EASY RIDER. BUSCANDO MI DESTINO (Easy Rider)
Director: Dennis Hopper. 1969. EE.UU. Color
Intérpretes: Peter Fonda (Wyatt), Dennis Hooper (Billy), Warren Finnerty (ranchero), Karen Black (Karen), Jack Nicholson (George Hanson), Robert Walker Jr. (Jack), Luana Anders (Lisa)

Dos motoristas de pelo largo de Los Ángeles se embarcan en un viaje hacia Nueva Orleans, cruzando el país por carretera, intentado descubrir América. Después de una venta de cocaína a un hombre de Los Ángeles llamado Connection, Billy y Wiatt, conocido como el Capitán América, asisten a una fiesta en Mardi Grasantes. Pronto emprenden el viaje a lomos de sus dos modernas motos, conduciendo a través del suroeste. En el camino se encuentran a un montón de inusuales personajes, entre ellos un ranchero y su familia, o un autoestopista de una comuna hippie, antes de ser arrestados en un pueblecito por parar sin un permiso. Su compañero de celda, un abogado borracho, les hace un gran favor sacándoles de la cárcel y luego decide unirse a ellos. George descubre los placeres de fumar hierba, pero un encuentro con unos ultraviolentos ángeles del infierno del sur prueba rápidamente lo acertado que está con respecto a lo peligrosas que son las vidas de Billy y Wyatt en un país que ha perdido sus ideales. Wyatt y Billy tratan de descubrir en Nueva Orleans los placeres del LSD junto a los piratas, pero el viaje ácido se convierte en algo mórbido. Al llegar a Florida, Billy quiere descubrir el sueño americano. “Antes éste era una país agradable No sé lo que le habrá pasado”.
Una película que se convirtió en un autentico mito por la originalidad del tratamiento dado a la figura de unos personajes inconformistas con la sociedad yanqui de su momento. Un viaje en moto a través de las carreteras americanas donde vemos una América distinta a la que nos tiene acostumbrados el cine convencional.
Una historia acerca de la búsqueda de la libertad en unos Estados Unidos conformistas y corruptos a finales de los años 60. En medio del festival Woodstock y los asesinatos de Kennedy y Martin Luther King, un par de amigos salen en sus motocicletas a buscar el país. Una de las primeras “road movies” y seguramente la quintaesencia de este género.
Fue unánimente acogida por la generación hippy como su película de culto, además de obtener un considerable éxito de taquilla.

Wyatt (Peter Fonda), más conocido como el Capitán América por su indumentaria y el color de su chopper y su díscolo y melenudo compañero Billy (Dennis Hopper) llegan en sus choppers y en territorio mexicano-fronterizo, al Bar “La Contenta” donde un mafioso mexicano les entrega “mercancía” (cocaína) padrísima (pura vida)… Acto seguido ambos acuden a revendérsela en una estruendosa zona de aeropuerto, a un tal Connection (Phil Spector) a bordo de un flamante rolls royce negro…
Con el dinero de la mercancía vendida escondida en el tanque de gasolina de la chopper estilo californiano de Wyatt, ambos deciden poner rumbo al famoso carnaval de “Mardi Gras” en Nueva Orleans, Louisiana…
Primera parada; el rancho de un norteamericano casado con una indígena mexicana, para arreglar la rueda de la chopper de Wyatt… Almuerzo tradicional donde se da gracias a Dios antes de comer…
Reanudando el camino encuentran a un autoestopista “Stranger” (Luke Askew) que resulta ser miembro de una comuna de hippies en el camino… Cuando llegan se encuentran con que la comuna, compuesta en su base por gente de la ciudad que decide vivir compartiendo su cosecha con los demás, también han hospedado entre ellos un itinerante grupo de teatro (”Gorilla Theatre”)… Allí descubrirán el término “easy rider” al comprobar cómo las mujeres comparten ratos de placer a cambio de mercancía lisérgica de manera emancipada y totalmente liberal…
Cuando ambos deciden irse, Stranger les da un LSD para que lo compartan con la gente correcta, en el momento y lugar correctos… Ambos marchan inicialmente con las easy riders Lisa (Luana Anders) y Sarah (Sabrina Scharf)…
Una vez se despiden de ellas continúan su viaje… son arrestados por desfilar en un carnaval del camino sin autorización… En la cárcel conocerán al abogado alcohólico George Hanson (Jack Nicholson) interno por desorden público debido a una tremenda borrachera, quien debido a sus influencias paternas les sacará del trullo “sin ser rapados a lo Yul Brynner”…
Juntos los tres reanudarán su marcha, e introducirán a George en el mundo de las marihuana…

Aquel año de 1968 vería la luz la ópera prima del veterano actor con fama de problemático e irreverente (aparte de sus reconocidos y excesivos devaneos con el mundo de las drogas), Dennis Hopper, quien junto con su amigo, el hijo del mítico Henry Fonda y hermano menor de Jane Fonda, Peter Fonda (padre de Bridget) y el escritor, novelista, ensayista y guionista norteamericano de la denominada generación “beat”, Terry Southern (¿Teléfono rojo? ¡…volamos hacia Moscú! −1963−) escribieron el guión de esta mítica, pionera y “sui generis” “road movie” de tintes “hippilongos” entre arenas movedizas de mundos oníricos de acidez lisérgica…cuyo título fue idea de Southern tomado prestado del slang (o vocabulario tradicional popular) de la cultura yanki… Easy rider, cuyas distintas acepciones a lo largo de la historia han ido cambiado de sentido y matización según el contexto de la etapa histórica en que se utilizara…
Así, durante la década de los 60 se estrenó el sentido de mujer liberada sexualmente, sin prejuicios ni ataduras morales o religiosas, adquiriendo más tarde el peyorativo matiz de la mujer hippy viviendo en comunas, y a las que los hippies masculinos podían utilizar sexualmente a su antojo, hasta convertirse en prostitutas que intercambiaban ratos de placer por drogas…a unque una nueva acepción se crearía involuntariamente al final de la peli; la de Easy rider como chopper de estilo californiano…
Con un variado repertorio musical comandado por el emblemático “Born to Be Wild” de los canadienses Steppenwolf a la maravillosa “Wasn’t Born to Follow” de Los Byrds, o la áspera “If Six Was Nine” de The Jimi Hendrix Experience cuando entran en la racista Louisiana…y con un espléndido trabajo de fotografía de Laszlo Kovacs…
Aquel fantástico viaje a bordo de aquellas 2 choppers (”vestida” entera de la bandera norteamericana una, y de color rojigualda la otra), a través del suroeste de los EE.UU., hacia aquel martes de carnaval del famoso “Mardi Gras” en Nueva Orleans, Louisiana
Y aquellos míticos tres pantalleos intermitentes que avanzaban la trama hacia adelante solapándose con el inmediato presente…Y protagonizado por estos modernos Wyatt Earp y Billy The Kid…
…O aquella escena onírica y tortuosa en el cementerio por acción y efecto del LSD ingerido, y ya en la parte final donde ambos personajes retozan desnudos entre tumbas con sus “Easy riders” (o mujeres liberadas) de aquel prostíbulo “La casa de las luces azules” que su efímero compañero de viaje, el abogado George Hanson (con aquel tic de pato cuando ingería el whisky a pelo) les recomendó…entre padrenuestros, credos y avemarías de arrepentimiento y sonidos métalicos… Y ese reloj del cual se deshace Wyatt (el Capitán América) al comienzo de la cinta como símbolo de desatarse de la implacable atadura del tiempo en busca de su destino..
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