Superman. Supergirl. Super Woman
Mitos y superhéroes:
En un principio todo era caos, pero llegó SUPERMAN…

Los comics de Superman

El Superman de Christopher Reeve
En un principio sólo existía el caos, pero Superman vino, y creó los cielos surcados por hombres y mujeres voladores y las tierras infinitas de historias alucinadas (Superman fue el primer superhéroe). Sin él, no existirían ni Batman, ni Spider-Man, ni los X-Men, ni Spawn −ni siquiera Goku− (claro que alucinar que no pasó lo que pasó es onanismo dialéctico, pero sirve para justificar esta sección). Aquí, diversos artículos dedicados a sus orígenes.
Si atendemos a la explicación que Teun van Dijk ofrece sobre la noción de ideología en su acepción y función más neutral y más general, entonces una forma de especificar a los mitos sería como un sistema de creencias que sirvió a grupos y a sus miembros como una guía para la organización y para el manejo de sus metas, de sus prácticas sociales y de toda su vida social diaria, todo con el fin de subsistir, aunque -continuando con las nociones de ideología, creencia y conocimiento de van Dijk- para los miembros de estos grupos, el mito, como un sistema de creencias, era la representación de hechos cotidianos observables, por lo que en su interpretación el mito fue “conocimiento” respecto a su entorno, no solo ideología.
Bajo las argumentaciones que sobre el mito demostraron Freud y C.G. Jung (la lógica, los héroes y las hazañas del mito sobreviven en los tiempos modernos refugiadas en el inconsciente individual y colectivo), Joseph Campbell (1949) analiza y explica, a través de variadas referencias mitológicas sujetas al psicoanálisis, que las grandes coincidencias en las mitologías de los grupos culturales más diversos (la partida, la iniciación, la apoteosis y el regreso como componentes esenciales de la aventura del héroe) se deben a la posibilidad de que representen creaciones naturales de la mente humana que los pueblos ágrafos llegaron a utilizar conciente y satisfactoriamente para resolver los dilemas de su tiempo (utilizaron al mito como conocimiento del mundo), pero que más tarde la sociedad occidental −encaminada por el pensamiento científico− racionalizara, enviando a estos sistemas de significación, que antes pertenecían a una colectividad consciente de ellos, hacia el inconsciente individual. Para Campbell, el mito como precepto fue desacreditado a partir del desarrollo de la ciencia: El hombre moderno no se guió más por el mito para interpretar, representar y por tanto para tomar las decisiones materiales de su existencia porque el pensamiento científico suplió al pensamiento primitivo, como en cierta forma lo explicó Claude Lévi-Strauss en Mito y Significado (1999). Aun así, Campbell argumenta que ha sido gracias al inconsciente individual y colectivo que se ha logrado reproducir una y otra vez en las leyendas, en las tradiciones y en los rituales de todos los pueblos del mundo el “monomito“, ese sistema de significación colectivo que es “creencia” común al hombre de todos los tiempos y lugares.
El mito es, ante todo, una estructura narrativa que forma parte del patrimonio colectivo. Los especialistas de la Antigüedad reconocen que los diversos registros mitológicos mientras dejaron de ser objeto de convicciones y fundamento de religión se han transformado a través de la historia de los pueblos en obras literarias o cuentos folclóricos siguiendo de esta manera activos. Los pueblos no creyeron más en los mitos, pero tampoco se les apreció menos. Las estructuras mitológicas de origen han cambiado eventualmente su discurso de acuerdo con nuevas modalidades de inserción textual. Las modalidades de inserción en las que se ve reproducido un mito determinarán también el grado de su deconstrucción y de su inclusión en una realidad sociohistórica determinada.
Una de las modalidades de inserción contemporánea en la que es evidente la manifestación del mito es la narrativa del “comic-book” de superhéroes. Aunque no es posible aplicar el término estrictamente mitológico a los personajes fantásticos del comic-book (en el sentido que lo entiende la etnología y la ciencia de las religiones), sí se les puede reconocer como un producto de la cultura popular que ha reactivado los relatos arrojados por los grandes mitos egipcios, griegos, escandinavos y de los pasajes bíblicos del Génesis. Existen claros indicios en sus contenidos que aparentan ser la actualización de los relatos mitológicos, por ejemplo, los nombres y las virtudes de muchos de los personajes de las compañías Marvel y D.C
hacen referencia explícita a los de las figuras homéricas del pasado: Thor, Medusa, Cyclos, Tritón, La Mujer Maravilla (quien tiene por origen el Olimpo) y Flash (quien posee el casco alado de Hermes). Aunque estos personajes –que no son los creadores, pero los conservadores del orden en el mundo– no se apeguen en sus aventuras a la estructura detallada de la narración de origen, sus hazañas no son menos fabulosas pues se reproduce de manera privilegiada en ellas la representación simbólica de los valores y creencias de un pasado mitológico determinado por el contexto social y cultural que implica la sociedad moderna.
Es en parte al poder simbólico del discurso mitológico deconstruido en el cómic de superhéroes que el género y la industria de la historieta norteamericana comienzan a crecer comercialmente, pues el mito apela a ciertas creencias y a ciertos valores que aún prevalecen en la cultura contemporánea. El “poder cultural” que adquirió el comic-book de superhéroes como manifestación de la cultura popular recayó, y recae aún, en la significación o en el poder simbólico que trae el enunciar la existencia de héroes mito, semidioses que colectiva e inconscientemente se necesitan para guiar bajo un contexto de crisis.
SUPERMAN
Superman y el problema del Bien…
La historieta nace con el mote de entretenimiento infantil o juvenil, alejada, desterrada de todo atisbo de reconocimiento artístico. El cinematógrafo, simétricamente, nació como entretenimiento de feria para las clases más bajas y como emblema de las virtudes postuladas por el Positivismo. A diferencia del cómic que se mantuvo siempre en sus principios, sin renegar de ellos, el cine, al sacarse de encima al “cinematógrafo”, sufrió un complejo de inferioridad y se vio en la necesidad de autoproclamarse “artístico”. Así padecimos buena parte de la historia fílmica, la primera mitad del siglo XX luchando por no sucumbir a la tentación de la “carroña cultural”, y la segunda mitad sobreviviendo por encima de los restos cadavéricos de aquella lucha.
La historieta, al igual que el cine, se transformó en arte por un absurdo. En este caso el absurdo se llama postmodernismo, y su facultad primordial, la pérdida de la distancia ética y estética, funcionó como disparador de una reivindicación tardía e incoherente. Sin embargo los niveles culturales y cultuales de la historieta, siempre estuvieron por debajo del cine, el cual a su vez también se mantuvo por debajo de la literatura.
En 1978, a las puertas de una nueva década, el cine se hallaba también en el umbral de un camino signado por preocupaciones y tendencias reflexivas, preguntándose por cuestiones filosóficas, económicas y artísticas. Buscando rizar el rizo de su historia estética, acompañando la muerte de los grandes estudios, haciéndole frente a los advenedizos y a los mercachifles de turno.
La década de los 70 constituyó una suerte de resistencia, un renacimiento de la tradición cinematográfica a partir de una refundación del cine sobre sus preceptos originarios.
La culminación de la obra comenzada por Roger Corman en la década de los 50, había creado una verdadera “nouvelle vague” de la fisicidad cinéfila. Aboliendo los psicologismos y los tiempos muertos a fuerza de explosiones, balazos, monstruos gigantes, peripecias, persecuciones y erotismo desenfrenado, la escuela Corman trazó una línea directa e ininterrumpida con la magia primigenia del cine, reviviendo la tradición visual del “storyteller”, la economía de medios y la férrea convicción en las ideas de producción.
Atrás había quedado los callejones sin salida de la década de los 60, con su excitación y sus tribulaciones psicologistas y politizadas, que no hicieron otra cosa que dar marcha atrás en la razón de ser del hacer cine. La pregunta por la cosa en sí, por el cine, por la creencia en el elemento esencial del arte fílmico: la puesta en escena; constituyeron una corriente de reinstauración de la tradición cinematográfica a su cauce natural.
Estas tendencias comenzaban a cristalizarse con sus ansiedades metafísicas y dialécticas, tomando formas más definidas con el paso del tiempo. Se produjo una suerte de salto cuántico hacia el origen, y el cine volvió a lo que necesitaba: la reflexión a partir de su propio arte, a pensar y a repensar acerca de la naturaleza del cine, de su ontología, de su relación con las actividades del pensamiento humano, sus actos, su conducta, su presencia en el mundo, su alcance, etc.
