Director: Billy Wilder. 1948. EE.UU. Color
Intérpretes: Bing Crosby, Joan Fontaine, Roland Culver, Lucile Watson

Narra la historia, en la Viena de principios del siglo XX, de un vendedor de fonógrafos americano deseoso de abrirse un hueco en el mercado europeo, una condesa cuya familia no atraviesa su momento más glorioso y un emperador, obsesionado por la cría de perros con pedigrí, que pretende aparear a su más preciado animal con la mascota de una condesa. Los esfuerzos de todos ellos se ven recompensados con el nacimiento de una estupenda camada de cachorros para el emperador, un negocio de fonógrafos que marcha viento en popa y una romántica historia de amor entre la condesa y el desenvuelto americano.


Un típico comerciante norteamericano intenta colarse en el enrevesado mundo de la aristocracia austriaca para contactar con el emperador, venderle a éste un fonógrafo y así hacerse un importante hueco comercial en la Europa central.
En sus intentos fallidos llegará a conocer a una condesa con la que tendrá que relacionarse para cumplir con sus objetivos.
La deleznable caza de brujas de Hollywood obligó al maestro Wilder a dejar de lado su habitual tono satírico, y en ocasiones demasiado incómodo, para filmar esta comedia musical en la que, a pesar de todo, se aprecian los geniales destellos de humor del director.
Aunque es sabido que el discípulo directo del maestro Lubitsch ha renegado por activa y por pasiva de la película que realizó, sin duda, bajo la presión del estudio y por el delicado momento político, esta opereta musical es una simpática y agradable cinta con un dúo protagonista que recrea la amable e idílica vida del Tirol.
Si alguien pretende encontrar aquí el mínimo atisbo de lo que ha hecho único e irrepetible el conjunto de la obra wilderiana, indudablemente se llevará una desagradable sorpresa.
Pero si somos capaces de asumir que se trata de una comedia blanda, apreciaremos en ella a un divertido vendedor yanqui de fonógrafos deseoso de abrirse un hueco en el mercado europeo siempre con su ‘chucho’ a cuestas, a una núbil condesa cuya familia no atraviesa su momento más glorioso y a un sabio emperador obsesionado por la cría de canes con pedigrí que pretende aparear a su más preciado animal con una mascota elegida para tal ocasión.