Director: Jean Renoir. 1954. Francia-Italia. Color
Intérpretes: Jean Gabin, Franí§oise Arnoul, María Félix, Anna Amendola

Nini, una guapa chica que trabaja en una lavandería, es reclutada por Monsieur Danglard, junto a otras atractivas jovencitas, para unirse a su compañía de teatro. Danglar tiene previsto abrir un nuevo cabaret en París, el “Moulin Rouge”, con actuaciones de cancan como la gran atracción del show. Nini es seducida por Danglard, a pesar de que ella tiene novio, y tiene en el príncipe Alexandre a su mayor admirador, lo que traerá problemas a la joven. Tras 15 años de estancia en los Estados Unidos, French Cancan supone el espectacular regreso de Renoir a su país.


El propietario de “El Biombo Chino”, modesto salón de espectáculos de París de 1888, reúne todas las noches en su local a lo más selecto de la ciudad, pero el negocio sigue produciendo pérdidas, por lo que decide convertirlo en un “can-can”. La principal atracción serán las bailarinas, jóvenes y bonitas, que estarán bajo las órdenes de un experta. El nuevo local se llamará “Moulin Rouge”.
Evocación nostálgica del ambiente artístico parisino finisecular, French CanCan supuso para Renoir la ocasión de hacer una película de intención popular, acercarse nuevamente al universo paterno mediante el uso experimental del color y reencontrarse con el actor Jean Gabin. “Nuestras relaciones son puramente profesionales, pero tengo la impresión de que sus gustos en la vida son poco más o menos los míos. Nos encontramos en los mismos restaurantes sin consultarnos. Cuando trabajamos juntos no tenemos necesidad de largas conversaciones para analizar la situación. Apenas tenemos necesidad del guión para orientarnos. Gabin nació actor del mismo modo que yo nací autor”.
Monsieur Danglard, típico hombre de farándula, licencioso, lleno de iniciativas, tiene como amante a una bailarina exótica que actúa en un cafetín tradicional al que acude la gente bien. Se enamora de una muchacha que ve bailar “Cancan” en una fiesta de barrio bajo y decide ponerlo de moda, aprovechándose de la joven y de otras más, para darle prestigio al nuevo baile. Construye el “Molino Rojo” y para conseguir el dinero necesario se vale de los encantos de su antigua amante. En el ínterin, hasta el día del gran debut, se producen diversos incidentes sentimentales en torno a la bailarina de “Can-Can”, que ha abandonado a su novio para entregarse al promotor de espectáculos y por la cual, incluso un noble trata de suicidarse.
Pintoresca estampa de época cuidadosamente reconstruida en función de la pictórica característica del famoso impresionista Renoir. Se presentan con desenfado la vida y costumbres licenciosas de la época. El color está empleado con sentido específicamente pictórico. La interpretación y los encuadres fotográficos son los valores estéticos fundamentales de la película.