Director: Julien Duvivier. 1952. Francia-Italia. B/N
Intérpretes: Fernandel (Don Camilo), Gino Cervi (Giuseppe “Peppone”), Leda Gloria (esposa de “Peppone”)

En Brescello, una villa del valle del Po donde la vida es dura y escasos los recursos económicos de sus habitantes, viven Don Camilo, el párroco del lugar, y Pepone, el alcalde comunista. Aunque los dos hombres se admiran en secreto, sus ideas políticas y sus luchas por ser las cabezas de la comunidad les dividen.
El alcalde Giuseppe Bottazzi desearía construir la “Casa del Pueblo” y el párroco de “Villaggio del fanciullo” Los dos edificios serán inaugurados el mismo día, con la participación del obispo. Luego del bautismo del hijo de Peppone, el partido de fútbol entre el Gagliarda de Don Camilo y el Dynamo de Peppone, la huelga general de los trabajadores agrícolas y un matrimonio entre Mariolino e Gina Filotti, nuevamente Don Camilo y Peppone discuten y riñen apasionadamente.
Las peleas de Don Camilo con el alcalde continúan. Consecuentemente, el obispo decide que el sacerdote debe exiliarse en Montenara, un pequeño pueblo perdido en una montaña. Sin embargo, los fieles de Don Camilo como los compañeros de Peppone lo irán saludando a lo largo del camino para desearle un feliz reposo y un rápido retorno a sus misiones espirituales en Brescello.
Al carácter rudo del alcalde, se antepone la hosquedad del cura, llamado al orden por parte de la voz del Cristo crucificado (voz en “off” de Ruggero Ruggeri) para que entre en razón.

El mundo literario de Giovanni Guareschi se sitúa en Brescello, un pueblo de la provincia de Reggio Emilia en los años 50, poco después del final de la II Guerra Mundial. Don Camilo y Peppone simbolizan el conflicto entre dos culturas encontradas que, precisamente en los años 50, chocaban con fuerza proponiendo dos modos distintos de plantear la vida. Por un lado, el tradicional contexto social de la Italia católica y demócrata-cristiana, representada por el párroco Don Camilo y por otro el revolucionario modelo comunista, encarnado por el alcalde Peppone. Sin embargo, la confrontación política, que en la vida real fue dura y se prolongó durante décadas, en las novelas de Guareschi se convierte también en una ocasión de reflexión afable, divertida y sarcástica acerca de los tipos antropológicos del italiano de a pie. En el fondo Don Camilo y Peppone son las dos caras de la misma moneda, dos italianos de gran corazón que a pesar de su aparente hostilidad no pueden estar el uno sin el otro. Son paisanos, se comprenden y se aprecian y, aunque estén enfrentados de cara a los acontecimientos locales, están unidos contra las adversidades externas y prefiguran el llamado “compromiso histórico”.
Las célebres novelas de Giovanni Guareschi fueron llevadas al cine, gracias a una coproducción ítalo-francesa en la que Rizzoli representaba la parte italiana. El productor ejecutivo Peppino Amato tuvo la genial intuición de confiar un tema tan italiano, pero al mismo tiempo universal, a un director y a un actor franceses. Al lado de Gino Cervi en el papel de Peppone encontramos al cómico francés Fernandel que interpreta a Don Camilo. Nunca la elección fue tan acertada. Los dos actores transfiguraron a sus personajes encarnándolos hasta el punto de hacer sombra a los arquetipos literarios. Julien Duvivier dirigió los dos primeros episodios.
El primer título Don Camilo (es de 1952 y está sacado de la novela “El pequeño mundo de Don Camilo” (1948). Describe los innumerables enfrentamientos de los dos protagonistas que culminan en un partido de fútbol interrumpido por una pelea, después de la cual al cura le envían al monte como castigo. La película tuvo un enorme éxito de taquilla y fue la primera de una serie de seis que siguió hasta 1965. Cuatro fueron interpretadas por los mismos protagonistas: en El retorno de Don Camilo (1953), dirigida también por Julien Duvivier, el párroco vuelve a Brescello y se une al alcalde cuando las inundaciones arrasan la región. Dos episodios fueron dirigidos por Carmine Gallone: Don Camilo y el honorable Peppone (1955) relata una campaña electoral muy movida, y en Don Camilo monsignore (1961) las broncas continúan. El camarada Don Camilo (1965, Luigi Comencini) es el último capítulo de la serie interpretado por la pareja Fernandel-Cervi, que esta vez se traslada a la Unión Soviética. En 1972 hubo una sexta película Don Camilo y los jóvenes de hoy (Mario Camerini) e interpretada por Lionel Stander en el papel de Peppone y Gastone Moschin en el de Don Camilo.