Todo aquello a partir de su propio elemento, la autoconciencia. Había comenzado un hermoso camino, un camino que había sido inaugurado por una nueva camada de directores, y un buen puñado de obras maestras, que, como la historia misma, no concluyen.
Dentro de esta tendencia, como un grito de desahogo, de liberación, apareció nuevamente el cine de aventuras, esta vez con marcadas simbologías que parecían querer fundar una nueva épica.
Y la escuela Corman tuvo, además de sus ilustres seguidores, la enorme fortuna de influenciar, a la manera de un efecto colateral, al cine habitual de Hollywood.
Dicho de otra manera, Superman no hubiese sido concebida en un estadio pre-Corman. Al menos no como fue planteada y realizada: como una respuesta épica, de una exacerbada y disímil respuesta física a la pregunta por la aventura.
Todo lo que podía pensarse de legendario, poético y glorioso acerca de la puesta en escena de una figura “grande de la vida”, se pensó para poner a Superman en el aire. La herencia de aventuras tradicional en la familia de Stevenson-Conrad-Kipling-Wells, es la que nutrió a lo mejor del cine norteamericano y formó su narrativa.
La síntesis del Bien… no se ha logrado
Desde la caída de las sociedades tradicionales el gran problema del arte occidental es la representación del Bien.
Hablábamos antes de la década de los 70 y su preocupación por volver a un cine más físico, más rotundo y al mismo tiempo más oblicuo, un cine más sanguíneo, pero también más pensante a partir de su propia tradición.
Entre las preocupaciones de los artistas, no sólo los que hacen cine, existe una pregunta que es recurrente, que va más allá de ideologías, filosofías y religiones. Una pregunta que tiene una, ninguna o muchas respuestas, y sin embargo sentimos, como artistas, espectadores o críticos, el deber de plantearla una y otra vez.
La pregunta es: ¿Por qué existe el Mal en el mundo?
Y siempre el cuestionamiento nace de la palabra “Mal”, no nos preguntamos por el “Bien”. Esto es así por todo una serie de motivos que explicaremos en otro momento con la extensión que se merece. Baste decir, por ahora, que, en 1978, antes y en los años que siguen hasta nuestros días, el cine se ha preocupado por representar el Mal, en sus diversas formas, de manera muchísimo más eficaz de la que lo ha hecho con el Bien.
Pensemos que alrededor de esos años teníamos a The Exorcist (1973, William Friedkin), Halloween (1978, John Carpenter), Alien (1979, Ridley Scott) o la misma La profecía (1976, Richard Donner), entre muchos otros, con lo cual el “Mal” estaba por todos lados. El gran atractivo de Superman era, justamente, ir en contra de la corriente dominante, de lo que la cultura de masas estaba pidiendo. Y eso fue, y es, difícil de comprender.
Podemos investigar tratados teológicos y llegaremos a determinar que quizás el Mal exista por muchos motivos.
Pero esa falta de certeza acerca de la naturaleza del Mal ha llevado a extender la duda hacia el arte. En Superman, lo primero que llama la atención es la preocupación por la esencia de su personaje. En el filme el protagonista absoluto es Superman. No cuentan los personajes secundarios, ni los villanos. Ninguno posee su riqueza de detalles. Algo muy distinto al resto de los filmes de superhéroes. Lo que se nos plantea como enigma es tratar de entender esta especie de desconcertante nobleza voladora con un traje más bien ridículo.
Y es por este motivo que Superman adquiere importancia inédita. Por su preocupación por la mostración del Bien. A pesar de que el Mal es más seductor, fácil de exhibir, desplegar y producir –y de vender–, la idea de representar al Bien ha sido una tarea difícil y autoencomendada por los más grandes artistas desde el Renacimiento. La mayoría de las veces sin éxito.
En Superman se pone a prueba su “capacidad para el bien”, su responsabilidad social, de una manera en que ninguna otra película de superhéroes lo ha hecho. Pensemos que casi todas nacen de un sentimiento adverso, los superhéroes “aprenden a hacer el bien”,
pero en general el sentimiento que los conduce hacia adelante, inicialmente, es la venganza del protagonista o algún sentimiento similar. Como se aprecia, en términos cristianos, nacen de un pecado. En cambio Superman nace de un mandato, de un destino. De una unión de voluntades entre Padre e Hijo. En la escena culminante, Superman, que ha perdido dos padres y está a punto de perder a la Humanidad (de la que se siente “Padre” también), decide entre los mandatos heredados para resolver la contradicción, la dicotomía que su destino le presenta. En la escena, magistralmente interpretada por Christopher Reeve, se advierten todas las responsabilidades éticas y sentimentales del héroe puestas en juego y a prueba para resolver, en un instante, la justificación de ambas disyuntivas.
En Superman queda claro que el fin no justifica los medios, pero ¿qué pasa en el resto de los superhéroes? (pensemos en Batman, Spawn, The Raven, etc.)
En el cine son pocos los filmes que han logrado ese nivel de representación. Queda claro que la representación del “Bien”, fue, es y será siempre un problema a resolver estéticamente. En la literatura, desde Dante, hasta Milton, pasando por Melville y Chesterto –y estamos listando lo mejor– la puesta en escena del “Bien” siempre estuvo a la sombra de las magistrales descripciones de Infiernos, seres malvados, pecados ominosos, situaciones abominables, personajes execrables etc. En el cine esta diferencia se amplificó. De lo más reciente el Los intocables de Elliot Ness (1987, Brian De Palma) o los seres angélicos de The Abyss (1989, James Cameron) están entre los más notables intentos representativos de oposición al Mal
Es por ello que, si hay un mérito, en Superman, es el de bosquejar el enigma de la representación del Bien. Asimismo la falta de un villano fuerte en Superman, quizás delate la voluntad de poner mayores esfuerzos en la creación del héroe.
¿Clark Kent o Clerk Kant?
En la mayoría de las películas, novelas, relatos y ficciones en general, el problema del Bien hace que los villanos estén mejor representados, creados y construidos que los héroes. A su vez los héroes tradicionales están peores que los héroes ambiguos. ¿O acaso, últimamente los espectadores no sienten mayor afinidad por los villanos con sus extravagances et bizarreries, que por los héroes?
Entonces ¿Cómo mostrar el Bien?
Es más fácil mostrar a Batman, Spawn, Hellboy o Riddick que a Superman. Hoy en día el público no soporta la falta de ambigüedad, sin comprender que, como demostró Walter Hill, la indeterminación no es prueba inevitable de Verdad. Superman cuando no tiene necesidades humanas, debe simular tenerlas. Sus necesidades son sobrehumanas: el Bien por sobre todas las cosas. Alejado del signo de la época –el superhéroe conflictuado– se aleja de la comprensión del público actual que está en estado de confusión.
Como una espeluznante muestra de la época, que nos puede servir para descifrar, por un lado la incomprensión de Superman, y por el otro, la dificultad de poner en escena dicha idea, se puede echar mano a un estudio profundo y conmovedor de la personalidad que adquiere las características (sólo físicas) del superhéroe. Se trata de El Hombre Hueco (Hollow Man) (2000, Paul Verhoeven), donde el superheroísmo es el reverso moral de su ontología. Los superpoderes en contra de la humanidad. El superhéroe sólo puede devenir supervillano, dada la caída estrepitosa de la moral fundante del hombre contemporáneo. Sentimiento que ya estaba en el “Invisible Man” de H.G. Wells.
El futuro del superhéroe es el de parecerse cada vez menos a un… superhéroe.
Pero no siempre fue así. Y Superman quedó para demostrarlo.
La concepción del mundo a partir de la Modernidad generó la necesidad de la creación de superhéroes, es decir, de discontinuidades, de planos diferenciados con la existencia humana corriente. Todo superhéroe nace de una tragedia, de una privación, de una caída. De ese nacimiento trágico deviene su razón de ser, que es, para sus creadores, la manifestación de una necesidad de trascendencia frente a la abulia mundana de la Modernidad. Abolido el Orden del pensamiento clásico, es necesario restaurarlo mediante un proceso extraordinario, un superpoder, un superhéroe. De allí la figura Mesiánica que suelen adoptar.
