Director: Jules Dassin. 1959. Grecia. B/N
Intérpretes: Melina Mercouri, Jules Dassin, Georges Foundas, Tito Vandis

Escrita, producida, protagonizada y dirigida por Jules Dassin, expulsado de Hollywood, por formar parte de la lista negra durante la caza de brujas. Una película de muy bajo presupuesto, que sorprendentemente se convirtió en todo un éxito. Dassin comparte cartel con la estrella internacional Melina Mercouri, con quien tiempo más tarde contrajo matrimonio. Un intelectual norteamericano viaja a la isla griega de Pireo para visitar la cuna de los grandes pensadores clásicos. Allí conoce a Ilya (Mercouri, en uno sus mejores papeles) una atractiva, inteligente y vital prostituta por la que se siente atraído. El americano, sin embargo, ve a Ilya como un símbolo evidente de la pérdida del esplendor cultural griego y se propone reformarla. Oscar a la mejor canción en 1961, aunque candidata en otros cuatro apartados (director, guión, actriz y vestuario). Mejor actriz en el Festival de Cine de Cannes (Mercouri).

Oda a la libertad, al amor, a la alegría de vivir,… todos somos un poquito mejores después de disfrutar con los sirtakis de Dassin.
Es curioso comprobar las semejanzas y diferencias que tiene esta película con otras dos con las cuales está muy relacionada, Irma la Dulce y My Fair Lady, en todas ellas se llega más o menos a las mismas conclusiones, la inteligencia o cultura que pueda llegar a poseer una persona poco tiene que ver con su felicidad y ésta se encuentra firmemente ligada a la libertad de elección de las personas.
Una película para abrir un poquito nuestras mentes y disfrutar sin preocupaciones.
La música maravillosa.