Director: John Ford. 1956. EE.UU. Color
Intérpretes: John Wayne (Ethan Edwards), Jeffrey Hunter (Martin Pawley), Ward Bond (Rev. Capt. Samuel Johnston Clayton), Vera Miles (Lurie Jorgensen), Natalie Wood (Debbie Edwards)

Tras la derrota confederada en la Guerra de Secesión, Ethan Edwards se ha quedado a vivir en el rancho de su hermano Aaron. Sin embargo, se hallará ausente con los Texas Rangers cuando los comanches asalten el rancho, y, tras asesinar a todos los adultos, rapten a sus sobrinas Lucy y Debbie. Embargado de un obsesivo deseo de venganza, parte en su persecución en compañía de Martin Pawley y Brad Jorgensen. En el camino, hallará el cadáver de Debbie y tendrá que hacer frente a la muerte de Brad. La persecución continúa implacable a lo largo de cinco años y, cuando por fin encuentran a Lucy, ésta se mostrará reacia a dejarse “salvar”. Sólo la intervención de Pawley evitará que Ethan Edwards, convencido de que se ha convertido en una salvaje más, la mate. Mientras se prepara el ataque contra el campamento indio, Pawley se adelanta para ir a rescatar a la muchacha. Cuando el combate concluye, la chica tiene que enfrentarse a Ethan Edwards, que finalmente, respeta su vida y se la lleva de vuelta a casa.







Ethan Edwards (John Wayne) regresa de la Guerra de Secesión americana. Pero tendrá que lanzarse a la búsqueda de su sobrina, raptada por los indios. En la búsqueda le acompañará un chico huérfano al que recogió, Martin (Jeffrey Hunter). De esta manera, habrá un choque de carácter continuo entre los dos: Ethan un hombre áspero y de vuelta de todo, y Martin un chico intentando desplegar sus alas. Más que mostrarnos la búsqueda de la sobrina, John Ford nos muestra la continua búsqueda de un lugar en el mundo por Ethan y Martin.
Valoración
La obra más afamada de John Ford, aunque en su época no tuvo mucho éxito. Steven Spielberg respondió rápidamente cuando le preguntaron cuál era la mejor película de la historia: Centauros del desierto.
El tema principal de la película es la búsqueda de un lugar en el mundo (“Searchers” significa buscadores). Es el personaje llamado el “desarraigado”, es decir, el que no tiene un lugar; y ya se encuentra en las obras clásicas de Homero o Virgilio. Y es que el personaje de Ethan guarda un enorme parecido al Ulises de la “Odisea”. No en vano, el “western” es la épica americana.
Sin duda, gran calidad técnica en esta película (obsérvense los planos tan magistrales que usa Ford, con una composición magistral); excelentemente interpretada, con mención especial para John Wayne, y con unos personajes muy trabajados (incluso los secundarios).
Personajes
Ethan (John Wayne): un hombre misterioso, que oculta un pasado que pocos conocen (si alguien lo conoce). Vuelve a casa de su hermano y su cuñada tres años después de terminar la guerra. ¿Qué hizo durante ese tiempo? No se sabe bien, pero lo que sí se puede asegurar es que está pasado de rosca, nada le puede sorprender ya, parece un hombre áspero, nada le llama la atención. Un personaje a analizar personalmente.
Martin (Jeffrey Hunter): es muy parecido a Ethan, pero se da cuenta de que no quiere acabar como él, sin una referencia en su vida, pero no parece darse cuenta de que todo lo que hace le puede llevar a ello si no pone atención.