Según Kant, en su famoso Imperativo Categórico, el problema ético podría resolverse universalmente a partir de lo individual. Creando la conciencia en el individuo de actuar de manera tal que sus actos sean siempre en favor del bien común.
El “anonimato”
de Superman es perfecto: un oficinista, constituye la manera de mostrar la indiferenciación del hombre moderno, pero también sus posibilidades heroicas trascendentes.
Superman trabaja a cara limpia, mientras el que está de incógnito es su “alter ego” Clark, que es un “Clark” (con minúscula: “Clark” que rima con “Clark”, significa “empleado”)
Recordando a los griegos –a los que Superman les debe unas cuantas idease sabemos que “Máscara” significa “Persona”, y esta es la idea de los superhéroes, anteponer la máscara preserva la identidad, pero al mismo tiempo muestra la verdadera persona, la verdadera naturaleza. El hombre kantiano, anónimo, llamémosle Clark, puede ser el héroe moral de la Modernidad, en tanto y en cuanto, preserve en su accionar la idea del Bien universal. Ahora todos somos Clark pero nadie juega a Superman.
El problema de la verosimilitud
Donner es un ilustrador, un traductor, no es un creador, ni un gran organizador. Pero debemos darle crédito por haber realizado, por momentos, una buena traducción del cómic al cine. Lo que más se ha criticado a lo largo de los años es el tono elegido por Donner para dotar a la película de un humor ingenuo, casi infantil por momentos. Pero esto quizás haya sido un hallazgo. O al menos un desafío. Superman es un héroe apolíneo, un héroe solar, diurno. Por lo tanto, para nuestra época: un héroe en desuso, degradado y en franca retirada. Si entendemos al cómic original como un vehículo para acceder a la contemplación de problemas morales, a la manera de fábulas sencillas y para la consecución de una solución al problema de lo “real”, entonces el humor hace de filtro para fijar el recurso intelectual que separe la ficción de la reflexión.
Creemos que podemos entender que Donner usó el humor como un recurso de la puesta en escena necesario para alivianar la seriedad del planteamiento moral y también para reflejar, mediante la autoconciencia, el problema de los plausibles, la era de la sed creciente de verosimilitud.
Donner intentó el humor, evitó el sarcasmo y la socarronería. Cualidad que hoy en día, en la era del cinismo, ni siquiera se contempla como posibilidad estética.
Superman, The Move (1978, Richard Donner), pregonaba “Ud. creerá que un hombre puede volar”. Esta frase es digna de un análisis profundo, pues ella contiene una simbología completa del cine que vendría de allí en más.
Subyace en esta frase, toda la esencia del cine post-verista que Superman ayudó a establecer.
En esa línea están contenidos las tendencias y los principios que regirían en el cine a partir de los años 80. De alguna manera, éticamente, los 80 eran ya el siglo XXI. O mejor dicho, el marco cultural del post-modernismo en expansión, hizo que todo se achicara, tanto en espacio como en tiempo. Los signos se hicieron más conspicuos y la onda expansiva de la ataraxia creativa se transmitió a través –y a pesar– del cine. El siglo XXI empezó ya, en la década del 80.
La frase comenzaba con un “Ud. creerá…”. Una afirmación de fe en una época de relativismos y miserias espirituales. Afirmar que el poder de un filme llevaría a una suerte de creencia en el espectador, era por lo menos temerario. Luego seguía con “que un hombre puede volar”. Aquí es importante subrayar el “un” de “hombre”. No es cualquier hombre, ni “el” hombre. Es “un”, uno, indiferenciado, todos, un Clark-Clerk como cualquiera de nosotros. Por último el “hombre puede volar” es el sentimiento ambiguo que sólo el cine puede crear. Contiene tanto sentimientos positivistas, como espirituales que invitan a ver el film para ver de qué se trata. Por un lado, el significado obvio de la novedad basada en los efectos especiales –y la tendencia que marcaría para el futuro–, y por el otro el apuntalamiento a una verdad fantástica que no ocultaba su cariz trascendente.

De superpoderes, miopías y milagros
Superman es el súper héroe por antonomasia, a él le debemos el prefijo “súper”, los “superpoderes”, el mito del súper humano salvador, el enigma de la doble identidad, la creación de villanos a su medida, y, lo más importante, la representación de una moral por medio de la fábula.
La mayoría de los méritos de Superman se deben a su argumento, son méritos de la fábula, no de la puesta en escena.
El interesantísimo subterfugio de utilizar un par de anteojos como “máscara” de la doble identidad, pasa a ser un emblema. Los anteojos son un instrumento para ver mejor, la metáfora de la visión. Además le sirven a Clark para “fabricar” una debilidad –y diferenciarse de Superman–: la miopía. A su vez, Lois Lane está tan −ciegamente− enamorada de Superman, que no “ve” que Superman es Clark sin anteojos. Más aún, la sociedad entera no puede ver esta diferencia, porque el Bien está considerado como un atesoramiento de poderes “invisibles”.
También lo que nos está diciendo es: a la sociedad le falta visión para reconocer al Bien, le falta el discernimiento para lograr algo tan simple como reconocer al Bien, en el empleado más insignificante.
Por otro lado, la falta de visión se traduce como falta de creencia por la pérdida de cohesión con el pensamiento tradicional.
Los superpoderes establecen tanto un límite para el comportamiento humano como un rasgo esencial para la administración de lo trascendente, de lo milagroso, y por lo tanto, para lograr la aceptación del misterio.
El Donner irregular
A partir de Superman, el cine de superhéroes comenzó a ser tomado en serio.
A pesar de la falta de estilo del discreto Richard Donner, Superman es un buen filme.
Mucho mérito le debe a la historieta original de Jerry Siegel y Joe Shuster, aparecida en Action Comics en 1938, pero también hay en el filme elementos interesantes y originales que lo hacen valioso por sí mismo.
Habría que considerar a Superman II como una misma película junto a la primera.
Si bien se diferencian en su puesta en escena –más clásica y tonal la primera, con marcada estructura trágica, más episódica la segunda llevada en andas por largos pasos de comedia y un ballet de “slapstick” en la secuencia de acción final–.
Estas diferencias de matiz nos ayudan a establecer mejor el significado que la puesta en escena desarrolla.
Hay en Superman tres secciones bien diferenciadas. La primera, que establece la llegada de Superman a la Tierra –y a nuestro juicio la mejor–, la segunda que presenta a Metrópolis y a sus habitantes y el tercer acto que cierra el filme es la culminación de la tragedia y su resolución a partir de un acto milagroso.
La primera parte es realmente notable. El diseño de producción, la dirección artística y el tempo de cada secuencia forman una continuidad
perfecta para lograr uno de los mejores –y más extensos– prólogos de la vida de un superhéroe que se hayan filmado.
En el Planeta Krypton, se establece el origen de Superman. Aquí la dirección privilegia los planos panorámicos del planeta, la luz cenital, el color blanco predominante indicando uniformidad y evolución.
Es un mundo de formas geométricas, de cristales, de vigorosos valores pero de tensa fragilidad. Los grandes espacios que en un principio encontramos majestuosos, poco a poco van restringiéndose hasta que acabamos con Superman dentro de una pequeña nave imposibilitados de movimiento. Toda esta metáfora marca el destino de Superman, su moralidad (es decir: su morada) es esa pequeña cápsula de Krypton en la cual comenzará su iniciación.
En Krypton, no todo es armonía, la destrucción del planeta parece venir acompañada de las desintegraciones sociales también. Allí vemos a Marlon Brando, en el papel de Jor-El, el padre de Superman, administrando justicia a la manera de un Dios griego. La puesta en escena subraya los planos y contraplanos entre Brando y lo que le rodea. Todo es blanco, aséptico, de una sospechosa perfección.
La sociedad del planeta blanco vive bajo una gigantesca cúpula-burbuja que la protege de las amenazas externas. Es esta idea de encapsular la justicia, la sociedad, el Bien; el símbolo que impregna el resto del filme.
A su vez la doble cualidad de lo blanco como pureza y carente de matiz, nos remite al arquetipo, a lo “Absoluto”. Por otro lado los cristales con su ligereza nos dan la idea de un mundo que ha llegado a una perfección desde la cual sólo puede caer. La fragilidad está simbolizada también por el bebé, es el futuro y está indefenso.
