Director: Leo McCarey. 1937. EE.UU. B/N
Intérpretes: Irene Dunne, Cary Grant, Ralph Bellamy, Alexander D’Arcy

Jerry y Lucy Warriner son un matrimonio en trámites de divorcio que luchan por la custodia de su perro, Mr. Smith. Poco antes de que salga la sentencia de divorcio, Jerry decide que quiere volver con Lucy, momento en el que se entera de que su esposa se va a casar con un hombre de campo que se ha hecho rico gracias al petróleo. Jerry contraataca anunciando su compromiso con la aristocrática Molly Lamont.


Estamos en plena década de los 30, las comedias locas -screwball comedies- están en su máximo esplendor, despúes de Nobleza obliga (1935) con Charles Laughton y La vía láctea (1936) con Harold Lloyd, Leo McCarey dirige esta comedia a la mayor gloria de la pareja protagonista un dinámico y elegante Cary Grant y una sofisticada Irenne Dunne. Película de ritmo rápido, diálogos ágiles y escenas de chispeante humor que hoy se ve con agrado, aunque en algunos momentos el paso de tiempo le halla hecho algo de daño al haber cambiado los papeles femeninos y masculinos.

Junto a la construcción de los escenarios y del vestuario que deliberadamente huyen de una realidad social muy distinta, MacCarey juega con su estilo limpio y nada pretencioso con las convenciones de la comedia donde la batalla de sexos, la réplica y contraréplicas a cada cual más ingeniosa, fabrica una comedia que servirá de modelo a imitar.