Director: Jean-Luc Godard. 1967-Francia-Italia. Color
Intérpretes: Mireille Darc, Jean Yanne, Jean-Pierre Kalfon, Valérie Lagrange, Jean-Pierre Léaud, Yves Beneyton, Daniel Pommereulle

Una pareja sale de la ciudad para pasar el fin de semana en el campo. Les espera un terrible atasco que se asemeja más a una pesadilla. Pero al escapar de éste, una vez en el campo, se encuentran en medio de una guerra civil promovida por revolucionarios, caníbales y asesinos. Un sinfín de incidentes relatados en clave simbólica que le sirven a Godard para poner de manifiesto la hipocresía de la sociedad burguesa a través de este viaje de fin de semana de una pareja parisina de clase media.

Particular visión del cataclismo de la burguesía a cargo del polémico director francés. Una fábula apocalíptica, desencantada y satírica, definida como un nuevo viaje de Gulliver a través del colapso de la sociedad de consumo representada en una joven pareja de burgueses. Consiguió en general muy buenas críticas, que en cualquier caso avisaban: “puro territorio Godard”.
Con casi toda probabilidad, Week End representa al Godard más experimental y disparatado, tanto en la trama como en la técnica. Una pareja trata de viajar desde París hasta la finca del padre de la esposa, un hombre enfermo al que sólo desean la muerte para poder herededarle. Sin embargo, el viaje se convierte en un desastre surrealista: hay un gran atasco de tráfico, con accidentes de coches, hay personajes excéntricos… y hasta canibalismo. Por supuesto, el viaje nunca termina. Supuestamente, es una de las mejores películas de Godard, y la crítica la tiene en gran estima.

En Week End el relato “La autopista del sur” (de Julio Cortázar), representa más bien una sugerencia, muy pronto vemos cómo la cinta de Godard toma su propio rumbo. La idea del embotellamiento interminable es una más (aunque la más notoria) de las metáforas empleadas por Godard para mostrarnos su visión de una sociedad alienada, de consumo y deshumanizada, y es para muchos, una película que anticipa los sucesos de Mayo del 68 en París. En esta cinta, la visión del mundo es catastrófica (como los autos volcados por doquier, accidentes y accidentados) y dentro de este desastre vemos (en el recorrido de sus dos protagonistas) lo que para Godard era la verdadera motivación de la gente: la satisfacción material, el individualismo o el consumo, y para exponer lo anterior, el director echa mano de recursos que realmente logran impactar a quien lo contempla, cosa muy común en el cine de Godard.
Las obras de Godard nos presentan un cine interesante y propositivo, con una temática que, como veremos, según “muchos” no pierde su vigencia.