Director: Gus Van Sant. 1997. EE.UU. Color
Intérpretes: Matt Damon, Robin Williams, Minnie Driver, Ben Affleck, Stellan Skarsgard, Philip Williams, Casey Affleck, Cole Hauser, John Mighton, Rachel Majorowski, Colleen McCauley

Will es un joven rebelde con una inteligencia asombrosa, especialmente con las matemáticas. El descubrimiento de su talento por parte de los académicos le obligará a elegir entre seguir con su vida de siempre -un trabajo fácil, buenos amigos, muchas cervezas y alguna bronca- o aprovechar sus grandes cualidades intelectuales en alguna universidad. Sólo los consejos de un solitario y bohemio profesor le ayudará a decidirse.

Es el tipo de filme que tiene que ver varias veces para darte cuenta de todo lo que transmite. Esos diálogos entre esos personajes tan bien adaptados por Matt Damon y Robin Williams, sin olvidarnos del papel de Ben Affleck o Minnie Driver. En concreto, las conversaciones entre Will y el profesor son la pieza clave de la película, y leyendo las demás críticas se os ha olvidado mencionar uno de los temas, sino el más importante del filme: los sentimientos.
El profesor se encarga de hacer sentir y pensar a un genio.
Lo que piensas a lo largo de la obra es, cómo un tío tan inteligente como Will, con respuestas para todo, no es capaz de tener una estabilidad emocional. Es una verdadera historia que nos hace pensar sobre ese problema que a todos nos ha pasado alguna vez, el miedo al abandono.
Ese miedo es el que provoca su rebeldía. No quiere estrechar lazos con nadie y por eso, cuando conoce a la gente lo primero que hace es “rajar su vida de principio a fin”. No quiere gustar a nadie. No quiere enamorarse porque tiene miedo.
La conversación del parque sin duda es la más importante porque es la que le hace pensar sobre todo esto. “Tienes respuestas de mierda para casi todo, pero te hago una simple pregunta y eres incapaz de responderme con sinceridad”.

A veces esperamos mucho más de las películas que de la vida real (cosa evidente por lo demás, sobre todo al comprender que la vida a veces es muy plana, aburrida y casi insostenible sin la ficción). Señalo esto debido a que este filme no es más, ni pretende ser más, que una pequeña historia, que un fragmento de realidad.
En este sentido, la calidad del mismo, a mi juicio, está dada por algunos diálogos notables, sustentados principalmente en la psicología del personaje principal. Yo me pregunto: ¿acaso no recordamos los libros y las películas por sus personajes?
Creo que El indomable Will Hunting se funda en el personaje de Matt Damon; más áun, el filme es el personaje. Desde este punto de vista, es inverosímil pedirle algo más que un coherente desarrollo psicológico, además de un buen guión que nos permita salir del personaje para entrar en nosotros mismos, para vernos retratados, o para retratar a los otros que nos acompañan todos los días en las calles sin conocernos.
El indomable Will hunting es una película que tiene muchos sentimientos, guión muy trabajado por parte de Matt Damon y su colega Ben affleck y un argumento perfecto que retrata muy bien el ambiente que se quiere demostrar, es una de esas películas que cada vez que la ves siempre aprendes algo nuevo. Extraordinaria la conversación de Robin Williams y Matt Damon en el lago.
Una pelíula grata y creíble, llena de impresiones humanas y de brillantes juegos de palabras.