Director: George Roy Hill. EE.UU. 1973. Color
Intérpretes: Paul Newman (Henry Gondorff), Robert Redford (Johnny Hooker), Robert Shaw (Doyle Lonnegan)

Divertida y entretenidísima película de gánsteres en la que Paul Newman y Robert Redford vuelven a formar pareja a las órdenes de George Roy Hill, tal como hicieran en Dos hombres y un destino (1968).





Un año después de la primera entrega de El Padrino se rodó este filme de tintes clásicos que recrea el mundo de los gánsteres del Chicago de los años 30. Han quedado para la posteridad, además de una famosísima banda sonora, escenas magistrales como la partida de póker en el tren o el timo al correo de Lonnegan… Todo esto contado en un tono continuo de buen humor y con constantes sorpresas en el guión.
La película cuenta la historia de un gran golpe, o lo que es lo mismo, de un gran timo. El filme presenta a Paul Newman (Henry Gondorff) en el papel de experto ladrón de guante blanco y a Robert Redford (Johnny Hooker) como un timador joven y apasionado… Robert Shaw da vida al gánster víctima del timo.
Johnny Hooker es un joven timador que se gana la vida con trabajos de poca monta. Forma buena pareja con Luther Coleman, un viejo amigo suyo experto en todo tipo de fraudes. Sin embargo, por equivocación despluman a uno de los correos del mayor gángster de la ciudad, Doyle Lonnegan. Horas después los matones del gángster liquidan a Luther y buscan a Hooker para matarle. Es entonces cuando Hooker va en busca de Henry Gondorff para proponerle un plan verdaderamente arriesgado: timar a Doyle Lonnegan vengando así la memoria de Luther.
El Golpe ganó el Oscar a la mejor película del año, por delante de otras películas nominadas como El Exorcista. También le valió a George Roy Hill su único Oscar en la dirección. Es una película entretenida y ocurrente. Y aunque data del año 1973 es una película como “de las de antes”. La caracterización de los distintos personajes es fantástica. El guión es imprevisible y la trama desarrolla de forma simultánea varias historias. Una película sensacional. Ideal para aquellos que consideran que el cine clásico es aburrido y predecible, con dos hombres de ensueño de Hollywood que se asocian para formar un dúo afable de granujas: el maduro Paul Newman, superior, es de una elegancia insuperable y lo complementa de un modo ideal Robert Redford, el nuevo joven ídolo de Hollywood.
En fin, personalmente es una de las películas más entretenidas que he visto. Parece que todo es es prácticamente perfecto. Pese a tener sus años y a haber sido copiada multitud de veces sigue sorprendiendo. Para ver una y otra vez pero eso si, la primera vez que uno la ve, no se olvida ya jamás esta estupenda película.
Inmensamente llevada por George Roy Hill en su segunda colaboración con Paul Newman y Robert Redford unidos. Hace una gran labor gracias al guión con el que cuenta con un final impresionante y con el resto que no desentona.
Y luego está la química entre Newman y Redford. Inmensos ambos aunque aquí me ha gustado más Newman que Redford, pero ambos dos magníficos. Y los secundarios también. Robert Shaw da el pego genial como el tipo al que hay que darle el golpe y los demás que están tienen interpretaciones muy cuidadas..
Y por supuesto la banda sonora. Quién no conozca la banda sonora de Scott Joplin y Marvin Hamlisch y no la alabe es que es no es aficionado ni al cine ni a la música. Casi una obra maestra.