Superman siendo bebé es enviado en una cápsula hacia la Tierra, vive su infancia en Smallville “protegido” por una sociedad “arcaica” –rural–, encapsulado, cuidado y mimado por sus padres adoptivos, preparando su futuro en Metrópolis.
Toda esta simetría con el encapsulamiento tiene que ver con la iniciación del héroe, con un ciclo de vida.
También hay una serie de simetrías con los cristales. Desde los que usa Brando para dictar sentencia y sostiene en la mano, pasando por los cristales que salen de la nave-cuna, a la manera de una estrella –aquí una simbología bíblica– que se eleva sobre el planeta quebrando un cielo raso de cristales, hasta el planeta Krypton que estalla como un cristal, y finalmente el cristal que porta Clark para formar la Fortaleza de la Soledad que en su interior alberga toda una nueva serie de cristales.
¡Y no olvidemos a los anteojos! Pues estos también, entre muchas otras ideas, representan el primer mandato de Jor-El: “No intervengas en el destino del hombre”. Los anteojos simbolizan los cristales de Krypton, la barrera entre Clark, Superman y el Mundo humano. Por eso los lleva puestos “frente” a los demás, como un heraldo de sometimiento, de sumisión.
La secuencia en que Brando se despide del bebé, con un discurso de fusión entre padre-hijo y coloca al pequeño Superman en la nave-cuna, comienza con una panorámica descendente de derecha a izquierda, y finaliza con el bebé asistiendo al diálogo entre la madre y el padre, que en realidad son dos monólogos sobre el destino y la ruptura familiar.
Otra escena magnífica es la que toma a Brando solo en la Sala de Justicia, luego de su discusión con el Consejo. En el fondo se ven los aros –donde habían estado los delincuentes condenados por Brando– girando solos, vacíos. Y Brando comprende que se condenó a sí mismo.
Todo el prólogo esta filmado con una preciosa exactitud. Las escenas de la muerte de Glenn Ford están entre lo mejor que ha hecho Richard Donner. La elegancia clásica de estas escenas, el tono elegíaco muy apropiado para el relato, constituyen una felicidad de la puesta.
Cuando Glenn Ford cae sin vida frente a su casa, el plano general recoge a Clark y a su madre, en una toma desde lo alto –la señal de la tragedia–, sosteniendo el cuerpo sin vida del padre adoptivo. El cuerpo yace sobre un sendero que llega hasta la casa. El sendero ocupa el centro del plano, simbolizando el camino iniciático del joven Clark. A partir de allí, debe tomar otro camino.
A continuación se sucede otro bellísimo plano del cementerio con Clark y su madre adoptiva dando el último adiós mientras la cámara vuelve a subir lentamente. Desde lo alto –una vez más– vemos como dos hombres cierran las puertas del cementerio, clausurando una etapa de la iniciación del joven héroe.
Finalmente, en una escena en espacios abiertos, que simétricamente nos remite a los desiertos blancos de Krypton, madre e hijo se despiden.
Aquí la cámara rehace el movimiento que había iniciado en Krypton cuando Brando despide al pequeño, pero de izquierda a derecha, como cerrando el círculo para volver al origen. Lo cual nos es indicado por el cabello blanco de la made adoptiva –que enlaza con los cabellos de Brando– que despide a Clark en el medio de la nada. Fundido en blanco, corte y aparece Clark en el Polo. Blanco, solitario, inhóspito y desértico continúa por allí su viaje.
Luego tenemos las escenas de la última etapa de la iniciación en la Fortaleza de la Soledad, una suerte de Krypton en miniatura, y también simétrica a la nave-estrella que condujo a Superman a la Tierra.
De la Fortaleza saldrá convertido en otro. (Recordemos que llega con gran esfuerzo, cargando el cristal, caminando, sorteando obstáculos, pero se va volando y con el traje de superhéroe ya puesto.)
Superman, como todo héroe, tuvo su iniciación, fue neófito y luego de comprender la sacralizad de la existencia, pasó a ser otro, dejando su condición profana para completarse íntimamente con lo sobrehumano. Lo más importante es la preparación espiritual.
Richard Donner, ejemplifica estos ritos de iniciación, a través de la infancia y juventud de Clark, hasta que llega a encontrar a su verdadero maestro y oráculo: su padre biológico. El relato, la ficción de Superman nos debe llegar a nosotros –y aquí se evalúa la destreza y la sabiduría del director– como un relato mítico.
A partir de la creación de un mundo por seres sobrenaturales (o extraterrestres –en el completo sentido de la palabra–), la llegada del héroe mítico, la narración de su iniciación, sus andanzas, sus sabidurías, peripecias y toda su historia hasta su desaparición. La puesta en escena de Superman debe propender a crear –o recrear– esta mitología, convirtiéndola, mediante el cine, y su visualización por las siguientes generaciones, en una ritualización de aquella historia sagrada.
Pues la idea que subyace en Superman no es otra cosa que la propagación ideológica de su etimología: “súper hombre”, lo que está por encima del hombre.
El hecho fantástico por excelencia es la facultad de volar que posee el héroe. Y está bien que el filme ponga toda la fuerza de los efectos especiales en ello. Pues Superman es el modelo moral, cultural, físico y espiritual del hombre común. Cuando Superman hace su aparición, estamos en el tiempo mítico, la verosimilitud de los hechos –que un hombre vuele, tenga fuerza sobrehumana, etc.–, no se cuestiona porque su naturaleza es sagrada. Las analogías bíblicas son obvias. Lo mítico actúa como una gracia. Superman está hecho a imagen y semejanza del hombre. Es un modelo, con las virtudes modélicas en lo moral, físico y espiritual, y en todas aquellas que el hombre común aspira a alcanzar.
Viene a la Tierra para establecer un Orden, para contener al “caos”. Llega para ser iniciado y a su vez iniciar a la humanidad en una suerte de seguimiento ético. Para que todos precisen o sientan la necesidad de asemejarse a un modelo mítico conforme a un canon ejemplar y transhumano.
El gran interrogante es: ¿cómo se desarrolla la conciencia del mito en la sociedad moderna? El desafío es cómo pensar aquello que no se puede concebir. Lo mítico debe ser expuesto como un recurso. Aquí el filme de Donner se encuentra con grandes dificultades. Si bien el interrogante está planteado, no se profundiza en esta dirección.
De alguna manera Superman clausura la era de los héroes diurnos, modélicos, acompañando los tiempos del afán de verosimilitud, rechazo del didactismo y sed de fragmentación.
Donner corrió el riesgo de que el carácter ritual se vacíe de significado, que el “mito se tecnifique”… y en cierta forma perdió. Mucho tiene que ver en esto ciertas decisiones tomadas respecto de la puesta en escena.
En una época de descreimiento acerca de grandes hombres, donde incluso se niega la necesidad misma de la creencia, Superman se convierte en un anacronismo viviente.
Es interesante notar la diferencia en este sentido entre Superman y la mayoría de los súper héroes que lo siguieron.
Superman: al infinito y más allá
La influencia de Superman en el cine sobre historietas, y sobre el cine fantástico en general es notable. Para destacar mencionemos el sentido homenaje que le realizara Brad Bird en su excelente El gigante de hierro (1999, Brad Bird), o el mismo Sam Raimi en la serie de Spiderman.
A Superman le siguió luego Richard Lester en Superman II, una suerte de “Última tentación de Cristo” hecha cómic y sin Martin Scorsese.
Más tarde, Richard Lester continuó también con la mediocre Superman III, la más política y la más trivial de todas, donde Superman representa a los EE.UU. y lo que podría pasar si de un estado protector pasara a ser uno malicioso y dominante.
Toda una premonición…
Se anuncia una nueva Superman para el 2006.
Esperemos que se profundice en la busca de la solución al problema de la representación del Bien. Esa es la tarea del artista, y, con todas sus fallas, Richard Donner trató de seguir ese camino.
La película ideal de Superman sería aquella en que, sin llegar al discurso directo o al trazo grueso, se profundice la Bondad del héroe, la Maldad de los villanos y nos haga cómplices a todos nosotros de ambas simpatías.
