Director: John Woo. 1997. EE.UU. Color
Intérpretes: John Travolta, Nicolas Cage, Joan Allen, Gina Gershon, Alessandro Nivola, Dominique Swain, Nick Cassavetes, Colm Feore

Un peligroso terrorista detenido -y a punto de morir- y un agente especial del FBI acuden al quirófano para intercambiar sus rostros. Así el policía podrá infiltrarse con la personalidad del primero e intentar encontrar un arma biológica que el detenido ha colocado en algún lugar de Los Ángeles. Pero el terrorista sale del coma y se escapa…

Sean Archer (John Travolta) es un agente del FBI obsesionado con vengar la muerte de su pequeño hijo, asesinado por el temible criminal Castor Troy (Nicolas Cage).
Cuando por fin Archer consiga detener a Troy, surgirá una nueva amenaza: Troy, que se encuentra en coma, y su hermano Pollux (Alessandro Nivela), han implantado una bomba biológica en la ciudad de Los Angeles. Para conseguir localizar la situación de la bomba, Archer intercambiará su rostro con el de Troy, y será enviado a la prisión en donde se encuentra Pollux.
El clásico enfrentamiento entre el bien y el mal, pero estableciendo esta confrontación de una manera en principio curiosa: intercambiando sus físicos y conservando sus personalidades, con la consiguiente confusión y apesadumbramiento sentimental y el interesante trueque entre los distintos puntos de vista, siento éstos afectados por la relación previa entre ellos.
John Woo, el esteta de la violencia de Hong-Kong vuelve a abusar del slow motion, empleando en su exposición claves poéticas y abundancia de simbología en la identidad y la correspondencia entre sus personajes principales, para poner en imágenes este intenso y apreciable thriller de acción, que cuenta con un estupendo duelo interpretativo entre sus dos estrellas masculinas y una aceptable (aunque insuficiente) penetración en las motivaciones y psiques de los caracteres que éstos interpretan.
Algunos excesos melodramáticos, lo poco creíble del fácil intercambio de rostros, los huecos de guión, y un exceso arbitrario en las escenas más violentas perjudican levemente su condición de filme vibrante y derrochante de acción.

El agente federal Sean Archer (John Travolta) logra detener al asesino de su hijo, Castor Troy (Nicolas Cage), el criminal cae en coma y su hermano Pollux Troy (Alessandro Nivola) es enviado a una prisión de máxima seguridad, pero Archer descubre que los hermanos Troy habían implantado una bomba en un lugar público, la doctora Hollis Miller (CCH Pounder) convence al agente Archer de que cambie su rostro con el del criminal Castor, para infiltrarse en la prisión y sacarle información a Pollux. La investigación avanza, pero Castor despierta, obliga al cirujano a realizar la operación de cambio de rostro, el mundo de Archer se viene abajo cuando Castor finja ser el agente federal.
La segunda colaboración entre Travolta y John Woo tras la trepidante Alarma Nuclear, el director asiático vuelve a demostrar que tiene un estupendo dominio del cine de acción-thriller, y en esta ocasión nos presenta un filme dinámico y muy entretenido, que no defraudará a sus seguidores, como contrapunto al carismático Travolta se contrató a un Nicolas Cage convertido en estrella del cine de acción, gracias al éxito de sus películas La Roca y Con Air, la historia sobre el intercambio de rostros es meritoria y sirve de excusa para el despliegue de las numerosas persecuciones y tiroteos que salpican la cinta, John Woo hace gala de su mejor repertorio y nos regala una maravillosa película con su inimitable estilo, destacable la banda sonora de John Powell y la hermosa fotografía de Oliver Wood.
Cada escena es interesante, con unos sabrosos diálogos y un estupendo montaje, el sólido guión es de Mike Werb y Michael Colleary, las escenas de acción está muy bien filmadas, totalmente espectaculares, un ejemplo es el principio cuando Sean Archer y Castor Troy se enfrentan cara a cara en un aeropuerto, otra es cuando Troy/Archer (Cage) escapa de prisión, la película tiene su tono atrevido y juguetón, John Woo nos muestra talento y mucha energía.
La diversión llega a su clímax cuando Archer/Troy (Travolta) conoce a su “esposa” la doctora Eve Archer (Joan Allen) y a su “hija” rebelde Jamie Archer (Dominique Swain), el falso agente observa los problemas personales de esta familia, y asume sus “responsabilidades”, por otro lado Troy/Archer (Cage) le pide ayuda a su nuevo “amigo” un traficante llamado Dietrich Hassler (Nick Cassavettes), y también recurre a la hermana Sasha Hassler (Gina Gershon), la media naranja de Castor, en definitiva el argumento es una delicia, el villano y el justiciero no solo intercambia sus rostros y sus cuerpos, sino también sus familiares, por lo tanto el drama crece y el humor negro también.
Las actuaciones son perfectas, están exquisitos John Travolta y Nicolas Cage, ambos se roban el espectáculo, son actores inteligentes que sin ninguna limitación, logran sobresalir, Joan Allen es una actriz acostumbrada a participar en películas dramáticas intensas, en este caso su actuación es admirable, se defiende muy bien en este tipo de productos, Gina Gershon es muy conocida en películas comerciales, aquí lo hace de maravilla, y Dominique Swain logra convencer esta sería su segunda película después de Lolita.
Lo mejor de Cara a Cara son las actuaciones de todo el reparto y sus emocionantes escenas de acción, incluyendo su persecución acuática, para los aficionados del cine de acción es una película para disfrutar,