TIBURÓN (Jaws)

Director: Steven Spielberg. 1975. EE.UU. Color

Intérpretes: Roy Scheider, Richard Dreyfuss, Robert Shaw, Lorrayne Gray




En la costa de un pequeño pueblo del Este de Estados Unidos, un enorme tiburón ataca a varias personas. Temiendo las fatales consecuencias que esto puede provocar en el negocio turístico, el alcalde se niega a cerrar las playas y a difundir la noticia. Pero un nuevo ataque del tiburón, en la propia playa, termina con la vida de otro bañista. El terror se ha hecho público, así que un veterano cazador de tiburones, un científico y el jefe de la policía local se unen para dar caza al temible escualo..







Un pequeño pueblo turístico de la costa de Nueva Inglaterra ve alterada su tranquila vida por la presencia de un gran tiburón blanco. Al igual que el temible escualo con sus indefensos nadadores, el joven Steven Spielberg, con un talento y una osadía insultantes, demostró que sabía manejar a su antojo las emociones de un público aterrorizado, que flotaba en la butaca, sin siquiera presentir qué sucedería en la siguiente escena. “Tiburón” es un filme comercial casi perfecto, una historia creíble y astutamente dosificada que barrió en las taquillas de todo el mundo, convirtiéndose de inmediato en un clásico del cine de terror (que, por cierto, nos impidió a muchos volver a nadar tranquilos mar adentro el restro de nuestros días). Por lo demás, nunca unos simples compases de música provocaron tanta angustia.

Un gran pez para una gran película

El ahora archiconocido y archicriticado Steven Spielberg un día fue un cineasta desconocido, aunque a muchos no se les pase por la cabeza Spielberg se labró un nombre en el mundo del cine a base de buenas películas, modestas y buenas películas. Una modestia que dentro del cine americano tiene otro sentido como todos sabemos.

Para mi Tiburón es el primer gran filme de Spielberg y que demuestra que es de los pocos que ha sabido recoger la herencia dejada por los grandes clásicos americanos. Esta claro que Tiburón no es un filme de “serie B”, pero tampoco es una superproducción y eso juega mucho a favor de la historia. Me refiero a que Tiburón esta muy cerca (o a la par) de los filmes de Tourneur como La mujer pantera (1942), Yo anduve con un zombi (1943) o El hombre leopardo (1943) ya que Tiburón es un filme donde lo sugerido es tan fuerte como lo mostrado, una sugerencia obligada por el tipo de producción y que demuestra que por mucho arte que sea el cine o por muchas capacidades artísticas que se tengan, el conocimiento del oficio es un 90% del resultado final.

La trama de Tiburón no tiene nada de especial, la placidez de una pequeña isla de veraneo se ve alterada por la presencia en sus aguas de un Gran Tiburón Blanco. Hay que matarlo. ¿Simple? Sí. Entonces, de donde viene la reputación que tiene este filme, pues yo creo que es porque Spielberg sabe un poco de cine (¡solo un poco! No se me vayan a enfadar los de siempre) y consigue a través de su puesta en escena transmitir el miedo y el pánico sin los trucos ni trampas habituales en este tipo de filmes.

Claro que despachar el guión como simple es un decir, en Tiburón existe un sustrato de buenas ideas para darle riqueza al guión pero que no acaban de concretarse. Muestra de ello es que apenas esta apuntada la que podría haber sido una muy buena línea argumental, me refiero a la dualidad que se produce en un pueblo (personificado en la figura del alcalde) que es una comunidad cerrada que no acepta los métodos de un sheriff de fuera pero que a la vez necesita del visitante para llevarse su dinero o la poco desarrollada critica a la actitud de los políticos que miran más por el dinero que por el sentido común. Así pues creo que Tiburón es un ejemplo de un guión muy normal que gana enteros en manos de un muy buen director de cine.

