Director: Josef von Sternberg. 1934. EE.UU. B/N
Intérpretes: Marlene Dietrich, John Lodge, Sam Jaffe, Louise Dresser, C. Aubrey Smith, Gavin Gordon, Olive Tell

La princesa Sophia Federica es educada desde niña para convertirse en reina. Al llegar a la adolescencia se concierta y celebra su matrimonio con el Gran Duque de Rusia Pedro, futuro zar y un hombre enfermo en cuerpo y alma. La emperatriz Elizabeth hace que Sophia cambie su nombre por el de Catalina, aprenda ruso y esconda su propia lengua. Además, deberá traer al mundo un heredero que asegure la continuación de la dinastía. Pero las relaciones con el inestable Pedro no van bien… Éste, incluso, se niega a consumar el matrimonio. Aburrida de esta vida sin amor, corre a los brazos del conde Alexei y del jefe de la guardia Gregory Orloff, del que tiene un hijo que la corte señala como el heredero al trono. Cuando, muerta Elizabeth, Pedro es coronado Zar de todas las Rusias, su deseo es que Catalina, por su adulterio, sea ejecutada, pero la que sería recordada como Catalina la Grande no está dispuesta a ceder y si algunos conspiran contra ella, no menos implacable será su venganza…
Excelente película sobre Catalina la Grande, con una espectacular factura técnica en cuanto a decorados y creación del plano (todos los planos están llenos de objetos y/o de gente) para transmitir la sensación de la protagonista de grandeza y agobio. Todo en la película resulta claramente excesivo y de un gran barroquismo.
La película debe mucho al cine mudo en cuanto a explicación mediante carteles y a una profusa utilización de la música.
En cuanto a la historia en sí, atrapa al espectador hasta la parte final, en la que en mi opinión no está todo bien explicado.
Aún así un gran filme, con una maravillosa Marlene Dietrich.



