Director: Victor Fleming. 1939. EE.UU. Color
Intérpretes: Clark Gable (Rhett Butler), Vivien Leigh (Escarlata O’Hara), Leslie Howard (Ashley), Melanie (Olivia de Havillad), Hattie McDaniel












Ganadora de 10 Oscar (Película, Director, Actriz -Vivien Leigh-, Actriz secundaria -Hattie McDaniel-, Guión, Fotografía, Montaje, Dirección artística, Premio Técnico, Premio Honorífico). Nominada a 5 Oscar (Actor -Clark Gable-, Actriz secundaria -Olivia de Havilland-, Efectos especiales, Banda sonora original, Sonido).




Todo empezó con la publicación de la novela de Margarett Mitchell, en junio de 1936. El productor cinematográfico David O. Selznick, que había cerradola compra de los derechos para su traspaso a la gran pantalla, casi de forma simultánea a la aparición de la novela, se vió desbordado ante todo lo imprevisto. América entera alababa la obray, de igual manera, todas las jóvenes del país ansiaban convertirse en Scarlett. Había sido un enorme éxito jamás imaginado por su autora, que comenzó la obra a raíz de una lesión en el pie que le impedíaseguir con su trabajo como redactora en el Atlanta Journal… Aún quedaba mucho para que Selznick viese cumplido su deseo, era un proyecto ambicioso y como tal, hervía en un caldo de ebullición espeso…Nunca pararé de decir que todos los que amamos el cine, le debemos a este hombre clave del cine, tan magna realización. Si Margarett Mitchell fué la madre de que guardemos en ese rincón de nuestro cerebro los personajes y la tierra de Tara, Selznick fué el padre de que viéramos plasmados en la realidad tantos y tantos bellos pasajes.
Tanto el reparto como la elaboración del guión, fueron sin duda losmayores quebraderos de cabeza a que hubo de hacer frente el producto. Sidney Howard, escritor muy reconocido de la época, entregó en enero del 1937 un primer guión de cinco horas, mientras la elección de los actores y actrices se convertía en una obsesión nacional por excelencia.Selznick se había empeñado en la búsqueda de una actriz clave para el personaje, eje del filme, cuando todavía no tenía ni dinero para producir la película, motivo por el cual, tuvo que verse obligado a vender sus derechos a la Metro.
Las noticias de la preparación del filme concentraba hasta tal punto la atención de los estadounidenses, que se llegó a realizar un concurso de radio para ver quién se hacía con el papel de Scarlett, y la revista “Vogue” difundió un retrato robot de la actriz idónea, según las encuestas que había realizado… Nombres del calibre de Bette Davis, Katherine Hepburn, Lana Turner, Joan Crawford,o Barbara Stanwyck fueron desechadas sin miramientos, después de las pruebas realizadas y nada se sabría de la candidata final hasta cerca de Navidad de 1938, cuando la revista “Time” publicó en portada la foto de Vivien Leigh…En cambio la elección de Clark Gable para representar al capitán Butler, después de hablar con Erroll Flyn y Gary Cooper, era desde hacía meses indiscutible. Leslie Howard, el futuro Ashley Wilkes en el filme, dio problemas a la hora de firmar el contrato, llegaron a convencerle a cambio de ofrecerle la producción, (profesión frustrada de Howard), del filme Intermezzo. Los actores principales firmaron el 13 de enero de 1939… tan solo faltaba unos leves cambios en el guión, pues David O. Selznick había eliminado del texto original, todos los términosque hacían referencia a los negros en sentido despreciativo y las numerosas menciones al Ku-Klux-Klan.
No existen imágenes del encuentro entre Selznick y Vivien en el plató cuando se rodaba la escena del incendio de Atlanta, y es una verdadera lástima, pero es fácil de imaginar aquel histórico momento: El rojo del fuego sobre el rostro de los invitados a la primera vuelta de manivela, la grúa donde David O. Selzinck presenciaba la espectacular toma bajando lentamente, y el hermano del cineasta presentándole a la esposa de Laurence Olivier… Según testigos, Vivien llevaba un enorme sombrero de ala ancha, abrigo gris hasta más abajo de las rodillas, el pelo suelto sobre sus hombros, y esa maravillosa expresión de sorpresa-coquetería-seguridad, bañada de rojo insultante…. Las palabras que se dijeron y son las únicas ciertas, fueron las dichas por Selznick:
-¡Os presento a Escalarta O’Hara!…. ¡Ya está con nosotros!
El contrato se firmó ese mismo mes de enero.

Y el rodaje comenzó de forma oficial con éstas histórica imágen, un 26 de enero de 1939, bajo la dirección de George Cukor.
Tres directores y no cinco -como muchos comentaristas han escrito erróneamente-, tuvieron el inmenso placer de llevar a cabo el filme: George Cukor, Victor Fleming y Sam Wood.

