Director: Elia Kazan. 1947. ee.uu. b/n
Intérpretes: Gregory Peck (Philip Achuyler Green aka Greenberg), Dorothy McGuire Kathy Lacy), John Garfield (Dave Goldman), Celeste Holm (Anne Dettrey), Anne Revere Mrs. Green)

Un escritor que realiza un libro sobre el antisemitismo se hace pasar por judío, durante seis semanas, sorprendiéndose de la cantidad de problemas y las reacciones de amigos y compañeros de trabajo que conlleva profesar esta religión.

Un periodista se hace pasar por judío para lograr mas información sobre el antisemitismo. Las reacciones de sus mas allegados no se hacen esperar y son de distinto tipo, reflejando la película la sorpresa de algunas personas ante este hecho. El protagonista quiere escribir varios artículos sobre el tema y quiere experimentar en primera persona la problemática a la que esta sometida el colectivo judío norteamericano en la época en la que se desarrolla la película.
La película plantea la difícil decisión de un periodista de integrarse en el colectivo judío y convivir con sus miembros, para conocer los motivos de la oleada antisemita existente después de la II Guerra Mundial. Fue en su día una película valiente y audaz pues hasta ese momento nadie había llevado al cine un tema tan espinoso. Es una película en la que la violencia no se basaba en los golpes al cuerpo, sino al alma, con insultos diarios y repulsas de todo tipo. También se muestra la nula reacción hacia ese injustificado racismo por parte de los que no están de acuerdo; no se mojan para evitarlo. Esto se ve por ejemplo en la escena en la que durante una cena, la protagonista por no montar un espectáculo ante el disgusto que siente después de haber oído una historia antisemita se calla, al igual que otros que la rodean que piensan como ella. La película fue un gran éxito en su momento ganando el Oscar a mejor película, director y actriz secundaria. También estuvo nominada a mejor actor, actriz y guión. Fue dirigida en el año 1947 y esta protagonizada por Gregrory Peck, Dorothy McGuire, John Garfield y Celeste Holm. Su director fue Elia Kazan. Es una película imprescindible para poder ver lo irracional que del odio sin sentido.

Los años no pasan en vano
Aunque no carece de elementos atractivos, esta es una de las películas menos interesantes de la notable trayectoria de Elia Kazan. O al menos una de las que no han resistido tan bien el paso del tiempo. Sin embargo, no se puede cuestionar el rigor formal de su puesta en escena, la claridad con que el cineasta conduce el relato y la habitual maestría de su dirección de actores. Sin embargo, lo que en su época impactó a las audiencias e hizo reflexionar a toda una nación -la necesaria mirada al antisemitismo que el estadounidense no estaba dispuesto a reconocer aunque lo practicaba casi a diario-, hoy aparece algo avejentado. No porque dicho antisemitismo haya dejado de existir, sino porque el enfoque del guión del prestigioso Moss Hart es demasiado obvio, blando y didáctico, y sus buenas intenciones lo hacen caer en la ingenuidad y la simpleza, lo que incluso puede hacer que el espectador actual la juzgue como exagerada y superficial; por lo mismo Kazan no alcanza los niveles de agudeza, precisión e intensidad que sí alcanzó en clásicos como Al este del Edén,
La ley del silencio o Esplendor en la hierba, por nombrar algunos. De todos modos La barrera invisible es válida como testimonio de la sociedad del Estados Unidos de posguerra, siempre dispuesta a cuestionar la doble moral e intolerancia de los demás pero reticente a admitir la propia: un presagio de la célebre Caza de Brujas en la que posteriormente se vería tristemente implicado el propio Kazan. Los actores están muy bien y son quizás la única razón de peso para darle una oportunidad a esta cinta: la habitual credibilidad y humanidad de Gregory Peck en uno de sus típicos roles positivos, la presencia de John Garfield, los sólidos desempeños secundarios de Celeste Holm y Anne Revere, y sobre todo la estupenda y habitualmente subvalorada Dorothy McGuire, conmovedora y creíble en su proceso interno, como queda demostrado en su diálogo junto a Garfield. Una gran actriz a la que no se recuerda lo suficiente.