Peter Lorre

Película estrenada entre Actores


(Rózsahegy, Austria-Hungary [hoy Ruzomberok, Slovakia], 26 junio 1904 – Los Angeles, 23 marzo 1964)


Un actor inconfudible por su fí­sico, inolvidable por sus inmejorables interpretaciones y una persona dotada de un gran sentido del humor, el simpar Peter Lorre nací­a el 26 de Junio de 1904 en Rozsahegy (Hungrí­a), bautizado con el nombre de Ladislav Loewenestein, de ascendencia judí­a.

Ladislav estudia en un colegio alemán y posteriormente completará sus estudios de enseñanza secundaria en Viena cuando su familia se traslada a Viena. Por expreso deseo de su padre realizará el aprendizaje de la banca. Tras trabajar como empleado en este sector y ser expulsado ingresa en el “Teatro de la Improvisación” de Jacob Moreno, quien cambia su nombre por el de “Peter Lorre”. Allí­ conoce el método de la improvisación y comienza su interés por el psicoanálisis, el cual no le abandonará nunca y se hará patente en su única pelí­cula como director, Der Verlorene.

Desde su pronta adolescencia ya sintió la necesidad de convertirse en actor de teatro, hecho que a su familia no terminaba de agradarle del todo. Por esa razón, Ladislav abandonó sus raí­ces y a punto de cumplir los 18 años se marchó de casa con destino a Suiza. Tras un perí­odo en donde trabajó en diversas entidades bancarias para pagarse sus estudios de interpretación, se estableció finalmente en Alemania.

Posteriormente pasa al “Lobe” y al “Thalia Theater” en Breslau y de allí­ al Züricher Schauspielhaus y en 1926/27 al Kammerspiele de Viena y el 1928 al Karl-Theater de la misma ciudad.

En la primavera de 1929 es el propio Bertolt Brecht quien le contrata para el papel de Fabian en “Pioneros en Ingolstadt” de Fleisser, en un teatro de Berlí­n. En aquel y en el Volksbühne interpreta obras como “La Muerte de Dantón”, de Georg Büchner o “El Despertar de la Primavera”, de Frank Wedekind. Poco a poco Lorre se va haciendo un nombre en la escena berlinesa.

En el paí­s germano consiguió una tremenda reputación como intérprete gracias a que era uno de los actores favoritos del famoso y controvertido dramaturgo Bertolt Bretch.

Su peculiar fí­sico le ayudaba a lograr papeles de carácter y cómicos, cosa que la audiencia alemana veí­a con sumo agrado.

La consecución del estrellato en el mundo del celuloide no serí­a haciendo reí­r sino todo lo contrario.

Es precisamente en el teatro donde le descubre Fritz Lang y le da el papel que le lanzarí­a a la fama en M, el vampiro de Düsseldorf (1931), con la que consiguió un éxito impresionante a nivel mundial que refrendarí­a en tí­tulos posteriores.


Ante el ascenso al poder del partido nazi de Adolf Hitler, Lorre decidió emigrar de Alemania a Londres, en donde trabajó con otro de los grandes del cine mundial, Alfred Hitchcock, que lo hizo intervenir en la primera versión de El hombre que sabí­a demasiado (1934).

Tras esta pelí­cula, el paso hacia la meca del cine, Hollywood, estaba ya muy cerca.

Su caracterización en los Estados Unidos estuvo en principio marcada por las actitudes malévolas del personaje que encarnara en la pelí­cula citada de Fritz Lang, apreciable en filmes como Crimen y castigo (1935, Josef Von Sternberg), o Las manos de Orlac (1935, Karl Freund).

Esos papeles no agradaban en demasí­a a Lorre, que anhelaba variar de registro e incorporar a personajes más humanos y simpáticos.

Volverí­a a encontrarse con Hitchcock en suelo británico para intervenir en Agente Secreto (1936).

Junto a otros tí­tulos, tuvo la fortuna de protagonizar para la 20Th Century Fox una serie de pelí­culas en las cuales encarnaba el personaje de un detective japonés llamado Mr. Moto, que cosecharí­a una gran popularidad con una serie de ocho tí­tulos iniciada por Think Fast, Mr. Moto (1937) y culminada con Mr. Moto’s Last Warning (1939).

En 1939 emigró definitivamente a Estados Unidos junto al director austrí­aco Billy Wilder y se convirtió en actor de reparto de la Warner, haciéndose famoso por sus apariciones en El halcón maltés como Joel Cairo y Casablanca (donde interpretó al malhadado Ugarte, personaje clave en la trama). En el año 1941 se nacionalizó estadounidense.

En los años 60 volverí­a Mr. Moto a la acción, pero con Henry Silva de intérprete principal.

