Director: King Vidor. 1929. EE.UU. Silente. B/N. Documental
Intérpretes: Daniel L. Haynes, Nina Mae McKinney, William Fountaine, Harry Gray

Zekial es un humilde granjero de origen afro americano, quien es convencido por Chick, una hermosa bailarina a participar en un juego de dados, sin saber que estos están cargados. Cuando pierde todo el dinero de su familia, su hermano Spunk decide reclamar y se inicia una pelea que le cuesta la vida. Abrumado y avergonzado, Zekial huye y desaparece del condado por varios años. Cuando regresa es como un fervoroso predicador. Inmediatamente empieza a formar una gran congregación. Su habilidad en la predica y el sermón atrae a todos los que lo oyen. Es así que Chick se descubre atraída por Zekial y de una forma algo más que espiritual. ¡Aleluyah! es el primer largometraje sonoro con un reparto afro americano. Originalmente fue producida como película silente pero luego fue alterada y reeditada incluyendo los diálogos, música espiritual y dos éxitos de Irving Berlin.




A lo largo del siglo XX el jazz y, en general, la música negra americana era interpretada por negros en locales para blancos: “Se ve muy bien en Cotton Club: los blancos están en la sala, los negros en la escena y en las cocinas.”
Un paso adelante lo realiza el director, blanco, King Vidor. En 1929 dirigió Halellujah! . El avance fue significativo: “Durante mucho tiempo albergué un secreto: realizar una película acerca de los negros, interpretada en su totalidad sólo por negros. Sus sinceridad y fervor religiosos me intrigaban tanto como sus relaciones sexuales” (King Vidor)
El argumento gira entorno a la vida de unos campesinos negros, recolectores de algodón del sur, ¡interpretados por negros!. Además, la película aleja a los negros de los estereotipos que Griffith puso en escena y que anteriormente hemos comentado. No sólo los actores son negros sino que se les muestra con unas conductas, costumbres y sentimientos completos, propios y alejados de clichés.