Director: Edgar G. Ulmer. 1945. EE.UU. B/N
Intérpretes: Tom Neal, Ann Savage, Claudia Drake, Edmund MacDonald, Tim Ryan, Esther Howard, Pat Gleason

Al (Tom Neal) es un pianista que trabaja en un club nocturno con su novia Sue (ClaudiaDrake). Un día ella decide irse a Hollywood para ser actriz, y poco después Al decide irse también, aunque como no tiene dinero hace autostop, hasta que le recoge un hombre llamado Haskell (Edmund MacDonald) que le cuenta que va a Los Angeles a apostar en las carreras. Mientras están de viaje Haskell fallece y Al creyendo que le pueden inculpar decide esconder el cadáver y hacerse pasa por él. Camino de Los Angeles recoge a Vera (Ann Savage) una autoestopista que resulta conocer a Haskell y que sabe que Al no es él, y le chantajeará para conseguir dinero.





Detour es un “filme noir” americano de la década de los 40, dirigido por el especialista en cine de bajo presupuesto Edgar G. Ulmer -fue filmado en 6 días, sin actores conocidos-, pero con resultado sorprendente. Es un relato de suspense centrado en un hombre que viaja a dedo al Oeste a buscar a su novia. En el camino, lo levanta un hombre que misteriosamente muere. El decide tomar su identidad.
La trama pivota sobre el tema central de la película, que no es otro que el de la casualidad y el destino fatalista, temas que conforman gran parte de los desarrollados habitualmente por este género. El peso de la narración recae en una voz en “off” -que no es otra que la del propio protagonista, Tom Neal- pesimista, que acompaña al personaje en un entramado histriónico de fatales casualidades y de caminos sin salida. La fotografía recuerda a la de los filmes expresionistas alemanes de la década de los años 20, tales como El Gabinete del Doctor Caligari, Nosferatu y El Golem -de los que es heredero el propio director-. El uso conjunto de la narración en “off” -brillantes reflexiones y diálogos- con los acontecimientos ayudan a crear un ambiente opresivo y asfixiante -el que experimenta el protagonista-. Destacar, entre otras secuencias, el final en el que Tom Neal asfixia accidentalmente a la mujer que lo chantajeaba, y en el que la cámara se pasea por la habitación mostrándonos en primer plano todos y cada uno de los objetos esparcidos por la misma -objetos que delatan sin más remedio al protagonista-, desenfocándolos y enfocándolos después.
Como nota de interés, Detour entró en 1992 en la prestigiosa lista de obra maestras del cine protegidas por el National Board Preservation.
Uno de los clásicos del cine negro “clase B” de los años 40 tendrá una rara exhibición en la TV por cable. Se trata de Detour (El desvío), un título de 1945 del prolífico realizador Edgar G. Ulmer, que se emitirá por Bravo, en VCC, hoy a las 22.Detour, filmado en 6 días y sin actores conocidos (Tom Neal y Ann Savage lo protagonizan), es un relato de suspenso centrado en un hombre que viaja a dedo al Oeste a buscar a su novia. En el camino, lo levanta un hombre que misteriosamente muere. El decide tomar su identidad.Para Ulmer, un cineasta que se inició como director de arte de F.W. Murnau, Detour marcó el punto culminante de una carrera en la que realizó casi 50 filmes, la mayoría de ellos de bajo presupuesto y de géneros como el horror, el policial o la ciencia-ficción. Menos conocido pero igualmente respetable que sus colegas europeos llegados a Estados Unidos (como Billy Wilder, Fritz Lang o Robert Siodmak), Ulmer se destacó por su talento para crear gemas a partir de ideas descabelladas y presupuestos mínimos. Murió en 1972 y Detour fue su aporte fundamental a la historia del cine negro.