Director: Alejandro González Iñárritu. 2000. México. Color.
Intérpretes: Emilio Echevarría, Gael García Bernal, Goya Toledo

Ciudad de México en el amanecer de un nuevo siglo. Un terrible accidente automovilístico se convierte en el punto de encuentro de tres “amores perros”. Octavio, un joven adolescente enamorado de su cuñada, ha transformado a su perro “Cofi” en una mortífera arma con la que desea escapar de su miseria amorosa. Valeria, una hermosa modelo, ve truncada su carrera y su nueva vida al lado de Daniel, mientras su pequeño perro “Richi” queda atrapado, como ella, en los estrechos límites de su departamento. Por su parte el taciturno Chivo, un ex guerrillero que no puede acercarse a la hija que algún día abandonó, sublima su necesidad de amor recogiendo perros en la calle. Ninguno de ellos volverá a ser el mismo después del accidente. Todos, incluyendo a los perros, encontrarán un destino muy distinto al que algún día imaginaron.

En muy poco tiempo, el debut cinematográfico del popular productor radiofónico Alejandro González Iñárritu ha llegado a convertirse en una de las cintas clave del cine mexicano contemporáneo. El que su estreno coincidiera con los trascendentes cambios políticos experimentados por nuestro país durante el 2000, agregó a Amores perros un significado peculiar de renovación y esperanza, palpable en la entusiasta recepción que el público mexicano ha tributado a esta película.

Decenas de premios y nominaciones, entre ellos la muy celebrada nominación al Oscar de Hollywood a la mejor película en lengua no inglesa, confirman la calidad del proyecto emprendido por González Iñárritu y sus colaboradores, particularmente el escritor y guionista Guillermo Arriaga. La historia de Octavio, Valeria, el Chivo y los demás personajes de Amores perros ha cautivado a críticos y espectadores por igual, quienes no han dudado en compararla favorablemente con las historias filmadas por Tarantino y Kieslowski.

¿Significa esto que, como el país, el cine mexicano ha ingresado a una nueva etapa de su historia? Es probable que aún sea muy pronto como para echar las campanas al vuelo, pero es evidente que existen personas empeñadas en lograr que el cine mexicano recupere, al menos, la confianza de un público que había desconfiado de él durante muchos años.

El éxito de Amores perros confirma la importancia de que las nuevas compañías cinematográficas privadas participen en la reconstrucción de la industria del cine en México.

Mientras tanto, Amores perros ha logrado convertirse en el fenómeno fílmico del cine mexicano de este nuevo siglo, y en la película que pondrá a prueba la calidad y aceptación de las futuras producciones cinematográficas de nuestro país.
