Director: Joel Schumacher.
1992. EE.UU. Color
Intérpretes: Michael Douglas, Robert Duvall, Barbara Hershey, Rachel Ticotin, Lois Smith, Tuesday Weld, Frederic Forrest

Los Angeles: en la mañana del día más caluroso del año, las autopistas están colapsadas. Soportar la terrible presión de las grandes ciudades puede provocar la ira de cualquier ciudadano. Pero Bill Foster está dispuesto a vengarse. Foster sólo intenta regresar a casa, pero en vez de eso se dirige hacia una pesadilla urbana Michael Douglas protagoniza a Foster, un hombre ordinario en guerra con las frustraciones de cada día. Robert Duvall interpreta al inteligente oficial del departamento de policía de Los Angeles, obsesionado con detener los actos violentos de Foster provocados por su creciente agresividad. Un día de furia es un intenso thriller que refleja una sociedad injusta con una incisiva mirada a la vida de nuestros días y el precio que nos impone, a la vez que cuestiona: ¿estamos al borde del derrumbamiento de nuestro mundo?

William Foster (un notable Michael Douglas), un empleado de una importante firma de defensa, padece un desequilibrio mental que en circunstancias normales no se manifiesta. Hoy es el cumpleaños de su hija y quiere ir a visitarla a casa de su ex esposa Beth (Barbara Hershey), de la que se divorció. Ella le ha dicho que no vaya, pero él quiere ir de todas formas. Se pone nervioso cuando queda atrapado en un atasco de tráfico. Abandona el coche y sigue hacia casa de su ex mujer a pie. En el camino entra en una tienda a por cambio para llamarla pero la actitud del dependiente y el alto precio de los productos hace que le plante cara al mismo para hacerle entrar en razón, su ira estalla cuando el dependiente le saca un bate de béisbol. Continúa su camino enfrentándose a diversas situaciones del día a día del ciudadano corriente, que hacen que su tensión vaya en aumento. La historia de Foster se verá atada a la de un policía llamado Prendergast (Robert Duvall), del departamento de robos al tener consecuencias en su vida las acciones de Foster (su coche se encuentra un poco más atrás del de Foster en la carretera, el dependiente de la tienda acude a Prendergast,…etc). Aún siendo su último día y no ser del departamento que se encarga de ese caso, decide investigarlo ya que nadie parece le presta caso cuando dice lo que sabe.

Un día de furia es una película sobre la tensión y la frustración que genera en muchas personas la vida moderna en las grandes ciudades. El personaje protagonista del filme decide enfrentarse a las adversidades, y lo hace de forma violenta. Otras muchas personas en la vida real quisieran enfrentarse también, aunque de forma menos violenta, pero no lo hacen por civismo, y a cambio sufren estrés y otros males resultantes de la tensión acumulada.
Película de excelente ritmo, que tendrá en vilo al espectador hasta el final. Sorprende su espíritu transgresor, profético y no escaso de razón. Se disfruta con su humor insinuado y con el trabajo de dos magníficos actores. Y por último, observar atentamente el mensaje inherente en una excelente película, la mejor de su director y una de las más interesantes de la década de los 90. No le dejará indiferente.