Director: Charles Vidor. 1956. EE.UU. Color
Intérpretes: Grace Kelly, Alec Guinness, Louis Jourdan, Jessie Royce Landis, Agnes Moorehead, Brian Aherne, Leo G. Carroll

Con motivo de la inminente llegada del Príncipe Alberto (Alec Guinness), heredero al trono, la Princesa Beatriz (Jessie Royce Landis) sueña con ver a su hija la Princesa Alejandra (Grace Kelly) casada con él y convertida en reina. Pero Alberto se muestra indiferente con su prima y Beatriz decide intervenir, utilizando al tutor de sus hijos, el joven y atractivo Profesor Nicolás Agi (Louis Jourdan) para despertar los celos del Príncipe, lo que provocará una serie de malentendidos, complicando inevitablemente la situación. Maravillosa comedia romántica, que no deja de ser una sátira sobre la realeza destronada, en una ambientación lujosa y refinada, con un vestuario exquisito y sorprendentes e ingeniosos diálogos que le añaden un delicioso toque de humor. Todos los actores, sin excepción, realizan su trabajo a la perfección, entre los que destacan unos secundarios de primera, como la graciosísima Estelle Winwood encarnando a la Tía Sinforosa. Grace Kelly está más hermosa que nunca en la que fue su última interpretación antes de convertirse en la Princesa Gracia Patricia de Mónaco. Una película encantadora para disfrutarla del principio al fin.
Poco antes de entrar a formar parte de la realeza europea, Grace Kelly protagonizó este profético filme que quizá le sirviera a modo de entrenamiento. Un típico, pero agradable cuento de amores y pretensiones palaciegas. Candidatos muy dispares para casar a una bellísima joven de la aristocracia destronada, cuya ambiciosa madre aspira a ver algún día convertida en reina.
Teatralidad contenida y sorprendentes toques de humor en un ágil melodrama romántico, bien dirigido e interpretado, con un magistral Alec Guinness dando vida al peculiar príncipe heredero y la siempre estimulante presencia de Grace Kelly en una de sus últimas, y más logradas, aportaciones al cine.



