Director: Mario Monicelli. 1958. Italia. B/N
Intérpretes: Marcello Mastroianni, Vittorio Gassman, Claudia Cardinale, Totí², Tiberio Murgia, Renato Salvatori, Carla Gravina, Memmo Carotenuto

Un grupo de ladronzuelos, aconsejados por un ladrón ya retirado, decide preparar un gran robo en las oficinas romanas del Monte de Piedad, con la esperanza de que les saque de la miseria en la que viven. Uno de los grandes éxitos de la “comedia a la italiana”, con espléndido reparto.
Cosimo es el jefe de una pequeña banda de ladronzuelos de poca monta que mientras cumple condena se entera de la existencia de una suculenta caja fuerte que puede ser fácilmente desvalijada. Sus compinches se ponen manos a la obra para sacarle de la cárcel y elaboran un plan: uno de ellos confesará ser el autor del crimen por el que fue acusado Cosimo. Sin embargo, pronto caen en la cuenta de que todos ellos tienen demasiados antecedentes como para jugarse una larga condena. Inician una ardua búsqueda que terminará con la integración en el grupo de Pepe “el pantera”, un boxeador que no termina de triunfar y sin antecedentes. Pero al final el engaño no cuela y Pepe sólo supone un problema más para la banda, pues se ha enterado de todos los detalles del golpe y pretende darlo por su cuenta. Esto dará pie a un absoluto descontrol, porque, claro, el dilema entre los mangantes estará ahora entre seguir siendo fieles a Cosimo o unirse a Pepe. En realidad no hay más que una elección posible si te has criado en esos ambientes…
Interesante de revisitar esta película, que nos presenta a una de las pandillas de caraduras más entrañable que jamás haya planeado un robo en una pantalla de cine. La banda sonora también es excelente.
Espléndida película del cineasta toscano Mario Monicelli, el autor de aquella maravillosa corta historia en Bocaccio ’70 cuatro años antes de este proyecto y junto a otros destacado cineastas de la filmografía italiana como Vittorio de Sica, Fellini y Luchino Visconti, cuando una pareja de enamorados que trabajan en una misma fábrica escondía su amor de los ojos de un jefe con malas pulgas
Esta es la historia de un intento de simulacro o “remake” estilo pionero de la denominada “comedia italiana” (que junto con otros estilos como el “neorralismo”, el “peplum” o el “spaghetti-western” consagraron la cinematografía italiana del s. XX como una de las más importantes de la historia universal), de una paradigmática historia de robos del cine “negro”, maravillosa distorsión o variación del “film noir” y que responde al nombre de Rififi (1955) del cineasta norteamericano francófilo Jules Dassin…
Con un evidente tono de comedia histriónica y de tintes absurdos, la historia del robo no contiene aquella tensión nuclear ni la agudeza visual y destreza de los protagonistas de la historia original de Dassin…a cambio se nos ofrece un encantador rato de hilarante comedia llena de densos matices tragicómicos y de un humor absurdo sólo reservado a la magnífica comedia italiana de por aquellos años…
Una brillante fotografía y un ingenuo pero enormemente eficaz sentido y ritmo narrativo acompañado por una maravillosa sintonía que impregna la mayor parte del metraje de esta espléndida comedia a cargo del no menos genial Piero Umiliano…
Las actuaciones son memorables y los arquetipos de personajes están mitad perfilados y mitad difusos y prestos para la libre adaptación del ávido espectador…
En definitiva una meritoria comedia, si bien no dentro de la categoría de obras maestras del denominado séptimo arte, sí dentro de la categoría de obras inolvidables e impagables…
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
Roma… las maravillosas notas de una espléndida banda sonora nos introducen en la trama…
Dos individuos, uno alto (Cósimo) y otro bajo (Capannelle) se adentran en mitad de la oscuridad de un cielo nocturno en un callejón.
Mientras el anciano Capannelle (Carlo Pisacane) vigila la llegada de policías, el cuarentón Cósimo (Memmo Carotenuto) intenta forzar la cerradura de un coche…
Cósimo es condenado a una pena de 13 meses en la cárcel…
Está considerada por muchos como la mejor comedia italiana de todos los tiempos, fruto del magnífico guión de Suso Cecchi D’Amico, Mario Monicelli y Furio Scarpelli, nos presenta a un grupo de desgraciados, compuestos por un boxeador de poca monta, un fotógrafo con problemas familiares, un huérfano muy apegado a las monjas que lo han cuidado, un ex cuidador de caballos y un siciliano celoso hasta de su propia hermana, que planean un golpe a una sucursal del Monte de Piedad que va a sacarlos de su miseria cotidiana.
Cuando están en la casa del robo, que se supone contigua al banco, derriban una pared para acceder a la caja fuerte que resulta ser la cocina de un apartamento y el robo se convierte en un simple hurto de sobras de comida.
El excelente reparto nos presenta a los impresionantes Marcello Mastroianni, Renato Salvatore, Totí² y en su primer papel cómico a Vittorio Gassman, de un modo muy heterogéneo, ninguno de ellos destaca sobre el otro, todos tienen la misma fuerza en pantalla.
Esta película venció la Concha de plata en el festival de San Sebastián y estuvo nominada al Oscar y tiene dos secuelas, pero que no llegan a la calidad de la primera: Rufufú da el golpe (1959, Nanni Loy) esta ya sin Mastroiani ni Totí², pero con Nino Manfredi, e I soliti ignoti vent’anni dopo (1985, Amanzio Todini) de nuevo con Mastroianni.