Director: Gene Saks. 1968. EE.UU. Color
Intérpretes: Jack Lemmon, Walter Mathau, John Fiedler, Herbert Edelman, David Sheiner

Felix (Jack Lemmon) está desesperado después de romper con su mujer, llegando incluso a pensar en el suicidio. Tras abandonar su hogar, Felix, en pleno proceso de divorcio, se dirige junto a su buen amigo Oscar (Walter Matthau). Ambos, con personalidades totalmente contrapuestas, comenzarán a convivir en el apartamento de Oscar.


La película tiene unos 250 gags basados íntegramente en la atención que pone el autor y guionista de la comedia Neil Simon en el más mínimo detalle de los personajes. Como consecuencia, el filme no pasa nunca de moda y sigue resultando divertido. La obra teatral se sigue estrenando con frecuencia, con otros actores. Escrita por Neil Simon, que poco después transformaría en éxito todo lo que hacía, y transformada muchos años después en serie de televisión (como tantos filmes de éxito).Pero en este filme, Lemmon y Matthau en muy contadas ocasiones han superado esta interpretación.
Siempre recordaremos a esta pareja de amigos, con incompatibilidad absoluta de caracteres conviviendo en un piso amplio de ocho habitaciones y luchando entre el orden compulsivo de Felix Ungar (Jack lemmon) y el desorden impulsivo de Oscar Madison (Walther Matthau)…
Es viernes por la noche en Nueva York…Y el editor de noticiarios Felix Ungar (Jack Lemmon) merodea deprimido por sus calles, entre las luces de neón de sus inmensos rascacielos…
Después de 12 años de matrimonio y dos hijos en común, su mujer Francis le acaba de abandonar y ahora Felix contempla la idea del suicidio…De hecho acaba de entrar en el hotel Flanders dispuesto a tirarse desde lo alto del mismo…en última instancia, un ataque de lumbalgia frustra el intento…
Mientras, en el amplio apartamento del locutor de radio deportiva, y corresponsal de los partidos en casa de los NY Mets de baseball, el psicótico impulsivo Oscar Madison (Walther Matthau), se celebra como cada viernes por la noche una timba de póker donde se reúnen un grupo de amigos; el pequeño pero impertinente Vinnie (John Fiedler), el policía grandullón Murray (Herb Edelman), el avispado y ambicioso Speed (Larry Haines), y el casi ausente Roy (David Sheiner)…
Oscar da vueltas y más vueltas por la casa desordenada y sucia sin siquiera darse cuenta de que a la reunión de aquel día faltaba el maniático compulsivo del orden, Felix…
Por una llamada de teléfono se enteran de que Francis ha abandonado a Felix y enseguida todos temen que éste cometa alguna locura…
De repente Felix entra y todos hacen como si no supieran nada, hasta que Felix rompe a llorar y les confiesa su tragedia…
Oscar, que también es divorciado, le propone que viva en su amplio apartamento…
A partir de entonces comenzarán los problemas, pues mientras que Oscar es un auténtico desastre de la naturaleza…como el mismo se llega a autoproclamar “sucio, arruinado y rastrero”, Felix es todo lo contrario, una persona excesivamente pulcra y ordenada, frisando lo patológico…
Divertidas situaciones como la visita de sus vecinas de arriba, las hermanas Cecily Pigeon (Monica Evans) y la pelirroja Gwendolyn Pigeon (Carole Shelley) y la timidez de Felix… el mal de ojo que le echó Felix a Oscar y que pesa supersticiosamente sobre la cabeza de éste…y muchos encontronazos entre ambos amigos, que al final les llevan a declarar abiertamente su incompatibilidad de caracteres…





Treinta años después ambos actores realizaron una tardía secuela del estimulante filme anterior (La extraña pareja otra vez ( The odd couple II) escrita nuevamente por Neil Simon. El pretexto para la reunión de los dos amigos-enemigos es la boda de los respectivos hijos, y el filme, flojísimo, constituye un tono incluso irritante, y poca calidad cómico-imaginativa, en los límites del “(sketch” televisivo que no acaba nunca. Triste filme por todos los conceptos. Inútil, no debería haberse rodado, dejando el memorable buen sabor para el aficionado de la Extraña pareja de 1968.