Director: Peter Greenaway. 1982. G.B. Color
Intérpretes: Anthony Higgins, Janet Suzman, Anne Louise Lambert, Hugh Fraser

Wiltshire, Inglaterra, 1694. El pintor Neville es contratado por Mrs. Herbert, una dama de la aristocracia, para que realice una serie de doce dibujos sobre su casa y sus terrenos. como regalo sorpresa para cuando regrese su infiel marido. Como condición para realizar el trabajo, Neville exige que Mrs. Herbert acceda a tener relaciones sexuales con él cada vez que termine un dibujo, algo a lo que ella consiente. Neville coquetea también con Mrs. Talmann, la hija de los Herbert, que ansía obtener el heredero que no le puede proporcionar su marido, el cual, se haya cada vez más contrariado por el ascendiente que ha cobrado el artista sobre la familia. Una vez que Neville ha acabado sus dibujos y ha partido, se descubre el cadáver de Mr. Herbert en el foso. La familia le echa las culpas a Neville, que, al regresar para realizar un postrer dibujo, es cegado y dado muerte. Finalmente, se descubrirá que el verdadero asesino fue Mr. Talmann.

Esta película marca punto de inflexión en la carrera del director Peter Greenaway, que, a partir de ese momento, pasará de hacer un cine extremadamente experimental a otro de carácter más comercial. El filme obtuvo un inesperado éxito de taquilla en el circuito de “arte y ensayo”, y consagró a su director como el representante más notable de las tendencias vanguardistas del cine británico a ojos de un gran público que, por lo general, suele desconocer la obra de otros realizadores , como por ejemplo, Derek Jarman o Ken McMullen.
Aunque la cámara de Greenaway se recrea en la casa y sus terrenos, la película, entendida como ejercicio cinematográfico, resulta bastante más convencional que sus obras posteriores, mucho más fragmentarias y viscerales.
La película de Greenaway puede disfrutarse a niveles distintos, pues deja al espectador libertad para que saque a la luz los significados ocultos tras la atractiva fachada de esta maliciosa trama de sexo y asesinatos. A fecha de hoy, sigue siendo la película más convencional y accesible de todas las realizadas por Greenaway.