En lo personal, me encantaría un filme sobre Superman y Jesucristo, compañeros de andanzas, viajando en el Tiempo, cambiando de razas y combatiendo juntos al Mal, intercambiando poderes y pareceres acerca de ética cristiana y kryptoniana, rodeados de monstruos y otras personas. Pero esa es otra historia.
Por ahora, aguardemos hasta el 2006. Lo último que esperamos ver es a un Superman cínico.
Para eso tenemos otros “superhéroes”. ¿Verdad?
SUPERMAN
En 1935, con guión de Jerry Siegel y dibujos de Joe Shuster, se crea el superhéroe por antonomasia, el Hombre de Acero, Superman. Aunque los primeros dibujos tardaron tres años en ser aceptados por un periódico y no se publicara el primer cómic-book hasta junio de 1938. El éxito fue tan grande que enseguida tuvo su propio cómic y superó a los demás superhéroes. Desde entonces hasta nuestros días se han sucedido los dibujantes que han mantenido a Superman en la DC, aunque quizá el más conocido haya sido Julius Schwartz. En 1994, los editores de las nuevas aventuras de Superman, la editorial Time-Warner, decidieron que a sus 50 años era hora de que el superhéroe muriera con honor. Pero aunque el cómic batió todos los records de ventas, los fans armaron tal revuelo que obligaron a resucitarle de nuevo y a que sus aventuras continuaran indefinidamente.
En TV se han sucedido las series, tanto de personajes reales como de dibujos animados con el Hombre de Acero como protagonista. La primera fue realizada por Columbia en 1948 en blanco y negro. En 1953 hubo otra de Syndicated con 23 episodios que protagonizaba George Reeves, actor que se suicidó en pleno éxito de la serie (1959) y que, según las malas lenguas, tenía delirios y se creía el propio Superman. Aunque hubo quienes conectaron su muerte al hecho de ser amante de un ejecutivo de MGM, algo que nunca se demostró.
La saga cinematográfica que dio lugar a cuatro películas de Superman comenzó en 1978. Se pensó inicialmente en actores como Paul Newman, Robert Redford o Warren Beatty para encarnar al Hombre de Acero, pero finalmente se eligió a Christopher Reeve por su gran parecido físico al cómic. Marlon Brando, que encarnaba a su padre, cobró nada menos que tres millones de dólares por sólo 13 días de rodaje.
Afortunadamente la película fue la más taquillera del año y consiguió un Oscar a los efectos especiales.
Para muchos de sus fans, Superman II, dirigida por Richard Lester, superó incluso a la primera. Sin embargo la tercera parte supuso el principio del declive del personaje cinematográfico, cosa que se evidenció con la cuarta y última parte. Tras el trágico accidente de Christopher Reeve que le dejó paralítico, la saga quedó sin continuidad. Wolfgang Petersen tiene puestos los ojos en Brendan Fraser para encarnar al Hombre de Acero en su proyecto de enfrentar a Batman contra Superman.
El impacto tan enorme que Superman causó en todo tipo de público, hizo que saltara del mundo del cómic a otros medios de comunicación como la prensa, la radio, el cine y la TV, etc.
Desde enero de 1939, saldrá como tira diaria (daily) en los periódicos y como página dominical (sunday) desde noviembre del mismo año. Los dibujantes del Superman de los periódicos han sido Joe Shuster de 1939 a 1947, Wayne Boring de 1947 a 1961, Jack Burnley en los años 40, Curt Swan de 1961 a 1963 y de nuevo Wayne Boring de 1963 hasta finalizar en 1966.
En febrero de 1940, comienzan los seriales radiofónicos que empezarán tres días a la semana, lunes, miércoles y viernes añadiéndose enseguida martes y jueves. Un cuarto de hora cada día entre las 5 y las 6 de la tarde, a través de la Mutual Network. El programa empezaba con efectos sonoros del silbido del viento al ser atravesado por el vuelo de Superman y una voz decía: “¡Más veloz que una bala!, ¡Más potente que una locomotora!, ¡Capaz de saltar elevados edificios de un solo salto!” y varias voces en coro añadían: “¡Mira!, ¡arriba en el cielo!, ¡es un pájaro!, ¡es un avión!, ¡es Superman!…
La voz de Clark Kent y la de Superman la ponía Clayton “Bud” Collyer, que para diferenciar un personaje de otro, entonaba a Clark Kent de tenor y a Superman de barítono, haciendo el cambio de tono cuando decía: “¡Este es un trabajo… PARA SUPERMAN!”. No obstante, la identidad de la voz de Superman fue mantenida en secreto hasta 1946.
En 1942 George Lowther escribiría la primera novela de Superman titulada “The adventures of Superman”, con 215 páginas que contribuyeron a ampliar la leyenda del Hombre de Acero dando el nombre definitivo para los padres de Superman, Jor-El y Lara y su propio nombre kryptoniano como Kal-El. La primera edición salió al mercado con dibujos a color y en blanco y negro realizados por Joe Shuster.
Posteriormente saldría otra edición más económica para el ejército que no llevaría dibujo alguno. El libro es una pieza de coleccionismo y ha tenido una reimpresión no oficial en 1979 y otra oficial en 1996.
En 1941, Superman pasa al cine. La Paramount, en los estudios de los hermanos Max y Dave Fleischer, realiza entre el 26 de septiembre de 1941 y el 30 de julio de 1943, 17 películas de dibujos animados (cartoons) con la caracterización de aquella época, respetando el estilo en guiones y dibujos de sus creadores Siegel y Shuster y consiguiendo una gran calidad no superada por la serie de la CBS para la TV de 1966 titulada “The new adventures of Superman”, ni tampoco en muchísimas versiones posteriores de dibujos animados. Tanto en los 8 primeros episodios de 1941, como en los de 1966, la voz era la de Bud Collyer. Para hacernos una idea de la calidad de aquellas películas, pensemos que cada una costó alrededor de 50.000 dólares.
La primera lleva fecha de 26 de septiembre de 1941 y se titula Superman, aunque también se la conoce como “The mad cientist” y en ella Superman salva a Metrópolis de un científico loco que ha inventado un rayo con el que puede destruir la ciudad desde su laboratorio.
En la segunda, The mechanical monsters, 28 de noviembre de 1941, Superman se enfrenta con unos robots gigantes que pueden volar y que cometen todo tipo de atracos.
En la tercera, Billion dollar limited, 9 de enero de 1942, unos bandidos roban un tren cargado con un billón de dólares en oro, pero se tienen que enfrentar con Superman.
En la cuarta, Artic giant, 27 de febrero de 1942, un dinosaurio es llevado a Metrópolis desde Siberia. Lo hallan congelado dentro de un iceberg, hasta que el hielo se disuelve y…
En la quinta, Bulleteers, 27 de marzo de 1942, unos bandidos amenazan Metrópolis con un coche blindado a prueba de balas, pero no pueden superar el enfrentamiento con Superman.
En la sexta, Magnetic telescope, 24 de abril de 1942, una magneto gigante que puede atraer meteoritos del espacio, queda fuera de control.
En la séptima, Electrical earthquake, 15 de mayo de 1942, un indio americano pide que Manhattan sea devuelta a su gente y amenaza con destruir Metrópolis.
En la octava, Volcano, 10 de julio de 1942, un volcán hasta el momento pacífico, entra en actividad y amenaza la existencia de la isla en que está.
En la novena, Terror on the midway, 28 de agosto de 1942, un gorila gigante del tamaño de King Kong, se escapa y aterroriza a la gente que está en el circo mirándolo.
En la décima, Japoteurs, 18 de septiembre de 1942, espías japoneses intentan robar un avión gigante construido por los EE.UU. El avión está a punto de caer sin control sobre Metrópolis.
En la undécima, Showdown, 16 de octubre de 1942, un ladrón se disfraza de Superman para cometer sus fechorías.
En la duodécima, Eleven th hour, 20 de noviembre de 1942, Clark y Lois son capturados por los japoneses en la ciudad de Yokohama. Esto da la oportunidad a Superman para efectuar ciertos sabotajes al ejército japonés.
En la decimotercera, Destruction Inc., 25 de diciembre de 1942, unos espías sabotean una planta de municiones de Metrópolis y Lois es capturada y metida dentro de un disparador de torpedos de un avión.
En la decimocuarta, Mummy strikes, 19 de febrero de 1943, en un museo de Metrópolis, una momia gigante que guarda al rey de Tush, vuelve a la vida y siembra el terror.
