Director: Mauro Bolognini. 1960. Italia-Francia. B/N
Intérpretes: Marcello Mastroianni (Antonio Magnano), Claudia Cardinale (Barbara Puglisi), Pierre Brasseur (Alfio Magnano), Rita Morelli (Rosaria Magnano)

Después de pasar varios años en Roma, Antonio llega a su ciudad natal en Catania. Tiene muy buena presencia y es admirado por las mujeres. Sus padres han pensado en Bárbara como la mujer ideal para él. Por fín, decide casarse con ella, pero su matrimonio se convierte en el hazmerreir de todo el mundo debido a su impotencia.


En la Italia de principios de los años 60 del siglo XX, y como un relato confidencial, El bello Antonio narra la desgracia de Antonio Magnano -Marcello Mastroianni-, un chico de buen ver pero sexualmente impotente, que vuelve a Catania tras una larga estancia en Roma. Se reúne con su familia que, al ignorar su problema, arregla su boda con una chica de la alta burguesía local, la atractiva Barbara Puglisi (Claudia Cardinale). Presionado por su padre Alfio (Pierre Brasseur), Antonio supera sus legítimas perplejidades y accede a casarse. Sin embargo, al cabo de un año, el padre de la chica anuncia con sorpresa la anulación del matrimonio que, por las condiciones de Antonio, “no cumple la voluntad de Dios”. Barbara se vuelve a casar al poco tiempo con el Duque de Bronte, un hombre rico y anciano, mientras que Antonio vuelve a casa atormentado por su amor hacia ella. Antonio intenta rehabilitarse dando a entender que el hijo que la sirvienta de la casa lleva en su seno, es obra suya.

Esta obra maestra de Mauro Bolognini, es fruto de una colaboración artística con pocos precedentes, el magnífico resultado de la camaradería que se estableció entre el director, Pier Paolo Pasolini (guionista junto con Gino Visentini), Marcello Mastroianni -magnífico- y, sobre todo, el cámara Armando Nannuzzi. Este último es autor de una fotografía laboriosa y articulada en la composición -en la que predominan los primeros planos en flou y el espacio cinematográfico está definido, más que por las correspondencias geométricas, por las luces y las sombras sobre los detalles- que le consagró merecidamente entre los mejores especialistas de su tiempo.
Contrariamente a la novela de Brancati, la adaptación de Bolognini deja de lado la alegoría socio-política entre la fragilidad de Antonio y la Italia de la época fascista que sugiere el texto, alejándose de esos años para seguir una orientación narrativa más intimista, sin el humor original y ceñida al desgarrador aislamiento físico e intelectual de su protagonista.