
(Chicago, Illinois, 11 noviembre 1909 – Nueva York, 11 julio 1973)

De rostro estriado y característico, y alto y espigado fue una estrella en los años cuarenta y cincuenta, de filmografía si no extensa sí muy estimable.
Comenzó en el cine trabajando para la Paramount en algunas películas sin acreditar, pero su fama le llegaría con el malvado soldado de Encrucijada de odios (1947, Edward Dmytrick). Por esta actuación recibió su única nominación al oscar. De esta etapa destaca su interpretación en las películas Callejón sin salida (1947, John Cromwell), Una mujer en la playa (1947, Jean Renoir), El Expreso de Berlín (1948, Jacques Tourner), El muchacho de los cabellos verdes (1948, Joseph Losey), y la película sobre el mundo del boxeo Nadie puede vencerme (1949, Robert Wise), en la que el actor rememora su época de boxeador, deporte que había practicado en la universidad.


La década de los cincuenta trabaja nuevamente con importantes directores: Nacida para el mal (1950, Nicholas Ray) junto a Joan Fontaine; La trampa (1951, John Cronwell); interviene el drama bélico Infierno en las nubes (1951, Nicholas Ray), donde tendría un duelo interpretativo con John Wayne; La casa en la sombras (1952, Nicholas Ray); Encuentros en la noche (1952, Fritz Lang).


Intervino en el western
Horizontes del Oeste (1952, Budd Boetticher) y Colorado Jim (1953, Anthony Mann); e interpretaría a memorables malvados de nuevo en las películas Conspiración de silencio (1955, John Sturges) y Los Implacables (1955, Raoul Walsh).
Rodó el drama bélico La colina de los diablos de acero (1957, Anthony Mann) o Corazones solitarios (1958, Vincent J. Donehue). Durante los años 1957-1959 apareció en muchos episodios de series televisivas


En los sesenta y setenta su aparición en la pantalla grande se reduce, limitándose a aparecer en grandes producciones, como en Imperio de titanes (1960, Vincent Sherman), fue un gran San Juan Bautista en la superproducción Rey de Reyes (1961, Nicholas Ray); apareció en la bélica El día más largo (1962, Ken Annakin-Andre Marton), La fragata infernal (1962, Peter Ustinov); La batalla
de las Ardenas (1965, Ken Annakin); y Doce del patíbulo (1967, Robert Aldrich); sin embargo su interpretación en la magnífica Los profesionales (1966, Richard Brooks) quedaría un tanto deslucida eclipsada por la actuaciones de sus compañeros Burt Lancaster y Lee Marvin. Rodó la cinta de aventuras La ciudad de oro del Capitán Nemo (1969, James Hill). En los años 60 volvió a estar muy activo en TV.


Aparecería en el western En el nombre de la ley (1971, Michael Winner), La máquina
del amor (1971, Jack Haley Jr.), The Outfit (1973, John Flynn), Acción ejecutiva (1973, David Miller) y su última película fue The Iceman Cometh (1973, John Frankenheimer).

Su única mujer fue Jessica Cadwalader -ajena al mundo del cine- con quien estuvo casado de 1939 a 1972, teniendo tres hijos. Un año después de su muerte Robert Ryan moría debido a una larga enfermedad de cáncer.