En la decimoquinta, Jungla drums, 26 de marzo de 1943, nazis disfrazados de sacerdotes paganos en un templo de África, intentan destruir una flota de guerra de los EE.UU.
En la decimosexta, Underground World, 18 de junio de 1943, Clark, Lois y un profesor viajan a una gruta donde descubren una raza de hombres-pájaro.
En la decimoséptima, Secret agent, 30 de julio de 1943, un agente femenino de los EE.UU. escapa de sus perseguidores nazis e intenta llevar valiosos documentos a Washington. En su camino hacia la capital es interceptada pero Superman la rescata y una vez más salva a su país del mal.
Algunas de estas películas se han hecho muy famosas y han dado la vuelta al mundo, traducidas en varios idiomas y existiendo copias tanto en súper-8, como en vídeo, láser-disc y actualmente en DVD, habiéndose proyectado por varias cadenas de TV.
En la primera película hay un pequeño prólogo donde se explica la procedencia de Superman y se muestra el planeta Krypton estallando. Después todas empiezan de forma similar con pequeños cambios en la presentación entre la primera y segunda mitad. La única frase que permanece constante desde el primero al último episodio es “poseyendo extraordinaria fuerza física, Superman batalla sin fin por la verdad y la justicia disfrazado como el tímido reportero Clark Kent”. Después de esta frase empieza siempre la historia. En la última escena de la última película, Superman saluda a la bandera americana. Muchos de los episodios son de corte político, teniendo en cuenta la época en que están hechos y el final siempre es una breve conversación entre Lois Y Clark, reconociendo el trabajo de Superman.
En 1948 Columbia Pictures realiza para las sesiones matinales de los sábados, muy típicas en aquella época y lugar, Superman, serial cinematográfico en 15 episodios de unos 15 minutos de duración (a excepción del primero que dura 20). Cada episodio termina de manera intrigante y en el siguiente se retoma la última escena y se ve en realidad lo que pasa.
El papel de Superman/Clark Kent lo protagonizó el actor Kirk Alyn; Noel Neill hizo de Lois Lane; Tommy Bond de Jimmy Olsen y Pierre Watkin de Perry White. Estos personajes, junto con Jor-El,
Lara y sus padres adoptivos en la Tierra, que aquí se llaman Eben y Sarah Kent (igual que en la novela de George Lowther), son los únicos que proceden de los “comic books”, siendo el resto los propios originados por los guiones de la película. En esta, el villano es una mujer, “The Spider Lady”, la mujer araña, interpretada por Carol Forman. Los 15 episodios fueron dirigidos por Spencer Bennet y Thomas Carr y producidos por Sam Katzman. Pese a que los efectos especiales son prácticamente nulos, las secuencias de vuelos, aterrizajes y despegues, están realizadas en base a insertar dibujos animados.
El éxito fue rotundo y en 1950 se realizó el segundo serial titulado Atom Man versus Superman, también en 15 episodios protagonizados por los mismos actores, añadiéndose para el papel de Atom Man (alias Lex Luthor) el actor Lyle Talbot caracterizado de hombre calvo ya que no se pudo encontrar un actor para este papel que fuese calvo de verdad. El productor también fue Sam Katzman y el director Spencer Bennet.
Kirk Alyn, pese a haber sido el primer actor que diera vida a Superman en la pantalla, no conseguiría la misma fama que George Reeves que será el siguiente Superman del cine. Luego se explicará que, debido a que no hubo ocasión de revisar los seriales de Superman, que estuvieron retirados del público hasta finales de los 80. Además, en los dos seriales, en los créditos de los protagonistas no figuraba ni como Clark ni como Superman.
La Warner Home video, tiene editados los dos seriales contenidos en cuatro videocassettes, dos para cada serial con sus 15 capítulos cada uno. El primero dura 249 minutos y el segundo 252 y la calidad de la imagen es muy buena. Se pueden ver con un vídeo que admita cintas grabadas con sistema NTSC lo que, hoy en día, ya no es un problema. Al finalizar cada capítulo se anunciaba el siguiente para ver dentro de una semana. Al asistir se daba un cupón que se sellaba por cada capítulo que se veía y quien tenía sellados los 14 primeros, podía ver gratis el último.
En 1951 los seriales estaban decayendo debido al gran auge que estaba adquiriendo la TV. En ese año, Tommy Carr, que ya había codirigido el primer serial de Superman y Robert Maxwell, empezaron a buscar un nuevo actor para la película Superman and the Mole men y dieron con George Reeves, conocido por su intervención en las primeras secuencias de la película Lo que el viento se llevó (1939, Victor Fleming). Se empezó a filmar en los estudios RKO el 30 de julio de 1951. Para el papel de Lois Lane se escogió a Phyllis Coates, Jack Larson como Jimmy Olsen, John Hamilton como Perry White y Robert Shaine como el inspector Henderson (personaje propio de los episodios de la TV que, curiosamente saldrá en la versión de John Byrne).
Esta película de 59 minutos de duración se utilizó como piloto para filmar la serie de TV The adventures of Superman y fue dirigida por Lee Sholem. Aunque en 1951 se filmaron 26 episodios, no fue hasta 1953 que se empezaron a proyectar. Los episodios 25 y 26 no eran sino la propia película Superman and the Mole men dividida en dos partes. La mayoría de estos 26 episodios fueron dirigidos por Tommas Carr y otros por Lee Sholem.
La segunda temporada se caracterizó porque cambió el productor a Whitney Ellswoth, editor de la National, quien propuso unos guiones menos violentos que los dirigidos por Thomas Carr que dejará la serie en 1954, pasando a ser el director habitual George Blair con alguna excepción del propio Whitney Ellsworth. Siendo el editor de la National, los guiones se acercaban mucho más a los de los comics.
Otra variación fue que como los 26 primeros episodios se filmaron en 1951, pero no se estrenaron hasta 1953, cuando se quiso seguir filmando más episodios, Phyllis Coates estaba comprometida con otra serie y aunque Ellsworth le ofreció el doble de su sueldo, a partir del episodio 27, el protagonismo de Lois Lane, volvió a pasar a las manos de Noel Neill hasta terminar toda la serie de TV de 104 episodios. Para algunos fans, Phyllis Coates siempre será recordada como la mejor Lois Lane de la época, aunque en realidad, ambas actrices realizaron una magnífica interpretación de la famosa reportera del “Daily Planet”.
En 1954, 20th Century Fox, realizó cinco películas agrupando en cada una de ellas tres episodios de la televisión con “puentes” adicionales, como por ejemplo una escena en las oficinas del “Daily Planet” en la que Clark, Lois y Jimmy comentan algo de la aventura anterior. Estas cinco películas se titularon: Superman’s peril,
Superman flies again, Superman in Scotland Yard, Superman and the jungla devil y Superman exile.
En 1955 empieza la tercera temporada de The adventures of Superman, cambiando a ZIV-Studios en 1956 y terminando allí hasta 1957 el resto de los 104 episodios, dirigiendo los tres últimos el propio George Reeves. De los 104 capítulos, los 52 primeros fueron en blanco y negro y los 52 siguientes en color.
En cuanto a George Reeves, alcanzó tanta fama que cuando finalizó la serie no pudo conseguir otro papel en otra película sin que se le identificara con Superman, por lo que dejaron de contratarle y un día, el 16 de junio de 1959, lo encontraron en su habitación con un tiro en la cabeza. Aunque el caso se cerró como suicidio, el hecho de encontrarse otros disparos en las paredes hacen sospechar que se trata de un asesinato, pero nunca se llegó a dilucidar. Al día siguiente muchos niños lloraron al saber que su héroe favorito había muerto. El mismo New York Daily News publicó: “Superman ha muerto”.
Los efectos especiales de la serie televisiva fueron mejores que los seriales de cine de Kirk Alyn, aunque en los episodios de color hay muchas más escenas en el “Daily Planet” que de acción.
Esta serie de Superman para la TV es la más famosa de todas y es por la que más se conoce a Superman en EE.UU. Todavía hoy en día se sigue proyectando en cadenas de TV y no sólo de EE.UU.
