ROMEO Y JULIETA (Romeo and Juliet)

Película estrenada entre 1968-1969

Director: Franco Zeffirelli. 1968. G.B-Italia. Color

Intérpretes: Leonard Whiting, Olivia Hussey, Milo O’Shea, Michael York, John McEnery

Basada en el clásico de Shakespeare. Julieta y Romeo son miembros de familias rivales. Pero no pueden evitar que el amor surja entre ambos. La lucha por llevar adelante su profundo amor desencadenará en una tragedia que los unirá finalmente en la muerte.

Quizás la película más famosa de su director ( y que a mí me interesó, de un director que no suele ser de mi agrado), el italiano Franco Zeffirelli, en la que se intentó seguir al pie de la letra al texto original de Shakespeare. Su deseo de ser enteramente fiel a la obra le llevó a respetar incluso la edad real de sus protagonistas. Así, Romeo y Julieta fueron interpretados por un actor de 17 años y una actriz de 15 (los entonces desconocidos Leonard Whiting y Olivia Hussey). Además, el hecho de que Zeffirelli también destinara parte de su actividad artística hacia la ópera y el teatro se dejó notar en la realización del film, muy cuidado en su dirección artística y en su fotografía en color. De hecho, Romeo y Julieta ganó los Oscar de esos dos apartados ese año, además de estar nominada al Mejor Director y a la Mejor Película. A destacar también la música de Nino Rota.

Aunque se desliza por los excesos preciosistas de costumbre en Zeffirelli, no se le puede restar méritos a esta emotiva y ajustada puesta en pantalla. Llega a conmover.

Zeffirelli ha hecho casi siempre cine pastelero, pero hay que reconocerle el mérito de haber filmado una excepcional adaptación de Romeo y Julieta para la gran pantalla.

Está bellamente fotografiada (como no, el maestro Pasqualino de Santis) siendo un placer contemplar cada imagen: las verduras en el mercado, los brillos plateados y colores encendidos de los trajes, la oscuridad iluminada por la luz de las antorchas, con una escenografía y vestuario de Danilo Donati grandiosos. Los desconocidos protagonistas (Leonard Whiting y Olivia Hussey) son otro gran acierto, por una vez se acercan a la edad real de sus personajes en la obra de Shakespeare y de ellos la dirección saca toda la espontaneidad y naturalidad indispensables, con una cámara muy ágil que consigue configurar un romanticismo realista y apasionado.

El duelo Romeo-Tybalt (un joven Michael York) es tenso y está magistralmente coregrafiado y a todo hay que unirle la preciosa partitura de Nino Rota que cuando en las escenas finales sube el tono hace que las emociones se disparen. Fue rodada en inglés y vista pasados los años continúa siendo una obra excepcional.

Me gusta esta versión de Zeffirelli, aunque tenga sus altibajos de ritmo, pero también los tiene la obra. Y me gusta porque está llena de hallazgos: desde la música de Nino Rota, que recalca de manera sobresaliente las escenas (que suene de fondo un Ave María, música sacra, después del acto de amor de los dos recién desposados es algo que sólo he visto hacer luego a Coppola en su Drácula), a los paisajes de fondo que recuerdan, en efecto, los cuadros renacentistas, a la importancia de la luz y el entorno italiano o los momentos en que la historia se acerca a la estética religiosa, casi de semana santa.

Y me gusta por Romeo (Leonard Whiting), que es joven y guapo y nervioso y está hecho un lío. Y me gusta, sobre todo, por Julieta, que aunque no tiene los doce años que debería tener según la obra, sino quince, da a su papel toda la alegría y toda la tristeza de la que sólo pueden ser testigo los adolescentes. Olivia Hussey, bella entre las bellas, les aseguro que levanta suspiros entre la chavalería de hoy, ni imaginar quiero cómo tuvo que ser en el año del estreno de la película. Interpreta con el gesto y con la voz, pero lo que más destaca son sus ojos: son ojos de niña y de mujer, de capricho y de destino. Hay luz y hay pozos de muerte en esos ojos, qué bien acompaña al verso esa mirada, cómo comunica en cada momento los estados de ánimo de esa niña condenada a la incomprensión y la muerte.

