Director: Ernst Lubitsch. 1939. EE.UU. B/N
Intérpretes: Greta Garbo, Melvyn Douglas, Ina Claire, Bela Lugosi, Edwin Maxwell

Greta Garbo es una estricta agente comunista de Rusia que es enviada a París para investigar el trabajo de tres camaradas, tres delegados comerciales que han sido seducidos por las trampas del capitalismo. Allí conocerá a Melvyn Douglas, un apuesto caballero que le enseñará los encantos de la capital francesa… ¡y a reír!. Obra maestra, una de las mejores comedias de todos los tiempos. Basada en un musical de Broadway titulado “Silk Stockings”" Publicitada como “Garbo ríe” (Garbo Laughs!), en referencia a la publicidad de “Garbo habla” (Garbo Talks!) de su película Anna Christie, de 1930.




Los camaradas Iranoff, Buljanoff y Kopalski han sido enviados a París para obtener dinero para el Gobierno ruso mediante la venta de las joyas confiscadas a la gran duquesa Swana, que vive en la capital francesa. Los tres camaradas se instalan en un hotel de lujo mientras los tribunales franceses deciden quién es el verdadero propietario de las joyas. El Gobierno ruso envía a Nina “Ninotchka” Ivanovna Yakushova a arreglar las cosas. Pero “Ninotchka” acaba enamorándose de un hombre. Este hecho le hace cambiar por completo su mentalidad.




A la historia del cine, siempre tan llena de etiquetas y conceptos nunca suficientemente explicados, ha pasado una expresión que aunque popularísima no está del todo resuelta. Nos referimos al llamado “toque Lubitsch”. ¿Qué es el “toque Lubitsch”, ¿de qué se trata?… En Ninotchka están algunas de las pistas que permitirán al espectador más avezado reconstruir esta idea. Lubitsch es la finura, la sutileza, la ironía más salvaje pero con envoltorio de sensibilidad. “Toque Lubitsch” es Greta Garbo en esta película convertida en una tan austera como disciplinada agente soviética en misión de servicio que será incapaz de sustraerse a los encantos y tentaciones de la sociedad occidental, atributos todos ellos resumidos y encarnados en la personalidad del atractivo y persuasivo aristócrata al que da vida Melvyn Douglas en esta comedia que pasa por ser casi siete decenios después de haber sido producida como la película que instala el canon del género. Decir que “Ninotchka” sea o no una de las mejores comedias de la historia del cine es responsabilidad de los espectadores.
Como decía la publicidad de la época, Greta Garbo era, además de una gran actriz, una actriz capaz de sonreír y provocar la sonrisa de los espectadores, como hace en esta película del siempre genial Ernst Lubitsch, quien propone aquí una seria andanada en clave satírica contra el régimen comunista soviético. El guión fue obra de nada menos que Billy Wilder, Charles Brackett y Walter Reisch.