(Chicago, Illinois, 22 marzo 1912 – Los Angeles, 1 julio 2009)

Malden era el mayor de tres hermanos en una familia modesta; su padre Petar Sekulovich era de origen serbio y su madre Minnie Sekulovich, de la República Checa. Su nombre original era Mladen George Sekulovich (Mladen George Sekulović, en serbio: Младен Секуловић). Cuando comenzó su carrera como actor cambió su nombre a Karl Malden.
En 1917, cuando Malden tenía cinco años, la familia se trasladó desde Chicago a Gary en Indiana, donde su padre trabajó como obrero siderúrgico y lechero. Malden hablaba serbio hasta que fue a la escuela. En el colegio era un chico bastante popular, estrella del equipo de baloncesto del instituto y actuaba ya en algunas obras escolares y en las que su padre organizaba en la iglesia. Fue en estos partidos de baloncesto donde se rompió la nariz en dos ocasiones, dejándosela deformada tal como la hemos conocido durante toda su carrera.
Tras su graduación en 1931 del Emerson School for Visual and Performing Arts estuvo trabajando como obrero siderúrgico al igual que su padre, hasta 1934.
En septiembre de 1934, con una beca y los pocos ahorros de que disponía prosigue sus estudios de arte dramático en el Goodman Theater, más tarde DePaul University, donde conoció a la que sería su esposa, la actriz Mona Greenberg (conocida como Mona Graham) con quien se casaría en 1938. Se graduó en el Chicago Art Institute en 1937 pero pronto, sin trabajo y sin dinero, debió volver una vez más a Gary.
Su primera aparición como actor se produjo en 1937 en Broadway y en 1940 debuta en el cine en la película They Knew What They Wanted. También trabajaba en teatro donde conoció un joven desconocido Elia Kazan, con el que unos años después rodaría algunas de sus películas más afamadas.
Su trabajo como actor se vio interrumpido por la II Guerra Mundial, pues Malden participó en las Fuerzas Aéreas del ejército norteamericano. Tras la guerra retomó su carrera, participando en una obra Truckline Cafe, junto a un joven y desconocido Marlon Brando. Durante esta época aunque no tenía un exceso de ofertas para trabajar, participó en algunas otras obras teatrales, hasta que recibió la invitación para interpretar un importante papel en la obra All My Sons con la ayuda del director, Elia Kazan. Con este éxito, logró el salto definitivo al cine.
Ya fuera como compañero de juergas enamorado de la misma mujer en “Un tranvía llamado deseo” (1951) o como el cura que hacía frente a la mafia en ‘La ley del silencio’ (1954), Karl Malden, muerto el miércoles a los 97 años, ofreció sus mejores interpretaciones frente Marlon Brando.
Ganó el Oscar al mejor actor de reparto por el primer título y recibió una segunda candidatura en esa misma categoría por el segundo.
Esa estatuilla dorada que ganó vivió su peculiar historia. En 1995, Malden la envió al fabricante en Chicago para que la abrillantaran, pero descubrió que le devolvieron un Oscar falso y que el original había salido a la venta en eBay.

Todo acabó con una demanda de la Academia de Hollywood y los encargados del fraude, Randy y Matt Mariani, devolvieron finalmente el premio a su dueño.
Recordado por su rostro de facciones duras y la particular forma de su nariz, que se rompió dos veces jugando al fútbol americano siendo adolescente, Malden fue presidente de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood entre 1989 y 1992.
Debutó en los teatros de Broadway en 1938 y su primera aparición en Hollywood fue en el melodrama Sabían lo que querían (1940).
Tras participar en la II Guerra Mundial como miembro de la fuerza aérea de EE.UU., su primer gran éxito llegó con la adaptación teatral en Nueva York de “Un tranvía llamado deseo”, de Tennessee Williams.
En su carrera profesional, que brilló sobre todo en las décadas de los 50 y 60, apareció en más de 50 películas, algunas de ellas tan de forma destacada como como Baby Doll (1956), El rostro impenetrable (1961), El hombre de Alcatraz (1962), La conquista del Oeste (1962), El rey del juego (1965) o Patton (1970).
Además, obtuvo gran fama en EE.UU. al popularizar campañas de publicidad con la frase “no salga de casa sin ella”, en alusión a las tarjetas de crédito de American Express.

Asimismo, fue el principal defensor de la entrega del Oscar de honor en 1999 a Elia Kazan, director de los filmes por los que el actor obtuvo sus dos candidaturas al í“scar y recordado por delatar a sus compañeros durante la “caza de brujas” de los años cincuenta.
“Siempre he admirado su trabajo, no su ideología política”, declaró entonces Malden. En 2004 recibió el premio honorífico del sindicato de actores de EEUU, años después de sus tres candidaturas al Globo de Oro, al que aspiró por Baby Doll, Gypsy y la serie de televisión “Las calles de San Francisco”.
Malden, cuyo nombre real era Mladen Sekulovich y que se cambió para que “cupiera en las marquesinas”, nació en Chicago en marzo de 1912, hijo de una inmigrante checoslovaca y de padre serbio, que fue lechero durante 38 años.
El inglés del pequeño Malden mejoró a los cinco años, cuando su familia abandonó el enclave serbio donde residía en Chicago y se trasladó a la comunidad de Gary, en Indiana. Karl Malden se casó en 1938 con Mona Greenberg y tuvo dos hijas, Mila y Carla.