Lástima de doblaje, claro. Aunque mucho se parece el tono de voz de Julieta (y el del ama), al final hemos optado por poner directamente la versión en inglés (la gran ventaja del dividí, para quien esto escribe) con los correspondientes subtítulos en español. Ni siquiera se han quejado, comprendiendo que así se comprendía mejor la actuación de esa adolescente que es casi como ellos, pero mira como sólo puede mirar una enamorada de Verona que nos enamora todavía, aunque hayan pasado más de treinta años.

En 1968 el genio del cine Franco Zeffirelli hizo algo que conmovió al mundo del teatro: llevar la obra “Romeo y Julieta” de William Shakespeare al cine. Aunque creo que había una versión anterior en b/n, esta película está ya considerada como un clásico dentro del cine llamado romántico.

Digo bien lo de romántico, porque aunque la obra del escritor inglés no se basa sólo en el romanticismo ya que hizo de ella un compendio de los muchos sentimientos que puede engendrar el corazón humano; aquí en la película se hace resaltar el amor por encima de todos ellos.

La película, basada en la obra de William Shakespeare, siguió su guión al pie de letra. Cinta larga, de 136 minutos de duración, con lo cual habría descanso y eso en aquella época quería decir que había que llevarse un bocata el cual te tenías que comer durante el descanso en los vestíbulos de los cines que como digo eran enormes y allí entablabas conversación con toda la pandilla sobre lo que habías vistos y las primeras opiniones que teníamos de la primera parte de la peli. Por supuesto los chicos bravuconeaban con que era una cursilería y demás cosas típicas de la edad. Después de escuchar el aviso tres veces ya estábamos todos sentados en nuestras butacas para ver la segunda parte de la magna obra del inglés en manos de un italiano.

La película no tiene mucho mérito, me refiero que no es una gran película. Es la versión de un clásico para el cine; eso sí con una buena dirección y una interpretación un tanto peculiar, puesto que para los personajes de Romeo y Julieta se escogieron a dos actores desconocidos para el público en general. Muy buena fotografía y decorados y todo ello aderezado por la dirección Franco Zeffirelli que le dio un ritmo vivo a todo el filme sin perder el interés en ningún momento. Hay que destacar también que ahora cuando se vuelve a ver esta clásica película del ilustre director se la ve más como una obra de teatro hecha película que como tal.

Del argumento no voy a hablar mucho; ya me imagino que todos saben de qué va la obra: Historia sobre el amor de dos jóvenes, cuyas respectivas familias Montescos y Capuletos están mortalmente enfrentadas.

Y si antes hice mención a lo desconocido de sus dos intérpretes principales hay que destacar que no lo eran tanto sus actores secundarios, miren pues: Laurence Olivier, Richard Warwick, John McEnery, Robert Stephens, Dario Tanzini, Ugo Barbone, Bruce Robinson, Paul Hardwick, Antonio Pierfederici, Michael York, Roy Holder, Murray Head, Dyson Lovell, Keith Skinner, Aldo Miranda, Esmeralda Ruspoli, Roberto Bisacco, Natasha Parry, Milo O’Shea y Pat Heywood.

Romeo estaba interpretado por el actor Leonard Whiting (17 años) y Julieta por Olivia Hussey (15 años), ambos hacían su debut en el cine.

Premios: Oscar el mejor director 1968.


Romeo y Julieta

Acto V. Escena III

Cementario, en el mausoleo de los Capuletos. (Romeo mata a Paris en un duelo al encontrarse ambos en el mausoleo de los Capuleto)

(Romeo mata a Paris en un duelo al encontrarse ambos en el panteón de los Capuleto)

Paris: -!Ay de mí, muerto soy! Si tienes lástima de mí, ponme en el sepulcro de Julieta.

