
(Tulsa, Oklahoma, 2 marzo 1919 — Malibu, California, 17 diciembre 2009)

Fue una gran estrella femenina de los años 40 y 50. Jennifer Jones (de nombre real Phyllis Flora Isley). Sus padres estaban inmersos en el mundo del espectáculo, pues poseían una sala de espectáculos y se dedicaban al vodevil. La pequeña Phyllis siempre se mostró gustosa de compartir la querencia interpretativa de sus progenitores, y desde muy niña actuó con ellos en sus shows. Cuando superó la adolescencia se matriculó en la American Academy of Dramatic Arts, ubicada en la ciudad de Nueva York. En la famosa escuela de interpretación, Jennifer conoció a Robert Walker, con quien se casaría en 1939. Ese mismo año consiguió entrar en el cine gracias a firmar un contrato con Republic.
Su gran oportunidad llegó cuando el productor David O. Selznick se fijó en ella y la contrató para intentar convertirla en una estrella. Le cambió el nombre definitivamente al de Jennifer Jones y la hizo protagonista de un buen número de producciones, que la confirmarían como una de las principales actrices de su tiempo.
El matrimonio con Robert Walker también se vería afectado por este encuentro profesional entre Selznick y Jones, ya que la pareja productor/actriz terminarían casándose en 1939. Anteriormente, en 1944, Walker y Jennifer se habían divorciado.
El éxito cinematográfico de la morena intérprete comenzaría con su interpretación en La canción de Bernadette (1943, Henry King) que le supondría la consecución del Oscar a la mejor actriz.


El primer trabajo producido por David O. Selznick sería el filme Desde que te fuiste (1944, John Cromwell). Otros títulos de Jennifer bajo producción de Selznick fueron Duelo al sol (1946, King Vidor), Jennie (1948, William Dieterle) y Adiós a las armas (1957, Charles Vidor).

Con Robert Walker y Joseph Cotten en Desde que te fuiste (1944)

En Cartas a mi amada (1945)



En Duelo al sol (1946) con Gregory Peck
Pero no sólo de colaborar con su marido se nutría la carrera de Jennifer Jones, otras excelentes películas, productores y directores requirieron su presencia. Cartas a mi amada (1945, William Dieterle), El pecado de Cluny Brown (1946, Erns Lubitsch), Madame Bovary (1949, Vincente Minnelli), Carrie (1952,William Wyler), Estación Termini (1953, Vittorio De Sica), La burla del diablo (1953, John Huston), La colina del adiós (1955, Henry King), La terrible miss Dove (1955, Henry Koster o El hombre
del traje gris (1956, Nunnally Johnson) junto a Gregory Peck, fueron cintas destacadas que contaron con su presencia.
Las actuaciones de Jennifer Jones le proporcionaron, además del Oscar por La canción
de Bernadette, cuatro nominaciones más: Desde que te fuiste (1944), como actriz secundaria y Cartas a mi amada (1945), Duelo al sol (1946) y La colina del adiós (1955), como actriz principal.
Después de Adiós a las armas (1957, Charles Vidor), Selznick no produjo ningún título más y Jennifer le acompañó en su retiro cinematográfico, regresando esporádicamente en los 60 con Suave es la noche (1962, Henry King), Falso ídolo (1966, Daniel Petrie) y The Barrets of Wimpole Street (1957, Sidney Franklin).
Incluso en los años 70 se le vio en la superproducción El coloso en llamas (1974, John Guillermin e Irwin Allen). Fue su última película.
En 1965 falleció David O. Selznick, dejando viuda a la actriz, quien reconduciría su vida sentimental en 1971 tras casarse con el magnate y coleccionista Norton Simon, creador de un famoso museo en Pasadena (EE.UU.). Tras la muerte de Simon, la ex actriz continuó gestionando el museo, en cuyo patronato figura la también actriz Candice Bergen.