Cukor supo darle a todas las interpretaciones femeninas ese toque personal que un maestro como él siempre hacia de forma magistral, pero sus antiguas relaciones con Gable incomodaban al actor, y al final la fuerza del capitán Butler convenció. Después de casi tres cuartas partes de la película,Geoge Cukor fue despedido por Selznick a pesar de los ruegos de Vivien Leigh y Olivia de Havilland, las cuales nunca perdonaron a Clark Gable su nefasta influencia en tal decisión.Así, el propio David O. Selznick se puso a rescribir el guión de Sidney Howard con la ayuda de Victor Flemingy en marzo se reanudaba el rodaje. Poco duró aquel tremendo esfuerzo, porque a finales de abril se retiraba Victor Fleming, dejando paso a Sam Wood, la causa, según se rumoreó, fue una monumental depresión. Para entonces, Fleming ya había filmado la famosa e impresionante secuencia sobre la decadencia del Sur, en la que se ve lo que queda de unas tropas desperdigadas en la estación de Atlanta y a través del recorrido, de todo punto impresionante de Scarlett sorteando los cuerpos….




Se rodaron 170.000 metros de filme y que luego al montarse se redujo a 6.600. Se necesitaron miles de extras para convertir en un solo minuto el patético plano de la estación antes mencionado….. Todo esto, unido a la calidad interpretativa de sus protagonistas, la banda sonora de Max Steiner, la grandiosidad de sus decorados…. ¡realizado hace casi de 70 años…!, hacen de Lo que el viento se llevó, un deleite visual de tres horas de duración. Pero lo que realmente admiro, es cuando veo que a pesar del tiempo sigue brillando de forma deslumbrante como la primera vez.

Estábamos en plena era dorada de Hollywood, en un momento histórico en el que Europa se dirigía inexorablemente hacia una nueva guerra a nivel mundial y EE.UU., que acababa de sufrir los efectos de la gran depresión de 1929, no buscaba sino alejarse de las contiendas europeas. Lo que el viento se llevó, con sus ficciones y su poderoso atractivo romántico, se ajustaba perfectamente a ese deseo de evasión, a la magia nueva para todos como era el mundo de Hollywood… lo cumplió y cómo.
La actriz Olivia De Haviland es la unica superviviente del filme, y según noticias de personas que estuvieron en contacto con ella, no le gusta que le hablen mucho de Lo que el viento se llevó, pero inevitablmente guarda recuerdos entrañables del filme:
Tanto ella, como Vivien iban los fines de semana a casa de George Cukor para repasar el guion, una vez que el director fué expulsado del rodaje, nunca coincidieron en sus visitas hasta mucho despues del fin de la pelicula y eso. segun Olivia, ha sido siempre motivo de regocijo por parte de ambas.
Olivia le preguntaba constantemente a Vivien como tenia esa piel, y la actriz le contestó que solo tomaba un vaso a diario, mitad agua, mitad limon, constumbre que Olivia hoy en día, todavia realiza.
Cuenta Olivia que las discuciones que tenían Flemming y Vivien eran espantosas y casi a diario. Recién al final del rodaje de la película, Vivien le preguntó a Victor Flemming por que era que nunca la dirijía a ella y no le daba recomendaciónes, y Flemming le respondió: “Lo haces tan bien que no necesitas ninguna dirección, lo haces perfecto”.
El rodaje de la película no fue en orden; Un día rodaban la escena en que Escarlata vuelve a Tara luego de escapar de Atlanta y al rato rodaban otra en la que Vivien era viuda de Charles Hamilton y ambas escenas las hacía con naturalidad, sólo repasaba los dialogos de las escenas una sola vez y unos minutos antes de realizar las escenas
Selznick, quería que la escena en que Scarlett jura que nunca más pasará hambre fuera perfecta. Deseaba que el cielo fuera exactamente como él quería. Por eso durante 15 días se levantaban aún de noche para prepararse, así en la madrugada cuando sale el sol, filmaban la escena. Si bien en la película la escena es un atardecer, fué filmada en un amanecer. La cuestión es: que luego Vivien, despues de levantarse de madrugada 15 días consecutivos estaba agotada y la escena nunca salía bien, la secuencia que está en la película tiene tanta pasión porque Vivien estaba harta y furiosa de no poder dormir. Por eso cuando Scarlett “jura” es un manantial de energía la escena.

Según Olivia, Vivien casi no usó dobles, ella no tenía ningún problema en rodar cualquier escena salvo: Antes de jurar que Scarlett muerta de hambre come un rábano y lo vomita. A Vivien le daba muchisimo asco hacer el sonido de un vómito. Vivien Leigh actúa en la escena, pero el sonido del vómito no lo hace ella, el sonido es doblado por Olivia De Havilland. Este hecho fué motivo de bromas antre ambas por muchos años.
Vivien Leigh adoraba jugar a las cartas -su juego preferido era la canasta y el póker- en los descansos de la filmación jugaba con Clark Gable y Hattie Mc Daniel. Adoraba a Hattie Mc Daniel y fueron íntimas amigas hasta que “Mammy” murió de un infarto.
Y una frase que flotará siempre fantasmal, en ese cine de nuestros sueño
“A Dios pongo por testigo, a Dios pongo por testigo de que no lograrán aplastarme. Viviré por encima de todo esto. Y cuando haya terminado nunca volveré a saber lo que es el hambre. Ni yo, ni ninguno de los míos. Aunque tenga que estafar, ser ladrona o asesinar. A Dios pongo por testigo de que nunca volveré a pasar hambre…”







































Y el final
-Pero ¿Qué será de mí?
-Francamente querida, no me importa.