Romeo: -!Lo haré, por mi fe!Veamos de cerca esa cara!El pariente de Mercutio! ¡El noble conde Paris!¿Qué me decía mi criado durante el viaje, cuando mi alma, en medio de sus tempestades, no le atendía? Creo que me contaba que Paris se iba a casar con Julieta¿No era eso lo que dijo, o lo he soñado? ¿O es que estoy tan loco que, oyéndote hablar de Julieta, imaginé tal cosa?!Oh! ¡Dame la mano, tú que, como yo, has sido inscrito en el libro funesto de la gracia! ¡Yo te enterré en una tumba triunfal! ¿Una tumba?¡Oh, no! ¡Una linterna, joven víctima! Porque aquí descansa Julieta, y su hermosura transforma esta cripta en un regio salón de fiesta, radiante de luz. (Colocando a Paris en el mausoleo). ¡Muerte, un muerto te entierra!¡Cuántas veces, cuando los hombres están a punto de expirar, experimentan un instante de alegría, a la que llaman sus enfermeros el relámpago precursor de la muerte! ¡Oh! ¿Cómo puedo llamar a esto un relámpago?¡Oh! ¡Amor mío! ¡Esposa mía! ¡La muerte, que ha saboreado el néctar de tu aliento, ningún poder ha tenido aún sobre tu belleza! ¡Tú no has sido vencida! ¡La enseña de la hermosura ostenta todavía su carmín en tus labios y mejillas, y el pálido estandarte de la muerte no ha sido enarbolado aquíTeobaldo, ¿eres tú quien yace en esa sangrienta mortaja?¡Oh! ¿Qué mayor favor puedo hacer por ti que, con la mano que segó en flor tu juventud, trochar la del que fue tu adversario?¡Perdóname, primo mío! ¡Ah! ¡Julieta querida! ¿Por qué eres aún tan bella? ¿Habré de creer que el fantasma incorpóreo de la muerte se ha prendado de ti y que el fantasma incorpóreo de la muerte se ha prendando de ti y que ese aborrecido monstruo descarnado te aguarda en esas tinieblas, reservándote para manceba suya?¡Así lo temo, y por ello permaneceré siempre a tu lado, sin salir jamás de este palacio de noche sombría! ¡Aquí! Aquí quiero quedarme con los gusanos, doncellas de tu servidumbre¡Oh! ¡Aquí fijaré mi eterna morada, para librar a esta carne, hastiada del mundo, del yugo de mal influjo de las estrellas!!Ojos míos, lanzad vuestra última mirada! ¡Brazo, dad vuestro último abrazo! Y vosotros,¡Oh, labios! Puertas del aliento, sellad con un legítimo beso el pacto sin fin con la acaparadora muerte. (Cogiendo el frasco de veneno). ¡Ven, amargo conductor! ¡Ven, guía fatal! ¡Tú, desesperado piloto, lanza ahora de golpe, para que vaya a estrellarse contra las duras rocas, tu maltrecho bajel, harto de navegar! (bebiendo). ¡Brindo por mi amada! ¡Oh sincero boticario! ¡Tus drogas son activas! Así muero!con un beso!(Muere. Llega Fray Lorenzo.)

Fray Lorenzo: -Pero¡Dios mío! ¿Qué sangre es esta en las gradas del monumento? ¿Qué espadas éstas sin dueño, y tintas todavía de sangre? (Entra en el sepulcro)¡Romeo! ¡Pálido está como la muerte! ¡Paris cubierto de sangre!La doncella se mueve. (Despierta Julieta)

Julieta: -Padre, ¿dónde está mi esposo? Ya recuerdo dónde debía yo estar y allí estoy. Pero ¿dónde está Romeo, padre mío?

Fray Lorenzo: -Oigo ruido. Deja tú pronto este foco de infección, ese lecho de fingida muerte. La suprema voluntad de Dios ha venido a desbaratar mis planes. Sígueme. Tu esposo yace muerto a tu lado, y Paris muerto también. Sígueme a un devoto convento y nada más me digas, porque la gente se acerca. Sígueme, Julieta, que no podemos detenernos aquí.

Julieta: -!Vete, márchate de aquí, pues yo no me moveré! (Sale Fray Lorenzo)¡Esposo mío! Más ¿qué veo? Una copa tiene en las manos. Con veneno ha apresurado su muerte. ¡Cruel! No me dejó ni una gota que beber. Pero besaré tus labios que quizá contienen algún resabio del veneno. √âl me matará y me salvará. (Besándole)¡Tus labios están calientes todavía!

Guardia 1¬∞: -!Guíanos, muchacho! ¿Por dónde?

Julieta: -¿Qué? ¿Rumor?¡Seamos breves entonces! (Cogiendo la daga de Romeo)¡Oh daga bienechora! ¡Enmohécete aquí y dame la muerte! (Cae sobre el cadáver de Romero y muere).


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