Director: Julien Duvivier. 1937. Francia. B/N
Intérpretes: Jean Gabin, Line Noro, Mireille Balin, Lucas Gridoux, Gabriel Gabrio

En las callejuelas de la casbah de la ciudad de Argel vive refugiado y protegido por los habitantes del barrio, el parisino Pépé Le Moko, un francés que se dedica a la venta de joyas y objetos robados a los turistas. La policia espera el momento en el que Pépé salga de la casbah para atraparle y para ello utiliza como cebo a una hermosa turista, compañera de un millonario de quien el ladrón se enamora. Ella será la causa de que salga de su reducto.

Ambientada en la Argelia de los años 30 donde habia una gran red de traficantes y casas de juego clandestinas. Pépé le Moko (Jean Gabin) un gangster maneja el sector desde su guarida escondida en una callejuela impenetrable para la policía.Para lograr capturarlo, la policia debe lograr que este salga de su refugio.Filmado en vísperas de la II Guerra Mundial e inspirado a ratos en el libro “Scarface” (Cara cortada). Jean Gabin interpreta el papel a la perfeccion con su fuerte personalidad.
Se han hecho varios “remakes” de esta cinta, pero no han logrado superarla.



Pépé le Moko, un conocido delincuente, ha encontrado su guarida perfecta en la kasbah de Argel, un laberíntico barrio donde puede organizar a su gusto sus fechorías. El inspector Slimane anda tras él, pero no sabe cómo echarle el guante, motivo por el cual inicia una curiosa relación amistosa con él, vertiginoso juego del ratón y el gato.
Julien Duvivier juega a la ambigüedad entre las fronteras del bien y del mal, e introduce con gran acierto el personaje de una turista, que alimenta las ansias de Pépé por reincorporarse al elegante mundo de París, un perfecto elemento romántico. El filme, influido por las películas de gángsteers de la Warner, mereció las alabanzas de Graham Greene, que en su época de crítico cinematográfico llegó a decir que Duvivier había logrado “elevar el thriller al nivel de poesía”. Jean Gabin hace una magnífica composición de “gángster enjaulado”.
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