TVE, emitió en los años 60 dos episodios de George Reeves, pero ya nada más se supo. Creemos que coincidió con la prohibición que la CIPIJ (Comisión de Información y Publicaciones Infantiles y Juveniles) a la orden del gobierno franquista, realizó en 1964 sobre diversas revistas de fantasía y ciencia ficción, entre ellas Superman de Editorial Novaro, por considerar que este personaje tenía poderes que lo acercaban más a dioses que a héroes, por lo que resultaba pernicioso para la educación religiosa de la juventud. La prohibición cesó en 1971, año en que se volvió a dejar entrar los cuadernos de la Editorial Novaro, aunque no con la misma regularidad anterior. Es por esto que en España se desconoce el período de Superman comprendido entre 1963 y 1971.
En 1960 se escribieron 13 guiones para TV de los que sólo se empezó a filmar el primero en 1961 como piloto de la serie The adventures of Superboy. Estaba protagonizado por Johnny Rockwell y existe a la venta un vídeo con las pruebas que le hicieron a diferentes actrices para interpretar el papel de Lana Lang junto a Clark Kent, así como el que contiene el primer episodio.
En 1966 Superman llegó al teatro con la comedia musical “It’s a bird… It’s a Plane… Its’s Superman”, protagonizada por Bob Holiday y Patricia Marand como Superman y Lois respectivamente. Este musical fue escrito por David Nowman y Robert Benton , con música de Charles Strouse y letra de Lee Adams. En el musical no aparecen la mayoría de personajes del cómic, sólo Lois y Perry, pero tuvo grandes momentos de suspense como cuando Linda Levin canta: “Aquí abajo hay algo”, mientras juega con los botones de la camisa de Clark que es preso del pánico pensando que la chica va a descubrir bajo su camisa el traje de Superman. Esta obra fue filmada posteriormente en vídeo por la ABC-TV y mostrada en 1975 haciendo en esta ocasión de Superman, David Wilson.
También en 1966 Warner Brothers Film Gallery recogió los cuatro mejores episodios en color de la serie de TV de George Reeves, en una película de 104 minutos que se tituló Superman.
Siguiendo en 1966, se realizan para la CBS, debutando en septiembre, The new adventures of Superman y The new adventures of Superboy, con la aparición del perrito Krypto, utilizando a Mort Weisinger como consultor, ya que eran historias basadas en los comics de la época. Estuvieron realizadas con un presupuesto no muy alto y tenían una duración de 7 a 8 minutos, pasando una de Superman y a continuación una de Superboy, aunque las aventuras de Superboy al final se prohibieron por contener demasiada violencia. Para las voces se utilizaron las mismas que para los episodios de radio, es decir, principalmente, para Superman, la voz de Bud Collyer y la de Joan Alexander para Lois Lane.
De 1967 a 1969 la CBS fue pasando varias series de dibujos con Superman, Aquaman y otros héroes hasta que en 1973 la ABC-TV realizó en los estudios de Hanna-Barbera Superfriends, dibujos animados para los sábados por la mañana. Se realizaron varios episodios entre 1973 y 1984 con cambios en los títulos y finalmente The Super Powers Team: Galactic Guardians, cuyo penúltimo episodio se tituló The death of Superman, siendo uno de los mejores y… premonitorio), pero caracterizados todos ellos por la presencia de otros héroes como Wonder Woman, Aquaman, Batman y Robin, dando origen a una serie de comic books del mismo titulo.
En 1975 ABC Television produjo una adaptación del musical de Broadway de 1966 It’s a bird… It’s a Plane… Its’s Superman, con alguna canción nueva. Los papeles de Superman y Lois Lane fueron interpretados en esta ocasión por David Wilson y Lesly Ann Warren. No alcanzó el mismo éxito que la de 1966.
En 1978 surgirán nuevos aires para el Superman del cine. La película se titulará Superman: la película y los nuevos protagonistas serán Christopher Reeve en el papel de Superman/Clark Kent, Margot Kidder como Lois Lane, Marc McClure como Jimmy Olsen, Jackie Cooper como Perry White, Gene Hackman como Lex Luthor y otros importantes actores en papeles secundarios del principio de la película en Krypton. Curiosamente, en esta película aparecen brevemente Kirk Alyn y Noel Neill como los padres de la pequeña Lois Lane que van en tren y la niña ve por vez primera en su vida al joven Clark Kent corriendo a supervelocidad al lado del tren.
A Superman: la película siguió Superman II (1980, Richard Lester), con los mismos actores, ya que gran parte de la segunda película se filmó a la vez que la primera.
Diferente será Superman III (1983, Richard Lester) en tono de comedia y apareciendo otros personajes, algunos de ellos sin nada que ver con el cómic, como el protagonista Richard Pryor.
Christopher Reeve, a quien nadie le puede negar el haber hecho una gran interpretación de Superman, hasta el momento no superada por nadie, se negó a partir de la tercera película a intervenir en ninguna más, por lo que los productores intentaron seguir con el filón realizando Supergirl (1984, Jeannot Szwarc ) muy bien interpretada por Helen Slater, pero el director, los guionistas, los montadores y el excesivo protagonismo de Faye Dunaway, estropearon la película. Hubiera sido mejor que se hubieran mantenido más fieles al cómic, en lugar de hacer piruetas.
Pese a lo que dijo Christopher Reeve, un buen aumento de sueldo le convenció para realizar la cuarta película, pero la Canon Films puso unos presupuestos para su realización tan bajos, que los efectos especiales y el montaje final no estuvieron a la altura de las circunsatancias y así Superman IV fue la peor de todas.
Sin embargo, enseguida se dijo que había la intención de realizar una quinta película de Superman y Christopher Reeve, con la condición que este actor puso de que fuera una película de alta calidad, aprovechando los múltiples adelantos técnicos que se han desarrollado en la industria cinematográfica. Su título previsto era: Superman. The new movie. Sin embargo el accidente que tuvo Christopher Reeve (fallecido el 10 de octubre de 2004), truncó la posibilidad de esa realización.
A pesar de todo no cesan los rumores sobre la quinta película de Superman: El regreso y sobre los que Internet está continuamente produciendo noticias variadas que no se concretan en nada definitivo, hasta 2005 que se comenzó a rodar de manera definitiva y dirigida por Bryan Singer la que será la siguiente película de Superman que estará protagonizada por Brandon Routh como Superman y Kate Bosworth como Lois Lane. El título: Superman: El regreso.
El cincuentenario de Superman en 1988 también originó la realización de 13 episodios de dibujos animados, producidos por Ruby-Spears Enterprises, en los que intervinieron Marv Wolfman, Martin Pasko, Gil Kane, Alfredo Alcalá y otros, que dieron gran calidad a la serie. Cada episodio duraba 18 minutos más 4 minutos retrospectivos titulados Superman’s family album en los que se fue contando la historia de Superman desde su origen hasta su llegada a Metrópolis.
Al año siguiente, 1989, seguirá una nueva tanda de telefilmes, pero con un nuevo protagonista como Superboy, Gerard Christopher, que se ciñó más a las presiones de la dirección y los gustos de los productores acostumbrados a Christopher Reeve.
Los 26 primeros episodios presentaban a un Clark Kent más fresco y natural y nada tímido, mientras que en la versión de Gerard Christopher, Clark Kent vuelve a su papel de tímido. De las cuatro temporadas, en España se han visionado las tres primeras. Estas películas tuvieron unos buenos efectos especiales y se hicieron varias que ocupaban dos emisiones, con guiones muy buenos, algunos de los cuales fueron escritos por el propio Gerard Christopher.
En 1992, la comedia musical “It’s a bird… It’s a Plane… Its’s Superman” se representó de nuevo. En esta ocasión, hicieron de Superman Gary Jackson y de Lois Lane Kay McClelland.
A raíz del revuelo causado por la muerte de Superman en 1992, ya se empezaron a realizar planes para nuevas películas para la TV y para el cine. ABC preparó un episodio piloto titulado Lois and Clark: The new adventures of Superman, en la que pese a la línea argumental de los comics del momento, en que Lois conocía la identidad secreta del Superman, Lois no conoce su identidad en las 44 primeras películas de la serie, ni estará comprometida con Clark, aunque después a partir de la tercera temporada, se comprometen y en la cuarta se casan, haciendo coincidir la fecha de emisión del episodio de la boda con la salida al mercado del famoso cómic de la boda de Superman.
