Director: Walter Hill. 1978. EE.UU. Color
Intérpretes: Ryan O’Neil, Bruce dern, Isabelle Adjani, Ronee Blakely, Matt Clark

Teniendo en cuenta que nunca habíamos visto a Ryan O’Neil haciendo de duro (recordemos su famosa Love Story o las comedias con Barbra Streisand) y puesto que sus durezas las demostraría posteriormente con su COMPA√ëERA, la ex “Ángel de Charlie” Farrah Fawcett, podemos decir tranquilamente que nos encontramos ante una película bastante interesante.


Es de la época en la que Clint Eastwood hacia de Harry Callahan, o sea que ya han pasado años y trata de un conductor de vehículos para robos y atracos.
Ryan O’Neal es ese conductor, llamado el vaquero, y a lo largo de la película disfrutaremos de escenas de persecución altamente interesantes (quizá lo más). La trama se centra en la traición cometida por las personas que contratan a este conductor para un atraco y como este personaje se enfrenta a todo lo enfrentable para dejar claro que a él no le toma el pelo nadie.
La película está bastante superada, puesto que en cuanto a películas similares podemos encontrar bastantes buenos productos, pero se realizó en una época con pocos efectos especiales y con muy buena mano, se puede ver siempre que no esperemos grandes efectos especiales..


Walter Hill, discípulo directo del gran Sam Peckinpah, dirigió esta sobria y excelente película, donde se iba haciendo patente una de las constantes del cine de Hill. Personajes duros y con problemas de todo tipo (alcohol, mujeres, drogas, introvertidos) forzados a defender su vida en situaciones extremas, generalmente con desenlaces climáticos bastante violentos (tiroteos la mayor parte, como Extreme Prejudice,
Southern Comfort, Last Man Standing
o
Johnny Handsome).
Además, Walter Hill fue guionista de Peckinpah en La huida (1972), una de sus historias más controvertidas y violentas, donde Steve McQueen borda un personaje duro y fuera de la ley.


Segunda película de Walter Hill que contó con un elenco estelar para la época, el actor Bruce Dern como el detective que persigue a Ryan O’Neal y como mujer fatal a la francesa Isabelle Adjani.