Director: Alfred Hitchcock. 1940. EE.UU. B/N
Intérpretes: Joel McCrea (Johnny Jones), Laraine Day (Carol Fisher), Herbert Marshall (Stephen Fisher), Albert Bassermann (Van Meer), George Sanders (Herbert Folliott), Robert Benchley (Stebbins), Eduardo Cianelli (Krug), Edmund Gwenn (Rowley), Harry Davenport (Señor Powers)

Jonhny Jones, un periodista norteamericano experto en casos criminales, es enviado a Europa a comienzos de 1939 por su periódico con el objetivo de determinar la posibilidad de una guerra mundial. En Londres se encuentra con un viejo diplomático holandes llamado Van Meer, que posee un importante secreto buscado por los nazis. Tras presenciar un atentado fingido (en realidad quien muere es un doble del diplomático) Van Meer es raptado por unos espias nazis y Jonhny, intrigado por la historia, comienza a buscarle. En su investigación entrará en contacto con Stephen Fisher, dirigente de una sociedad de paz internacional y su hija Carol, de la cual se enamora. Su investigación en la red de espionaje le va conduciendo a Fisher, de quien empieza a sospechar que pueda ser el jefe de los espías nazis. Así las cosas Fisher intentará sesinar a Johnny en la catedral de Westminster. Por fin se descubre toda la verdad y Jones detiene la huida de Fisher y Carol nada más declararse la guerra. El ataque de un buque nazi sobre el avión que toman desde Londres con destino a Nueva York les obligará a aterrizar en pleno océano. Fisher muere y, una vez a salo, Jones envía un dramático informe a los EE.UU. acerca de la terrible situación que se avecina en el viejo continente.



Después de un filme de gran presupuesto y éxito como Rebeca Hitchcock, bajo contrato con David O. Selznick, fue cedido a la “Warner” para rodar esta entretenida y estupenda película basada en un guión de su habitual en la etapa inglesa Charles Bennett y él mismo, que contrasta de forma llamativa con su predecesora, ya que nos encontramos ante un aparente filme de “clase B” (en realidad su presupuesto fue muy elevado) que contiene muchos elementos comunes a los filmes de propaganda rodados durante la II Guerra Mundial. Con todo, sería injusto rebajar Enviado especial a la simple categoría de panfleto ya que, por el contrario, nos encontramos ante uno de los más brillantes exponentes del clásico estilo hitchcockiano puesto al servicio de una de esas excitantes historias de espionaje en las que el maestro nos lleva de acá para allá, tipo Sabotaje o Con la muerte en los talones, en la que la verosimilitud brilla por su ausencia y el mejor humor se funde a la perfección con el clásico suspense de su director. A destacar escenas memorables como la persecución en una pradera llena de molinos “espía”, donde se combinan decorados, dibujos y escenarios reales, el interrogatorio, con un innovador uso del claroscuro o el clímax final en pleno océano donde los efectos visuales se convierten en protagonistas, dentro de una película que Gary Cooper rechazó interpretar (más tarde reconoció que se había equivocado), y que se encontraba entre las favoritas del hediondo nazi Goebbels (!!).