Una de sus pelí­culas más recordadas serí­a el clásico del cine negro El halcón maltés (1941, John Huston) en el cual coincidirí­a por primera vez con Humphrey Bogart (colaborarí­an 5 veces más) y con Sidney Greenstreet, pareja con la que Lorre compartirí­a en varias ocasiones rodajes para los estudios Warner.

Desde este año (1941) su relación con Brecht se hace más estrecha. El dramaturgo alemán, que conocí­a muy bien sus posibilidades desde los comienzos berlineses del actor, escribe varios borradores de guión para él, pero incluso los socios de Lorre en la Lorre Incorporated los rechazan. La productora se hunde definitivamente en 1949 y en junio de ese año Lorre regresa al Viejo Continente para trabajar en campos de refugiados, leer textos literarios en diversas giras por Gran Bretaña y Alemania y ofrecernos otra de sus interpretaciones magistrales: el personaje principal de Der Verlorene (rodada entre 1950-1951), su única pelí­cula como director, amén de coautor del guión, generalmente conocida como El Desaparecido para los hispanohablantes.

La suerte no parece acompañarle. La pelí­cula es un fracaso y regresa a Estados Unidos con su tercera esposa, Annemarie Brenning. Debe volver al teatro por un tiempo hasta que las productoras se acuerdan de él.

Años más tarde la crí­tica reconocerí­a la originalidad y el valor de Der Verlorene, donde se puede seguir el rastro de la influencia de ese cine alemán de entreguerras a cuyo prestigio contribuyese durante la Alemania de la República de Weimar y, en especial, de quien le lanzó al estrellato, Fritz Lang, casi tan poco afortunado como él tras su regreso a Alemania.

Siempre ligado a las producciones de la Warner, Lorre se convirtió en una personalidad muy popular en los Estados Unidos de los años 50 y 60, donde surgieron incluso imitadores de su marcado acento alemán y su entonación grimosa y aguda

Grandes pelí­culas de los años 40 en las que intervino fueron la inolvidable Casablanca (1942, Michael Curtiz); Como ella sola (1942, John Huston); La ninfa constante (1943, Edmund Goulding), un drama; la bélica The Cross of Lorraine (1943, Tay Garnett), Arsénico por compasión (1944, Frank Kapra), la obra maestra del humor; The mask of Dimitrios (1944, Jean Negulesco), Ángel negro (1946, Roy William Neill, Three Strangers (1946, Jean Negulesco, Morena y peligrosa (1947), un tí­tulo al servicio de la comicidad de Bob Hope o Soga de Arena (1949, William Dieterle).

Cuando la década de los cuarenta llegaba a su término, Lorre puso punto final a su matrimonio con Kaaren Verne.

Anteriormente se habí­a casado con Celia Lovsky -a la que conoció en el rodaje de El hombre que sabí­a demasiado- y después lo harí­a con Anne Marie Brenning.

En los años 50, su figura seguirí­a brillando e incluso se atreverí­a con la dirección con la pelí­cula The lost one (1951), una producción alemana de poca valí­a.

Los tí­tulos más importantes en este perí­odo fueron 20.000 leguas de viaje submarino (1954, Richard Fleischer), La burla del diablo (1954), una obra conjunta de John Huston y el escritor Truman Capote o La bella de Moscú (1957, Rouben Mamoulian), pelí­cula que proponí­a un notable “remake” musical de Ninotchka.

Junto a las producciones cinematográficas (muchas de ellas paródicas y cómicas por esa época) y como era habitual en las antiguas estrellas del Hollywood clásico, de terror, junto a su amigo Vincent Price, Peter Lorre logró acomodo en el mundo de la televisión.

Falleció mientras trabajaba junto al cómico Jerry Lewis en 1964, a causa de un fatal ataque al corazón.

Tení­a 59 años y el insigne orador de su panegí­rico el dí­a de su sepelio fue el también inimitable y buen amigo Vincent Price.



Las manos de Orlac (1935, Karl Freund)


El halcón maltés (1941) – Peter Lorre, Humphrey Bogart


El halcón maltés (1941) – Humphrey Bogart, Peter Lorre , Mary Astor


El halcón maltés (1941) – Mary Astor, Humphrey Bogart, Peter Lorre


El halcón maltés (1941) – Humphrey Bogart, Mary Astor, Peter Lorre


El halcón maltés (1941) – Peter LorreHumphrey Bogart

El halcón maltés (1941) – Peter LorreHumphrey Bogart


Casablanca (1942) – Humphrey Bogart, Peter Lorre


Casablanca (1942) – Peter Lorre , Humphrey Bogart,


La Cruz de Lorena (1943) – Peter Lorre


Peter Lorre – 1944


Confidential Agent (1945) -Humphrey Bogart, Gordon Carveth, Peter Lorre


Morena y peligrosa (1947) – Lon Chaney, Peter Lorre


Vincent Price, Peter Lorre en 1950




 


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