Director: Michael Curtiz. 1954. EE.UU. Color
Intérpretes: Bing Crosby, Danny Kaye, Rsemary Clooney, Vera-Ellen, Dean Jagger

Bob y Phil son dos tipos que acaban de volver de la II Guerra Mundial. Consumados cantantes y bailarines, deciden ganarse la vida haciendo números musicales. Así conocen a una pareja de hermanas dedicadas a lo mismo. Siguiéndolas, van a dar a Vermont, a un hotel que tiene graves problemas financieros. El administrador del hotel resulta ser el antiguo jefe de los muchachos en el ejército y sus líos económicos son urgentes. Tanto como para que Bob y Phil decidan ayudarlo como mejor saben.

Esta película supone una joya del musical, repleta de canciones inolvidables del genial Irving Berling, especialmente la que da título a la cinta “White Christmas”. Tras la guerra, dos cantantes y bailarines (Bing Crosby y Danny Kaye) deciden unirse y se convierten en la sensación del mundo del espectáculo. Cierto invierno, amplían su show con dos hermanas (Rosemary Clooney y Vera-Ellen) y marchan a Vermont. El viaje resulta fabuloso, pero la gran aventura comienza cuando Crosby y Kaye descubren que el hotel donde se alojan pertenece a su antiguo general… el cual tiene problemas económicos. Y ellos no van a quedarse parados
El filme comienza en plena guerra y con el protagonista Bob Wallace (Bing Crosby) cantando “White Christmas” para animar a sus colegas los soldados, acompañándole con un instrumento su amigo Phil Davis (Danny Kaye); éste le salvará la vida en un momento dado y, acabada la contienda, regresan a casa, apareciendo en la vida de ellos dos hermosas muchachas, Betty y Judy, con las que viajarán a Vermont, donde su antiguo general está pasando problemas económicos y de otra índole al estar retirado…
Le ayudarán en todo lo posible, el amor hará acto de presencia, así como la música y la Navidad…
Es un discreto trabajo de Michael Curtiz, únicamente salvable por la extraordinaria música de ese gran compositor que fue Irving Berlin. El trabajo resulta ya, de antemano, muy poco original, pues constituye un “remake” de un título del año 1942, realizado por otro gran director, Mark Sandrich, titulado Holiday Inn, donde el dúo masculino lo formaban Fred Astaire y el propio Bing Crosby: aquí fue donde se dio a conocer el célebre villancico “White Christmas”, éxito millonario de ventas y que en esta presente película directamente se utiliza como título…
El filme de Sandrich no fue estrenado en España y no porque fuera de baja calidad y no traspasara las fronteras de su país (caso de muchos títulos interpretados por Bing Crosby) sino quizás porque contiene una canción, titulada “Song of freedom”, que hace apología, entre otras cosas de la libertad de expresión, de pensamiento, de credo, etc., finalizando esta escena con un plano del presidente Roosevelt…
Para esta nueva versión, Michael Curtiz quiso contar con Fred Astaire, al que problemas físicos se lo impidieron, con lo que se incorporó al cómico-bailarín Danny Kaye, un actor a años luz de aquel genial artista que nos deleitó en Sombrero de Copa y otros inolvidables clásicos…
Mejor acierto tuvo con la elección de la cantante Rosemary Clooney (que alcanzó gran amistad con Bing Crosby) y de Vera-Ellen, aquella niña inocente de la última película de los Marx, Amor en conserva.
La película adolece, además de su ya consabido carácter de poco novedosa, de un sentido del humor muy dudoso y de su carácter panfletario, acaso su mayor lastre: las apologías en defensa del ejército americano, donde al parecer se vive tan de maravilla que uno no quisiera salir de él…
La canción “Gee I wish I was back in the army” resulta bastante lamentable y no menos desafortunada la de “What can you do with te general?”, en referencia a lo “mal” que lo pasan los oficiales del ejército retirados, parece ser que son los únicos en jubilarse…
Por fortuna hay alguna canción bella, especialmente la que fue nominada al í“scar, “Count your blessings instead of sheep”, es decir, si estás preocupado y no puedes dormir, cuenta tus bendiciones, las cosas positivas que hayas hecho durante el día, en lugar de pensar en ovejitas… Bing Crosby, en su línea, la interpreta como nadie…
Y, por supuesto, no podemos olvidarnos de “White Christmas”, que además aparece al final, en una escena, esta vez sí, brillantemente conseguida y que queda grabada en la retina del espectador, con los protagonistas rodeados de niños y todos, sin excepción, vestidos de Santa Claus e interpretando esa bella canción…
Destacar, por último y también como aspecto positivo, la defensa del amor como algo necesario en las personas; en este sentido, el protagonista Bob Wallace sufrirá una evolución en su pensamiento y en su forma de ver las cosas…
A pesar de ello, la película adolece de demasiadas faltas como para poder encontrarse entre los mejores musicales de la historia, si bien siempre podrá considerarse un título muy respetable, de gran popularidad en el momento de su estreno, no lo olvidemos…