Director: Sönke Wortmann. 1994. Alemania. Color
Intérpretes: Til Scweiger, Katja Riemann, Joachim Król, Rufus Beck, Armin Rohde, Nico van der Knaap, Antonia Lang, Martina Gedeck, Judith Reinartz

Expulsado una noche del apartamento que compartía con su novia Doro tras ser sorprendido por ésta en compañía de otra mujer, el atractivo Alex se queda en la calle. Allí conoce a Walter, un homosexual que se siente atraído por él y que le lleva a una fiesta gay en donde le presenta a Norbert, propietario de un gran apartamento que no le importaría compartir, pues también se siente atraído por Alex. Mientras tanto Doro descubre que está embarazada de Axel y decide recuperarlo. Pero no sabe que ahora Axel vive entre homosexuales, lo cual provoca muchos malos entendidos.

El cine alemán no se puede comparar con el cine francés o el italiano y, seguramente nadie conoce las estrellas que en Alemania brillan en este momento en el firmamento cineasta. Marlene Dietrich será la única artista alemana de renombre conocida en todo el mundo y eso sólo porque dejó Alemania en su día, para irse a Hollywood, donde se consagró. Pero puedo asegurar, que si hay buenos y muy buenos artistas en Alemania, como, por ejemplo, el director del film que me gustaría comentar aquí y ahora: Sönke Wortmann. Wortmann tiene cara de niño, pero su aspecto engaña, porque nació en el 1959 y este Film, que en original se llama “Der bewegte Mann”, es uno de los muchos que él ha dirigido.

Esta es la historia, algo frenética, que el hombre deseado nos cuenta. No tiene nada en especial y si no fuera por los actores que trabajan de secundarios, como Armin Rohde (el carnicero gay con traje de cuero y cadenas), o Rufus Beck, que nos da el papel de Walter, su verdadero nombre, o Waldtraud, su alias, que es un nombre de mujer. Estos dos, junto a Joachim Król, el enamorado gay, son tres de los más renombrados actores alemanes del momento. Por ellos tres vale la pena ver el film, porque lo que es Til Schweiger, el guapo Axel, o Katia Riemann, su autoritaria novia Doro, estos dos, que también tienen fama, y son famosos en Alemania, no es que aporten mucho a la película. De Til Schweiger no espero nunca mucho, porque para mí que se parece mucho en su forma de actuar a Jean-Claude van Damme, cara y culo de cemento. Las dos cosas inmóviles y si por lo menos demostrara alguna que otra emoción Til Schweiger, no habría que concentrarse en la parte más baja de su espalda. Til Schweiger es uno de los actores más malos que yo personalmente he visto actuar, y le conozco desde que trabajara, por primera vez, en una serie alemana llamada “Lindenstrasse”. Una serie familiar, que lleva ya 20 años emitiéndose en la primera cadena alemana. Allí empezó a darse a conocer, y tengo que decir que entonces, lo hacía bastante bien, pero claro se dieron cuenta que era atractivo, y que a las mujeres se les caía la baba, cuando aparecía en algún sitio. Así empezó a hacerse famoso un actor más bien mediocre, pero muy atractivo, eso sí. Para todo aquel que quiera ver este film, le aconsejo que no vea la versión alemana, con las voces originales, porque la voz de este hombre es, simplemente, horripilante.
Creo que se nota que no soy un fan de él, pero más que él me decepciona Katja Riemann. Esta sí que es una buena actriz, que ha hecho cualquier papel que exista en el séptimo arte, ¿y qué me hace aquí?
Su carácter quiere ser gracioso y juguetón, a la vez que se quieren combinar estos adjetivos con un carácter seco y autoritario, tendiendo a dominante, pero ni Katja Rieman es capaz de transmitir esas cualidades, ni Til Schweiger consigue captarlas y reconvertirlas en arte. Se nota que no se pueden oler en la vida real, porque la química que exuden, recuerda más bien a ácido corrosivo. Quizá hubiese ayudado elegir a otros actores más comedidos y más entregados al arte, y esto lo digo sobre todo por Til Schweiger, que más bien estaría de top model con esa cara de acero inoxidable que tiene.
Creo que la historia en sí, que resulta un poco estúpida, sirve más bien para demostrar la buena calidad de Joachim Król como actor. Su personaje, un hombre que pasa desapercibido, porque no tiene la misma tendencia que su amigo Walter, es un ser real. Una persona que sufre porque se enamora de un guaperas que es todo heterosexual, aparentemente, pero que con la fuerza que surge de la impotencia y la desesperación, lo sigue y lo persigue, en voz baja y sin encandilar, pero tenaz como un Terrier. Casi llega a su meta, casi lo tiene en sus manos y ahí la historia se vuelca y cambia completamente para tomar rumbo en otro sentido. Y no queda muy claro, el mensaje del filme.
Se la ha calificado como “la película alemana más divertida de los últimos años”.