Director: Michael Mann. 1999. EE.UU. Color
Intérpretes: Russell Crowe, Al Pacino, Christopher Plummer, Diane Venora, Philip Baker Hall, Bruce McGill, Lindsay Crouse, Debi Mazar, Gina Gershon, Stephen Tobolowsky, Rip Torn, Hallie Kate Eisenberg, Cliff Curtis

Jeffrey Wigand, científico y directivo de la famosa tabacalera norteamericana Brown & Williamson, descubre el secreto celosamente guardado por la industria tabacalera sobre las sustancias que crean adicción en los fumadores. El productor del programa 60 minutes, Lowell Bergman, arriesga su carrera para poner frente a las cámaras a Wigand, que ve como su vida entera se viene abajo al revelar la verdad a la opinión pública. Nadie saldrá indemne en esta enfurecida batalla de la lucha contra la industria del tabaco. Nada volverá a ser como antes.


Jeffrey Wigand (Russell Crowe) es un científico despedido por la compañía de tabaco Brown & Williamson.
Wigand, a pesar de las amenazas sufridas, decide desvelar las peligrosas artimañas utilizadas por el equipo químico de su antigua empresa para incrementar la adicción al tabaco.
El receptor de tales secretos será Lowell Bergman (Al Pacino) un conocido productor de uno de los programas televisivos de mayor audiencia de la cadena CBS “60 minutos”.


Precisamente 60 minutos era lo que tenía que durar esta latosa, interminable e hipervalorada dramatización de un hecho real, destapado por un artículo publicado en la revista Vanity Fair, que demuestra el esteticismo trivial de su autor, aquí jugando con la estética del documental con alguna tonalidad paranoica en la representación vital y anímica del personaje central.
Mantiene cierta intensidad en sus inicios pero con el paso de los minutos, la iteración es tal que el filme termina aborregándose de manera extrema en sus machacantes asuntos, propios de un telefilme de sobremesa pero trasladado con una estética más publicitaria que cinematográfica.
Las intenciones temáticas son positivas pero manidas, y las interpretaciones de la pareja protagonista resultan excelentes, pero el amodorramiento onanista en la narración de Mann provoca que El dilema permanezca como una errática mirada a la penetración psicológica del expurgado y a las poderosas redes del sistema que intentan amordazar con todo su arsenal humano y mediático y en su propio beneficio, las posibles tramas ocultas que el conjunto de la sociedad ignora.

Una tabaquera despide a Jeffrey Wigand (Ruseell Crowe), un ejecutivo que, aunque ha trabajado varios años en la empresa, no está de acuerdo con los métodos que se practican al elaborar los cigarrillos. Jeffrey se pone en contacto con Lowel Bergman (Al Pacino), productor del prestigioso informativo de la CBS “60 minutos”, y le dice que tiene pruebas de que las compañías tabaqueras utilizan en la fabricación de cigarrillos ciertos aditivos que incrementan la adicción al tabaco, y que uno de ellos es cancerígeno.
Bergman trata de convencer a Jeffrey de que rompa el acuerdo de confidencialidad que tiene con la compañía y que difunda lo que sabe. También tiene que convencer a los ejecutivos de la CBS, que no quieren emitir el programa porque temen que las demandas de las tabacaleras podrían destruir la cadena.
Los ejecutivos de la tabaquera, viéndose en peligro no sólo están dispuestos a emprender acciones legales, sino que llegan a amenazar de muerte a la familia de Wigand, que se halla ante el dilema de mantener la boca cerrada para garantizar la seguridad de los suyos, o denunciar a la industria del tabaco.