Robert Mitchum

Película estrenada entre Actores


(Connecticut, 6 agosto 1917 – Santa Barbara, 1 julio 1997)


Robert Charles Durman Mitchum nació en la localidad estadounidense de Bridgeport, Connecticut. El pequeño Bob pronto quedarí­a huérfano de padre, un trabajador del ferrocarril llamado James, quien falleció en un accidente laboral cuando Mitchum solamente contaba con dos años de edad.

Su madre Ann, que estaba embarazada de su tercer hijo, se casarí­a de nuevo con un hombre aficionado a la bebida que terminó por abandonar a su esposa y a sus hijastros poco después de contraer matrimonio.

Robert Mitchum, en su niñez y adolescencia, era un muchacho muy independiente, solitario y bastante conflictivo, amante de la lectura y poco obediente en el colegio.

Tras escapar de casa a los catorce años y vagabundear por diferentes estados, fue llevado a un tribunal de menores. La sentencia fue reclusión en un reformatorio, del que Bob terminarí­a huyendo para unirse con su madre en Nueva York.

Después de trabajar como mecánico Mitchum dejó Connecticut para trasladarse a Long Beach, en California. Allí­ consiguió un empleo en la Lockheed Aircraft, al mismo tiempo iniciaba su carrera como actor junto a su hermana en un grupo de teatro. Por esa época conoció a una muchacha llamada Dorothy Spence, con quien se casarí­a en 1940.

A comienzos de década debutó como intérprete cinematográfico en producciones de bajo presupuesto, como Aerial Gunner (1943, William H. Pine) uno de los dramas bélicos, en los que solí­a estar acreditado como Bob Mitchum.

Su primera interpretación destacada en Hollywood serí­a cuando intervino en También somos seres humanos (1945, William Wellman) por el que fue nominado al Oscar al mejor actor secundario.

A raí­z de esta nominación, Robert Mitchum se convertirí­a en una de las principales estrellas de Hollywood, tanto por su especial talento interpretativo como por su magnética presencia fí­sica.

Magní­ficas pelí­culas de cine negro como Encrucijada de odios (1947, Edward Dmytryk); Retorno al pasado (1947, Jacques Tourneur); o El gran robo (1949), Don Siegel), y estimables westerns, como Perseguido (1947, Raoul Walsh) o Sangre en la luna (1948, Robert Wise), fueron los géneros en los que más destacó Mitchum en esta primera etapa de su trayectoria artí­stica.

La década de los 50 corroboró su estatus estelar con tí­tulos como Las fronteras del crimen” (1951, John Farrow) co-protagonizada por Jane Russell y Vincent Price; La trampa (1951, John Farrow), una estupenda cinta de cine negro poco conocida; Hombres errantes (1952, Nicholas Ray) una historia ambientada en el mundo del rodeo; Rí­o sin retorno (1954, Otto Preminger) en el que aparecí­a junto a Marilyn Monroe; No serás un extraño (1955, Stanley Kramer); Bandido (1956, Richard Fleischer) un notable western ambientado en México; Sólo Dios lo sabe (1957, John Huston) junto a Deborah Kerr; y sobre todo, La noche del cazador (1955, Charles Laughton), fascinante y única pelí­cula dirigida por el gran actor Charles Laughton.

En los años 60 apareció en la divertida comedia Página en blanco (1960, Stanley Donen) con un reparto extraordinario; o el gran melodrama Con él llegó el escándalo (1960, Vincente Minnelli) co-protagonizado por Eleanor Parker. Del mismo año serí­a Tres vidas errantes (1960, Fred Zinnemann).

Otras pelí­culas de gran interés en este periodo fueron la magní­fica El cabo del terror (1962, J.L. Thompson); la superproducción bélica El dí­a más largo (1962); el “western” El Dorado (1967, Howard Hawks) o Ceremonia secreta (1968, Joseph Losey) junto a Liz Taylor y Mia Farrow.

Su vida pública resultó bastante movida, ya que a pesar de no separarse nunca de Dorothy Spence, Mitchum mantuvo bastantes lí­os amorosos con mujeres tan diversas como Lucille Ball, Carrol Baker, Gloria Grahame, Marilyn Monroe, Rita Hayworth o Ava Gardner.

También serí­a involucrado en escándalos derivados de posesión y consumo de drogas.

Mitchum continuó trabajando en la pantalla grande con bastante regularidad, interviniendo en la pelí­cula de David Lean La hija de Ryan (1970); dando lecciones de interpretación en el “thriller” El confidente (1973, Peter Yates); encarnando al detective Phillip Marlowe en Adiós muñeca (1975, Dick Richards); protagonizando la sensacional Yakuza (1975, Sydney Pollack) y trabajando con Elia Kazan en El último magnate (1976) junto a Robert De Niro y Tony Curtis.

Hasta el final de su vida, Mitchum intervino en proyectos televisivos y cinematográficos (apareció en el remake de El cabo del terror que hizo Martin Scorsese en 1991), hasta que falleció de cáncer de pulmón con 79 años.

Era un hombre muy poco vanidoso (“Mantengo la misma actitud que cuando empecé, no he cambiado nada, a no ser mi ropa interior”) que nunca se tomó muy en serio su posición de gran estrella de Hollywood (decí­a “Las pelí­culas me aburren, especialmente las mí­as”), de postura indolente y mirada lánguida de pequeños ojos azules, que hicieron de él, junto a su talento como intérprete, una de las más carismáticas personalidades del cine, personalidad que intentaron continuar en vano sus dos hijos, James y Chris Mitchum.


Hasta el fin del tiempo (1946)


Retorno al pasado (1947) con Jane Greer


El gran robo (1949) con Jane Greer


La rosa blanca (1950) con Faith Domergue



Odio y orgullo (1951 ) con Ava Gardner



Una aventurera en Macao (1952) con Jane Russell


El cabo del miedo (1952) con Barrie Chase


El cabo del miedo (1952) con Polly Bergen




El cabo del miedo (1952)


Rí­o sin retorno (1954) con (1954) con Marilyn Monroe y Rory Calhoun


Con sus mismas armas (1955) con John Lupton y Karen Sharpe


La noche del cazador (1955)




Safari en Malasia (1963) con Cely Carillo y Elsa Martinelli


El Dorado (1966)


1963



1986


Dead Man (1995)


 


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