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Los inicios
Stefano Pittaluga y la compañía Cines
Emilio Cecchi
Luigi Freddi y la Dirección General de Cinematografía
El proyecto imperial
Cinecittí
Teléfonos blancos
La política de los autores: Antonioni, Fellini y Pasolini
Neorrealismo italiano, características, precursores y primeros indicios
La influencia de Zavattini
Obras y autores
La comedia italiana
Los años del boom (1958-1964)
1964-1971
Últimos destellos de un crepúsculo (1971-1980)
Los directores italianos del compromiso
El cine político italiano
Pier Paolo Pasolini
Bernardo Bertolucci
Marco Bellocchio
El “spaghetti western”
Los demás autores
El cine de suspense y terror
El cine policiaco italiano. Los autores
La comedia erótica italiana
26. Modelos de la comedia erótica italiana
Cine italiano, entre luces y sombras
ANEXO I
Pier Paolo Passolini: Aspectos de tragedia griega en el cine:
El “Edipo re” de Pasolini
Notas para un paisaje
Sobre tragedia y cine
Un alto en el camino, una mirada atrás
Sobre el Edipo de Sófocles
Y el de Pasolini
Para evitar las hagiografías
“Hijos de la fortuna” y alguna madre
Pasolini, el mito y el público
A modo de epílogo
ANEXO II
El “giallo” italiano. La oscuridad y la sangre
Introducción
Una reivindicación del cine de género europeo
El “giallo”, una genuina forma de cine europeo
El “giallo” italiano
Italia, entre el “giallo” y el sobrenatural
LA MÁSCARA DEL DEMONIO (1960, Mario Bava)
MARIO BAVA (1914-1980)
DARIO ARGENTO (1940)
JOE D’AMATO (1936-1999)
LUCHINO VISCONTI (1906-1976)
Cine y música. Luchino Visconti: El largo camino hacia una vocación
Entre el cine y la ópera
El ocaso de los dioses
El testamento de un genio
Venecia, un lugar para morir
los hermanos Paolo y Vittorio Taviani
ANEXO III
el cine fantástico italiano
Introducción
Los años 50 y 60, la década dorada de la escuela italiana de terror
Los años 70: del “giallo” a las películas de zombis
Los años 80 y 90
Cine “mondo”, libro digital de Carlos Jorik. El insano oficio de ser “voyeur”
ANEXO IV
EL CINE GóTICO ITALIANO
Retrospectiva póstuma (1957 – 1980)
En el cementerio del celuloide olvidado
Albores (1900-1957)
Vuelta a un oscuro pasado
De “Los vampiros” (1957) a “El horrible secreto del doctor Hichcock” (1962)
Establecimiento del género (1957-1962)
Características de género. Antecedentes del horror gótico cinematográfico: El gótico literario, el “peplum”, los folletines de aventuras y las novelas “pulp”
Evolución del cine en Italia
Tras la década de 1970
1. Los inicios
La invención del cinematógrafo corona, finalmente, un antiguo sueño del hombre: reproducir la realidad. La máquina, que permite observar la vida proyectada en una pantalla, revela inmediatamente su extraordinario poder de fascinación sobre los primeros espectadores, que experimentan una sensación nueva: observar hechizados las imágenes en movimiento, en las cuales se alternan eventos y personajes de la época. La primera película realizada en Italia fue Humberto y Margarita de Saboya de paseo en el parque (1896, Vittorio Calcina).
Al igual que ésta, todas las películas de los inicios son cortometrajes que documentan la realidad. Muy pronto, sin embargo, dejará de documentarse exclusivamente la realidad y nacerá, inexorablemente, la necesidad de narrar historias. Es por ese motivo que el cine sintió el deber de emprender un camino inevitable: buscar los sujetos para sus historias en otras artes, recurriendo a un patrimonio secular que recogía los frutos de la creatividad y de la imaginación humanas. La literatura se transforma así -desde el principio de la historia del cine- en la fuente primaria de la nueva forma de comunicación por imágenes: un arte que, a principios de 1900, abre una perspectiva totalmente innovadora, poniendo en manos del hombre un instrumento mágico, que ofrece infinitas posibilidades para descubrir y experimentar.
2. Stefano Pittaluga y la compañía Cines
En 1930 la difusión de las primeras películas sonoras en Italia obliga a las sucursales de las compañías hollywoodenses (sobre todo a MGM, Fox y Paramount) a montar salas en el país para doblar sus películas. Pero se les adelanta una empresa nacional, que distribuye en Italia la mayor parte de la producción cinematográfica extranjera: la Sociedad Anónima Stefano Pittaluga. Pittaluga es el primer ejemplo indiscutible de magnate italiano. Hacia mediados de los años veinte comienza su actividad en el sector de la distribución. En 1930, su compañía posee aproximadamente doscientas de las dos mil quinientas salas italianas, la mayoría de las cuales están dotadas de equipos para reproducir sonido. Es mérito suyo presentar en el Supercinema de Roma El cantor de jazz (primera película sonora, de 1927), que Warner le cede expresamente. Acusado por críticos y cinéfilos de