
(Long Island, Nueva York, 3 junio 1911 – Ronco (Suiza), 23 abril 1990)

Esta bella actriz fue bautizada con el nombre de Pauline Marion Goddard Levy. Comenzó a dar sus pasos profesionales como modelo publicitario y después como integrante de la compañía musical Ziegfeld Follies de Florenz Ziegfeld.
Tras casarse con un acaudalado millonario llamado Edgar James se trasladó a Hollywood.
A comienzos de los años 30 participó en pequeños papeles en títulos como Las calles de la ciudad (1931, Rouben Mamoulian) o Torero a la fuerza (1932), Leo McCarey) con Eddie Cantor. En una fiesta conoció al cómico Charles Chaplin, convirtiéndose desde entonces en su habitual acompañante.
Tiempos modernos (1936) con Charles Chaplin
En 1936 y tras haber grabado juntos Tiempos modernos (1936) se casarían en una ceremonia secreta. Posteriormente volverían a coincidir en El gran dictador (1940), película crítica contra el nazismo alemán y, por extensión, contra todos los fascismos y dictaduras. Ambos títulos conforman dos de las obras maestras del genial director, lo que no evitó que ese mismo año se rompiese el matrimonio.
En esa etapa actuaría en películas importantes como Mujeres (1939, George Cukor) o junto al cómico Bob Hope en la comedia El gato y el canario (1939, Elliott Nugent).
También probaría fortuna en las míticas pruebas para encarnar a Scarlett O’Hara en Lo que el viento se llevó, papel que finalmente fue adjudicado a Vivien Leigh.
Paulette, que era una de las máximas candidatas por la productora, estaba mal vista entre la opinión pública debido a sus affaires con Charles Chaplin, y eso perjudicó notablemente su candidatura.
Tras firmar un contrato con la Paramount, el rostro de Paulette Goddard se convirtió en un habitual del estudio a lo largo de la década de los 40 gracias a títulos de éxito como el musical Al fin solos (1940, por H.C. Potter) protagonizado por Fred Astaire; Si no amaneciera (1941) con Charles Boyer; Piratas del mar Caribe (1942, Cecil B. DeMille), Sangre en Filipinas (1943, Mark Sandrich), por la que fue nominada a un Oscar; La bribona (1945, Mitchell Leisen); Memorias de una doncella (1946, Jean Renoir) co-protagonizada por su marido en esos momentos, Burgess Meredith; Los inconquistables (1947), también dirigida por DeMille; o Un marido ideal (1947,
Alexander Korda), unánimemente elogiada como la mejor versión de la obra teatral de Oscar Wilde del mismo nombre
o Una mujer rebelde (1949,
Emilio Fernández),
junto a Pedro Armendáriz en una historia situada en plena revolución mexicana.
A pesar de sus buenas actuaciones y de aceptables resultados en taquilla de sus películas, la Paramount rompió el contrato con Paulette a finales de los 40, hecho que provocó que su profesión se viera menguada tanto en cantidad como en calidad.
En esos momentos conoció al autor de la novela “Si novedad en el frente”, Enrich Maria Remarque, con quien terminaría casándose.
Durante los años 50 apareció a menudo por TV.
Paulette Goddard, que además de sus matrimonios, mantuvo romances con gente tan diversa como Howard Hughes, Gary Cooper, Aristóteles Onassis, George Gershwin, John Wayne, H.G. Wells, Aldous Huxley o John Huston, fallecería en Suiza en 1990.



