Director: Henry Levin. 1959. Francia-Italia-G.B. Color
Intérpretes: James Mason, Pat Boone, Arlene Dahl, Diane Baker

Esta versión cinematográfica del clásico de Julio Verne con James Mason, Pat Boone y Arlene Dahl como protagonistas está repleta de diversión y fantasía. La historia, visualmente magnífica, cuenta la expedición al centro de la Tierra emprendida por el Profesor Lindenbrook (Mason) en compañía de su estudiante favorito, Alec (Boone) y la viuda (Dahl) de uno de sus colegas. En su recorrido, los expedicionarios deberán enfrentarse a los intentos de rapto, asesinato y sabotaje de un explorador rival y a los ataques de gigantescos reptiles prehistóricos, pero también encontrarán verdaderas maravillas como una deslumbrante caverna de cuarzo, algas luminosas, un bosque de hongos gigantescos y la civilización perdida de la Atlántida.
Esta ingente aventura, fiel a la novela original de Julio Verne, ofrece diversión y escalofríos suficientes para satisfacer al más exigente explorador aficionado.
Allá por 1959, y en la misma línea que 20.000 leguas de viaje submarino, llegaba esta otra impecable novela de Julio Verne a la pantalla grande. El éxito de taquilla de la mencionada, sumado al de La vuelta al mundo en 80 días hizo posible que los productores de la Disney avanzaran con la creación de esta otra genialidad de la mezcla de géneros entre aventuras y ciencia ficción. James Mason vuelve a encabezar un elenco sin fisuras en el que también destaca Pat Boone. La particularidad de este filme no sólo pasa por la visión de la época de lo que era la ciencia y el conocimiento, el hombre descubría un universo por voluntad propia, y arriesgaba su vida en búsqueda de los misterios de la naturaleza, siempre para poder entender un poco mejor el mundo que habita, muy diferente en lo que se refiere al género en la actualidad en la que si el hombre debe ir al centro de la tierra no es por curiosidad sino para salvar a su especie caso de la película The Descent.
La increíble dirección de arte es otro valor a rescatar, haciéndonos notar una gran similitud con el melancólico y depresivo mundo de Tim Burton. A medida que el profesor Oliver va bajando hasta el núcleo, se nos van presentando diferentes escenografías mezcla de surrealismo y LSD. A esta altura nos damos cuenta que Burton no sólo copio su estilo a Caligari sino al mismo Hollywood del cual nos hace creer que es independiente. Para volver y cerrar un poco con esta joya recomendada para grandes y chicos nos queda decir que en la televisión alemana se vio una versión con escenas que no aparecen en la original. No hace falta hablar de las más de 5 veces que el filme fue hecho “remake”, ya que esta es su mejor opción.