Pero Tiburón funciona como una perfecta máquina bien engrasada ya que Spielberg sabe cuando dilatar los momentos claves (evidentemente cuando el tiburón ataca) y juega con una asociación música-ataque del tiburón, que hace que tenga mucho m´ss mérito el pánico que se siente al ver el filme (naturalmente que el que haya visto la película en innumerables ocasiones, ya no sentirá lo mismo que cuando la vio por primera vez).ya que Spielberg se la juega previniéndonos, además de la música atención a la utilización magistral del color amarillo y de los planos subjetivos sobre todo en la secuencia del segundo ataque, es un prodigio.


Otro de los aciertos y de ahí mi asociación con los filmes de Tourneur fotografiados por Musuraca, es que el ahorro de ciertos contraplanos o el sugerir y no mostrar (por motivos de producción y técnicos, pero que no restan mérito) hacen que el tiburón (y la película) adquieran una dimensión mucho más grande que la que podría haber tenido si este se hubiera mostrado desde el principio. Ya que Spielberg nos ha enseñado lo que es capaz de hacer el Tiburón pero no nos ha enseñado al Tiburón, así que cuando lo vemos por primera vez comprendemos el miedo que tienen los personajes. En definitiva Tiburón es un filme concebido para el clímax, Spielberg nos prepara durante gran parte del metraje, nos informa de todo lo que debemos saber para después acabar con una memorable lucha épica entre el tiburón y los tres protagonistas ¿Mérito de Spielberg? Quizá, quien sabe.

Sobre el impacto de Tiburón en la época de su estreno, todo está dicho, es lamentable las secuelas que tuvimos que soportar debido al éxito de esta primera entrega, desvirtúan el verdadero valor que tiene este filme, que es mucho.


Un pequeño pueblo turístico de la costa de Nueva Inglaterra ve alterada su tranquila vida por la presencia de un gran tiburón blanco. Al igual que el temible escualo con sus indefensos nadadores, el joven Steven Spielberg, con un talento y una osadía insultantes, demostró que sabía manejar a su antojo las emociones de un público aterrorizado, que flotaba en la butaca, sin siquiera presentir qué sucedería en la siguiente escena. Tiburón es un filme comercial casi perfecto, una historia creíble y astutamente dosificada que barrió en las taquillas de todo el mundo, convirtiéndose de inmediato en un clásico del cine de terror (que, por cierto, nos impidió a muchos volver a nadar tranquilos mar adentro el resto de nuestros días). Por lo demás, nunca unos simples compases de música provocaron tanta angustia.

Tiburón, está basada en el éxito literario de Peter Benchley “Tiburón”. Al parecer, el rodaje del filme se convertiría en toda una pesadilla, los 50 días de filmación originalmente planeados se convirtieron en 140, el presupuesto subió de 4 millones y medio de dólares a más de 10, pasaban los días y el tiburón mecánico no conseguía funcionar, en resumen, la carrera de Spielberg parecía hundirse y Hollywood no disimulaba la burla. Sin embargo, Spielberg logró terminar el filme, convirtiéndola en un impresionante ejercicio de suspenso y terror, siendo la primera película en recaudar más de 100 millones de dólares. Tiburón logró ser nominada al Oscar, pero no Spielberg, quien nuevamente recordó la marginación de sus días de adolescente, pero esta vez por el resentimiento y la hipocresía de la gran meca del cine.

Tiburón, el primer filme en superar los 100 millones de dólares en la taquilla, hizo que el nombre de Steven Spielberg comience a sonar fuerte entre los grandes estudios de Hollywood. Así, con mayor libertad creativa, Spielberg, de 30 años, dedicó sus mejores esfuerzos en llevar a la pantalla grande todas sus mayores fantasías adolescentes.

Las primeras secuencias no tienen muchos ejemplos equiparables en el cine actual. Al igual que la escena de la ducha de Psicosis, permanecerán en la mente de toda una generación.


 

Tags:

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Escribe un comentario

(requerido)

(requerido)