DANTON

Película estrenada entre 1983-1986

Director: Andrzej Wajda. 1983. Francia-Polonia-Alemania Occidental. Color

Intérpretes: Gérard Depardieu (Danton), Wojciech Pszoniak (Robespierre), Anne Alvaro (Eleonore), Roland Blanche (Lacroix), Patrice Chéreau (Desmoulins)


Francia. En septiembre de 1793, el Comité de Salud Pública, instigado por Robespierre, instaura el “Terror”. El hambre reaparece y con ella la revuelta: las cabezas caen. Danton regresa a París para oponerse a Robespierre: es el choque entre dos políticos irreconciliables, entre dos fuertes personalidades puestas en relieve por la remarcable interpretación de Gérard Depardiaeu y Wojciech Pszoniak.


La Revolución Francesa se ve amenazada al reaparecer el hambre y, con ella, la revuelta popular. El Comité de Salud, instigado por Maximiliano Robespierre, instaura un monstruoso régimen llamado “El Reino del Terror”, llevando a numerosas personas a la guillotina. George Danton (Gerard Depardieu) se ve obligado a abandonar su retiro en Aurbe y regresa a París. Partidario de la paz y de la conciliación, y enemigo del terror, se enfrenta a Robespierre después de haber tenido con éste una entrevista sin resultados fructíferos. Lo que comenzó como una causa política se convierte en un conflicto personal entre Danton y Robespierre. Danton es arrestado por traición a la patria y condenado por Robespierre a la guillotina.

Más que una película, una obra de teatro filmada que aborda los últimos días de Danton, héroe de la revolución francesa enfrentado a Robespierre y sus jacobinos. Algo acartonada quizá por su origen teatral, pero con unos diálogos de mucha enjundia sobre el poder, la avaricia, la traición y otras bajas pasiones. Inmenso Depardieu (al menos en su versión original, claro) e inmenso, también, este actor de nombre indescifrable (Wojciech Pszoniak) que interpreta a Robespierre.

El terror de los débiles

Obra dirigida por el polaco Andrzej Vajda, basada en la novela “L’affaire Danton”, de Stanislawa Przybyszewka. Obtuvo el premio Louis Delluc y el Cesar al mejor director.

La acción tiene lugar en París entre septiembre de 1793 y abril de 1794. Narra la historia de Georges J. Danton que, tras unas semanas de reflexión y descanso, regresa a París dispuesto a enfrentarse a Robespierre. La película confronta los ideales de justicia, libertad y democracia, que atribuye a Danton, y el imperio del terror impuesto por Maximilien de Robespierre. Ambos habían colaborado estrechamente en las etapas anteriores de la Revolución y habían compartido el liderazgo del grupo jacobino. La película muestra la valentía, el arrojo, la popularidad y la determinación de Danton. Frente a él se alza la figura enfermiza, enjuta, solitaria, dubitativa, gélida y autoritaria de Robespierre, que ha excluido a Danton del Comité de Salud Pública (Gobierno de la República) y ha decidido imponer un régimen de terror, juicios políticos y ejecuciones rápidas, convencido de que el bien común del país justifica el mal particular de la muerte por precipitación de algunos inocentes. La película ofrece al espectador la posibilidad de contemplar una lucha entre dos personajes clave de la Revolución. Uno reivindica la soberanía del pueblo, el otro desea el poder absoluto; uno sabe que el apoyo popular es fuente de fortaleza y seguridad y el otro vive atemorizado por la debilidad propia y la del Gobierno que preside; uno confía en las reglas del juego democrático y el otro las subvierte; uno interviene como perdedor y el otro como ganador efímero y sin garantías. Ambos saben que se necesitan mutuamente para sobrevivir, pero la reconciliación es imposible por las urgencias que dicta el miedo. El paralelismo entre Danton y el Sindicato Solidaridad es similar al que se puede establecer entre Robespierre y Jaruzelski. La película no se estrenó en Polonia hasta 1989.

La música aporta unas brillantes composiciones atonales de percusión metálica y de viento, que contribuyen a crear un clima de fatalismo y drama. La fotografía se recrea en la descripción de la angustia de unos y la frialdad amedrentada de otros. Explica la dureza de las condiciones de vida de los presos y el ambiente opresivo y perturbador en el que viven amontonados. Predominan los colores oscuros, las imágenes de barrotes y rejas y los exteriores luminosos vistos desde interiores lóbregos. El guión se concentra en la narración del enfrentamiento dramático entre dos personajes poderosos, otrora aliados. Presta poca atención a la descripción matizada de los mismos. La crítica francesa consideró que la figura de Robespierre resultaba esquemática y caricaturesca.

Película de época, bien ambientada y bien interpretada, que expone unos hechos cruciales de la Francia revolucionaria de 1793/4.

Supongo que a muchas personas les ha pasado lo mismo que a mí. Vuelves a ver una película que habías visto de pequeño y le das un valor diferente al que tenías cuando eras más joven. Para empezar habías medio idealizado la escena final y tras volverla a ver te parece que es una basura (¿Será que mi mirada inocente de aquella época se ha emponzoñado?). No lo sé. Lo único que sé es que es una de las mejores películas que le he visto al gordo francés de Depardieu.

El tema trata de los últimos días de George Danton. El director polaco Wajda nos intenta demostrar como la “Revolución Francesa” fue pervertida y desvirtuada por aquellos hombres que democratizaron la guillotina. Como el demócrata de la guillotina aparece Robespierre, cabeza de su comité de salud pública (más te valía no estar enfermo de sedición) Un Robespierre (Wojciech Pszoniak) que da miedo y que no le tiembla el pulso a la hora de utilizar la guillotina contra sus enemigos políticos (es el famoso “o ellos o yo”) Y la verdad es que en el filme tiene razón.

Danton se presenta como aquel en el cual a¬¥nn residen las bondades de la República ensangrentada por tanto golpe afilado. Pero también reconoce que ha participado en esa orgía de sangre; la cuestión dramática reside en que la guillotina fue utilizada contra los verdaderos enemigos de la República (antiguo régimen) y que su uso contra ellos es injustificado; simplemente se trata ahora de la eliminación del enemigo político… Pero visto desde nuestra perspectiva, es la misma eliminación que Danton y los otros revolucionarios perpetraron contra todos los elementos realistas y aristocráticos de Francia. En el filme, la personalidad de Robespierre es angustiosamente atractiva (!qué grande Pszoniak!) ¿Por qué los grandes asesinos como Stalin o Hitler son tan atractivos? El director también sabe recrear la inseguridad jurídica con la que se vivía en esa Francia… y algunos siguen pensando en la Revolución francesa como el modelo de construcción de la libertad moderna; sin embargo Inglaterra consiguió llegar al mismo lugar donde está Francia y sin ejecutar a 30.000 personas. Lamentablemente, casi todas las revoluciones requieren un baño de sangre (somos así los humanos) y en las que no hay sangre no tienen mérito. Verg√ºenza para el género humano.


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