Director: Tony Richardson. 1961. G.B. B/N
Intérpretes: Rita Tushingham, Murray Melvin, Dora Bryan, Paul Danquah, Robert Stephens
En un barrio obrero británico, una adolescente de 17 años vive con su madre, una mujer alcohólica y promiscua que la ignora por completo. Tras marcharse un día la madre con su nuevo novio, la joven encuentra a un amigo en un marinero negro y en un gay de mediana edad, que pretende cuidarla tanto a ella como a su futuro hijo, pues la chica está embarazada de una aventura esporádica con un marinero.



No pedimos la vida, la vida se nos impone
Un sabor a miel marcó un antes y un después en la historia del cine al tratar por primera vez en la pantalla juntos una gran cantidad de temas tabús en aquella época: la pobreza extrema de las clases bajas inglesas, el alcoholismo y la promiscuidad sexual, las relaciones prematrimoniales, los embarazos no deseados, las madres solteras, las relaciones sexuales entre personas de razas diferentes y la homosexualidad, todo ello sin ninguna carga de pecado ni recriminación moral.
Es una historia de la soledad en los barrios bajos narrada de forma excelente, con unos actores extraordinarios. Con firmeza se convierten en personajes desagradables, depravados, transtornados, especiales. Nunuca se pasan de rosca, llenos de matices en la ordinariez, de comedidos tonos en la furia escandalosa.
