LOS EXTRAÑOS (The Strangers)

Película estrenada entre 2008

Director: Bryan Bertino. 2008. EE-.UU. Color
Intérpretes: Liv Tyler (Kristen McKay), Scott Speedman (James Hoyt), Gemma Ward (la muñeca), Kip Weeks (el enmascarado), Laura Margolis (chica Pin-Up), Glenn Howerton (Mike)

Kristen McKay y James Hoyt (habían decidido pasar una noche especial en la aislada segunda residencia de la familia Hoyt. Al regresar a casa después de asistir a la boda de una amiga, el mundo de la pareja se derrumba cuando alguien llama a la puerta a las 4 de la mañana y pregunta: “¿Está Tamara?”

Los extraños es una cinta de horror escrita y dirigida por el debutante Bryan Bertino. Esto último podría levantar suspicacias entre los espectadores exigentes -salvo excepciones, los primerizos suelen ceder a las imposiciones de los productores-, y sin embargo, Bertino se empeña en cautivar al público con una historia nada complaciente.
No es para menos: escribió el guión de Los extraños en 2004, con la intención de ganar la beca Nicholl, que concede la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas. Quedó cuarto en las calificaciones, y eso le permitió vender el libreto a Universal.
Con la suerte de cara, el estudio permitió a Bertino dirigir la película, y lo cierto es que el resultado merece, por diversas razones, tener fortuna en la taquilla.
El realizador conoce al dedillo las recetas de un maestro del género, John Carpenter, y las aplica con economía de recursos y dominio de la narración. Sin caer en la nostalgia, Bertino recorre, una vez más, la galería criminal de
cintas de terror como La noche de Halloween (1978).
Ahí, a la sombra de Michael Myers y de otros psicópatas enmascarados, asume el control de una historia con los ingredientes que son propios del subgénero: una encantadora pareja en apuros, implorando una clemencia que no les va a ser concedida, y varios matarifes con su rostro cubierto, acostumbrados a tomar la iniciativa cuchillo en mano y capaces de helar la sangre en las venas.
Pese a que el modelo narrativo por el que toma partido es el de los slasher films de los años setenta y de comienzos de los ochenta, el cineasta convierte a los dos protagonistas -estupendos Tyler y Speedman- en palpitantes seres humanos, muy matizados en su retrato psicológico.
Quienes fuimos y seguimos siendo admiradores de cintas como La leyenda de la mansión del infierno (1973, John Hough), y The Haunting (1963, Robert Wise), agradecemos otros detalles.
Por ejemplo, la calidad de la dirección artística, que nos introduce en un caserón gótico de aire fantasmal, profundo y austero, fotografiado en tonos cálidos. El fuego crepita en la chimenea con un rugido estremecedor, y el débil resplandor de lámparas y velas nos revela un desorden muy sugerente: un piano cubierto de pétalos de rosa, el tocadiscos sobre un mantel de color burdeos, la cabeza disecada de un venado, pesados cortinajes, cuadros amarillentos pintados sobre papel, pasillos que conducen a una pared ciega

Convencido de que debía sacar partido de la realidad, Bertino se inspiró en un juego que ponía en práctica aquel grupo de hippies sanguinarios liderado por Charles Manson -ya saben: los asesinos de Sharon Tate-. Al juego en cuestión lo llamaban creepy crawling. Consistía en invadir una casa mientras dormían sus residentes, y cambiar los muebles de sitio para provocarles el pánico a la mañana siguiente.
Según parece, otro caso criminal que sobrevuela el guión de Bertino es el que sucedió en la localidad californiana de Keddie, el 11 de abril de 1981.
Los hechos tuvieron lugar en la cabaña 28 del Keddie Resort Cuatro personas -una mujer de 36 años, su hijo de quince, su hija de trece y un amigo de la familia, de diecisiete- fueron asaltadas en su cabaña y padecieron una muerte espantosa.
En su informe, la policía indicó que los asesinos habían empleado varios cuchillos y al menos un martillo. Se ensañaron durante más de diez horas. Cuando llegó el equipo forense, los agentes descubrieron que los muros estaban ensangrentados y que los criminales habían acuchillado absolutamente todo: los cuerpos de sus víctimas, las paredes e incluso los muebles.
El caso continúa siendo un enigma sin resolver, y ello, al margen de su importancia policial, también es un señuelo infalible para los amantes del
terror cinematográfico.


Subscribe to comments Responses closed, but you can trackback. |
Post Tags:

Comentarios cerados.


© Copyright 2005 Claqueta TE RECOMIENDA COCINA Y Recetas de cocina