Director: Spike Lee. 1989. EE.U. Color
Intérpretes: Ossie Davis, Danny Aiello, Giancarlo Esposito, Richard Edson, Spike Lee, Ruby Dee, Bill Nunn, John Turturro, Paul Benjamin. Rosie Perez, Steve White, Samuel L. Jackson

La película es una mirada fresca e irónica sobre la problemática de la convivencia multirracial. Concretamente, Lee centra la acción en un barrio en el que predomina la convivencia pacífica. Hasta que ésta se ve rota de forma un tanto estúpido y comienza un conflicto racial que culmina en un estallido de violencia. Una vez más esta situación es utilizada por Lee para hacer crítica de la capacidad de los prejuicios de generar más prejuicios y la capacidad de la violencia de engendrar más violencia.

Si hay alguna palabra para describir al director Spike Lee esa sería “controvertido”. Sus películas generalmente abordan los temas de la tensión racial y los problemas sociales de la comunidad negra en los Estados Unidos y aunque inmersas en humor y sarcasmo, en el fondo transmiten un mensaje que perdura en la mente de su audiencia. Para muchos, Haz lo que debas es su obra maestra: una combinación ecléctica de personajes estereotípicos del barrio multirracial de Bedford-Stuysevant en Brooklyn durante un día de calor sofocante característico de los veranos neoyorquinos. Gran parte de la película se dedica a mostrar la manera en que estos personajes conviven a lo largo del día con la típica gracia que ejemplifican las películas de Spike Lee. Sin embargo, la otra gran parte es una polémica muestra de lo que pasa cuando la intolerancia y las fricciones toman el camino equivocado.
Más que por su trama, Haz lo que debas es memorable por sus personajes. Por un lado tenemos al protagonista “Mookie” (interpretado por el mismo Lee) quien trabaja para “Sal”, un dueño italiano de una pizzería que lleva toda su vida viviendo en el mismo barrio aún cuando ya es de los pocos blancos que quedan. “Sal” (Danny Aiello) tiene dos hijos, uno de ellos un racista descarado. Por otro lado está “Buggin Out”, un intento de nacionalista negro que se enfurece por el hecho de que “Sal” sólo tiene retratos de italianos en su local y ni un solo personaje negro. “Buggin Out” termina aliándose con otro extraño personaje llamado “Radio Raheem” (Bill Nunn) que se la pasa por el barrio con su ghetto-blaster (o sea, los estéreos enormes que traían los negros en los 80s) que hacía sonar siempre la misma canción: “Fight The Power” de “Public Enemy”. Otros que merecen mención son un borrachín llamado Da Mayor, un trío de desempleados que se la pasan hablando de una familia de Coreanos dueños de una tiendita de esquina (victimizándose por ser negros mientras que los orientales trabajan duro) y “Mr. Señor Love Daddy”, un radiolocutor que sirve como pseudo-narrador y que es nada menos que Samuel Jackson.

Los problemas comienzan cuando “Buggin Out” le exige a “Sal” que, por estar en un barrio primordialmente negro, debe tener algún negro entre sus retratos de personas famosas. “Sal”, quien no es racista pero sí orgulloso de su descendencia italiana, le responde que no. Posteriormente regresa junto con “Radio Raheem” y en un acto de furia, Sal destruye su estéreo con un bate de béisbol lo cual desencadena una batalla campal en la que tiene que intervenir la policía. Entre el caos, un policía blanco sujeta violentamente a “Radio Raheem” quien muere asfixiado y “Buggin Out” es llevado a la cárcel mientras que Sal y sus hijos quedan libres. Es allí y ante una multitud rabiosa cuando “Mookie” agarra un basurero y lo estrella contra la ventana de la pizzería. En cuestión de minutos el barrio entero es arrasado por una ola de violencia y disturbios donde finalmente tiene que llegar la policía de nuevo a restaurar el orden. Al final, la pizzería de “Sal” queda destruida por completa. La película termina con dos frases, la primera de Martin Luther King condenando la violencia y la otra de Malcom X diciendo que a veces la violencia es necesaria para que haya justicia. ¿Hizo “Mookie lo correcto”?
Después de leer este resumen debe quedar claro la “razón de ser” de una reseña para ésta película en particular: es una perfecta analogía a la situación política y social mexicana del momento. Al igual que Mookie, muchos mexicanos nos sentimos atrapados en esa misma disyuntiva sobre si la violencia tiene o no lugar en la sociedad democrática que todos anhelamos o si no existe otro recurso para que haya justicia y se terminen los privilegios de unos cuantos. Haz lo que debas fue controversial en los Estados Unidos precisamente por esa ambigüedad moral en decisión que tomó Mookie: el estar consciente del daño que causaría la violencia que incitó pero a su vez ver con impotencia el racismo y la intolerancia de unas autoridades impunes que causaron la muerte de un miembro de su barrio. En fin, es una interesante, sin duda la mejor en la desigual carrera de Spike Lee. Después de verla sólo quedarán con una pregunta en la mente: ¿Bueno, hizo realmente lo que debía?
Spike Lee dijo una vez que lo entrevistaron acerca de éste tema, en 1991: “Sé que los judíos están más unidos que los negros. Lo sé. No pienso que se les enseñe a los judíos a detestarse tanto como se hace con los negros. Ahí está la clave del problema. El odio a sí mismo. ( ) Cuando se es perseguido, lo natural es identificarse. Pero cuando al mismo tiempo se nos enseña que uno es la mierda del mundo, que somos subhumanos, ¿por qué uno querría identificarse con gente como ésa? ¿A quién se odia entonces? A uno mismo.”