Director: Richard Thorpe. 1952. EE.UU. Color
Intérpretes: Robert Taylor, Elizabeth Taylor, Joan Fontaine, George Sanders

Edad Media. A su vuelta de las cruzadas, el Rey Ricardo Corazón de León es apresado en Austria. Para su rescate es necesaria una elevada suma de dinero que su hermano Juan se niega a pagar, ya que así puede seguir usurpando el trono de Inglaterra. Entre los partidarios de Ricardo se encuentra el caballero Ivanhoe, que lucha por conseguir el rescate.


El leal caballero Ivanhoe (Robert Taylor) retorna a Inglaterra tras luchar en las Cruzadas al lado de su monarca Ricardo Corazón de León (Norman Wooland), que ha sido dado por muerto.
A su llegada descubre que el traidor hermano del rey, el príncipe Juan (Guy Rolfe) se ha apoderado del trono gracias a la alianza con los normandos.
Su próximo objetivo será encontrar al rey Ricardo para que vuelva a ocupar su puesto real y expulse a los conspiradores.
Un clásico del cine de aventuras, basado en el libro homónimo de Walter Scott, que ha quedado un tanto apelmazado, debido a los escasos denuedos rítmicos de Richard Thorpe, un avezado artesano de la acción que oferta una mixtura entre romance y acción que no evita una apariencia teatral, un exceso de texto y un amodorrado pulso narrativo.
Este encuentro épico de sajones, normandos y judíos encuentra su mejor momento en el clímax del duelo final y en la bella plasmación de sus espacios naturales, fotografiados por Freddie Young.
El gran reparto y el lujo de la producción Metro tendrían que estar mucho mejor aprovechados, no obstante, esta es la mejor de las adaptaciones cinematográficas realizadas sobre la novela del mismo título escrita por Sir Walter Scott.
Ivanhoe es la adaptación cinematográfica que la Metro realizó de la célebre obra de si Walter Scout. El productor confió la dirección de la película al realizador Richard Thorpe, gran especialista en el género de aventuras, y puso a su disposición un gran plantel de actores, un atractivo y colorista atrezzo y una partitura musical compuesta por el prestigioso Miklos Rozsa.
La Metro rodó este filme en Gran Bretaña, en los escenarios naturales de Boreham Word, para desmovilizar los beneficios que había obtenido en ese país, ya que una ley británica en aquella época obligaba a reinvertir una parte de ese dinero en producciones inglesas. Esta inversión económica supuso una productiva operación, porque al finalizar ese mismo año el largometraje había recaudado más de siete millones de dólares.
Hasta el momento de comenzar su rodaje, Ivanhoe fue la mayor producción americana rodada en Inglaterra, y en ella intervino una larga lista de profesionales que incluía a expertos del Museo Británico y a varios asesores encargados de coregrafiar las furiosas secuencias de masas.
Aunque no consiguió ninguna estatuilla, Ivanhoe estuvo nominada a los Oscars destinados al de mejor largometraje, fotografía en color (F.A. Young) y a su banda sonora. Además, el impacto popular de esta película motivó que los responsables de los estudios encargaron a Richard Thorpe otros dos largometrajes del género de aventuras medievales, también con Robert Taylor de protagonista: Los caballeros del rey Arturo (1953) y Aventuras de Quintín Duward (1955).