Sin contar detalles de esta magnífica serie de TV, porque hay multitud de datos de todo tipo sobre ella, principalmente debido a la actriz que protagoniza la serie haciendo de Lois Lane, Teri Hatcher, que sin duda alguna ha desbancado a todas las actrices que han interpretado a Lois Lane. En cuanto a Dean Cain, el actor que interpreta a Superman/Clark Kent, no ha tenido el mismo éxito en su interpretación de Superman, debido a que listón que puso Christopher Reeve quedó demasiado alto, sin embargo, sí hace una interpretación muy buena de Clark Kent y como en la serie lo que predomina es la relación entre Lois y Clark, que para eso lleva el título principal, pues no hay problemas. Digna de mención es la actuación de Sam Lane, en un magnífico Perry White. Igualmente, hay que mencionar a K. Callan y Eddie Jones en los papeles de padres adoptivos de Clark.
En 1996 Warner Brother produce Superman. The animated series que da origen a una nueva colección en los comics titulada “Superman adventures” empezando el nº 1 en noviembre de 1996. La serie tuvo mucho éxito. Producida y escrita por Alan Burnett, la serie de TV constó de 54 episodios de media hora de duración aparecidos entre el 6 de septiembre de 1996 y el 12 de de febrero de 2000 empezando por un episodio piloto de hora y media de duración que salió a la venta en vídeo en 1997 y donde se explica el origen de Superman y las hazañas de su padre en Krypton intentando salvar a su planeta de la destrucción a la que estaba condenado.
En octubre de 2001 se estrenó en EE.UU. la serie de TV “Smallville” y, como indica el título, trata sobre la llegada de Superman a la Tierra y en los primeros capítulos se puede ver cómo Clark Kent va creciendo y se va acostumbrando a los nuevos poderes que le van apareciendo. Los protagonistas principales fueron Tom Welling como Clark Kent y Kristen Kreuk como Lana Lang.
En marzo de 2005 comenzó el rodaje definitivo de la película Superman returns que fue filmada en Sidney (Australia) por el director Bryan Singer.
Después de muchos años con rumores y ríos de tinta vertidos principalmente en las páginas web dedicadas a Superman en Internet, o algunas dedicadas exclusivamente al tema de la llamada “Quinta Película de Superman“, por fin los rumores han desaparecido y las cosas se están concretando al punto de que ya se ha iniciado el rodaje de la película.
Los datos técnicos que tenemos de la película son que el director es Bryan Singer, el guión es de Dan Harris & Mike Dougherty y los principales papeles que se están dando como definitivos son: Superman/Clark Kent interpretado por Brandon Routh, Lois Lane por Kate Bosworth, Lex Luthor por Kevin Spacey, Perry White por Hugh Laurie (cambiado después por Frank Langella), Jimmy Olsen por Sam Huntington, Martha Kent por Eva Marie Saint, Clark Kent de joven por Stephan Bender.
El argumento de esta última película es: Superman regresa a la Tierra después de seis largos años y lo que encuentra le asombra. El mundo que él conocía ha cambiado para peor. En su ausencia, las fuerzas del mal se han reagrupado como nunca ocurriera antes. Lex Luthor, antes un paria y ahora con gran poder en Metrópolis. Un gran enemigo de Krypton reaparece y Superman tendrá que luchar su pelea sin fin como nunca antes lo hiciera en un mundo que ha olvidado lo que es tener a un superhéroe.
Palabras del director Bryan Singer
“Más que un remake de la película original, este filme explora la influencia de Superman en nuestra cultura global y el impacto de su regreso a la Tierra en ausencia de varios años. Es un placer para mí presentar este nuevo capítulo del legado de Superman a la gran pantalla con este gran reparto de protagonistas”.
Confirmado por Bryan Singer que utilizará en la banda sonora de “Superman returns” la música creada por John Willimas para las películas de Superman. Esta es una noticia excelente porque las melodías creadas por John Willimas para las películas del Hombre de Acero han quedado desde su creación para la primera película, formando parte del inconsciente colectivo de millones de personas que cuando oyen la música ven a Superman, sirve también como un fortísimo nexo de unión que las une y hace más creíble el regreso de Superman. Aunque no me extrañaría nada que en alguna secuencia “histórica” sonaran como “cameo” las músicas de los dos seriales de la Columbia o de la serie de TV de George Reeves” que, para personas más mayores también las identifican con las secuencias de aparición del Hombre de Acero.
Superman returns se estrenó el 30 de junio de 2006 por Warner Bros. Pictures, a Warner Bros. Entertainment Company.
Actores que han interpretado a Superman / Clark Kent
Existen diferentes actores que han interpretado el papel de Superman/Clark Kent, ya sea en Seriales, TV, Teatro o Cine, anteriores al que será el nuevo Superman/Clark Kent, Brandon Routh, en la película Superman returns que se estrenará en 2006.
El primer actor en interpretar el papel de Clark Kent, la personalidad secreta de Superman o Superboy, excepto en la actual serie “Smallville”, que trata de las aventuras de Clark Kent antes de convertirse en Superman, fue Kirk Alyn y lo hizo en los dos primeros seriales de la Columbia: Superman (1948) y Atom Man Vs. Superman (1950) en los que el papel de Lois Lane era interpretado por Noel Neill, siendo los compañeros habituales Jimmy Olsen interpretado por Tomy Bond y Perry White interpretado por Pierre Watkin. Como en 1948 aún no se habían desarrollado suficientemente los efectos especiales, las escenas de vuelo, cuando Clark Kent cambiaba a Superman eran realizadas con dibujos animados. En el primer serial el villano es una mujer “The Spider Lady” (La mujer araña) y en el segundo es “Atom Man”, que no es otro que Lex Luthor.
El siguiente actor fue George Reeves y lo hizo en la TV, en la serie The Adventures of Superman (cuatro temporadas en 104 capítulos entre 1953 y 1957) interpretando a Superman/Clark Kent, Jack Larson como Jimmy Olsen y John Hamilton como Perry White. Aunque para ser exactos, George Reeves apareció como Clark Kent/Superman en el cine y en 1951, en la película Superman and the Mole men que luego sería utilizada como los capítulos 25 y 26 de la primera temporada de TV, con algunas escenas cortadas.
En 1961, debido al éxito de la serie de TV protagonizado por George Reeves, se intentó filmar otra serie pero dedicada a las aventuras de Superboy en las que el actor que interpretaba a Clark Kent/Superboy fue Johnny Rockwell. Se filmó el capítulo piloto y se escribieron los primeros 13 guiones, sin embargo, nunca se llegó a estrenar, pero sí quedó el episodio piloto que está disponible en vídeo para los coleccionistas o aficionados al tema de Superman.
Finalmente en se emitió en 1988 con John Haymes Newton en la primera temporada de Superboy y Gerard Christopher para el resto de temporadas a partir de 1989. No se puede hablar de Tom Welling porque aún no ha aparecido como Superman sino como el joven Clark Kent, aunque hubo rumores de que se quería prolongar la serie hasta un punto en que apareciera Superman y que éste fuera el actor que lo interpretara.
En 1966 se realizó un musical en Broadway titulado “It’s a Bird, It’s a Plane… It’s Superman” que fue interpretado por Bob Holliday en el papel de Superman/Clark Kent y Patricia Marand como Lois Lane. Aunque la obra fue interpretada posteriormente y filmada en vídeo en 1975 por otros actores (David Wilson y Lesly Ann Warren), en 1992 se representó de nuevo con Gary Jackson como Superman /Clark Kent y Kay McClelland como Lois Lane, si bien la primera y original de 1966 es la más recordada.
Y siguiendo el rastro de los actores que han interpretado a Superman/Clark Kent saltamos a 1978 en el cine con la famosa película de Richard Donner Superman, interpretada por Christopher Reeve en el papel de Superman /Clark Kent y Margott Kidder como Lois Lane. Le seguirían Superman II (1980, Richard Lester) y Superman III (1983, Richard Lester) y finalmente Superman IV (1987, Sidney J. Furie), de las que sólo las mencionamos, pues son sobradamente conocidas.
Realmente, con Superman the movie (la mejor de las cuatro), la leyenda del “Hombre de Acero” cobró de nuevo fama y vigor y la interpretación que Christopher Reeve hizo de Superman/Clark Kent, elevó a la fama no sólo al personaje sino al actor que quedó como el Superman definitivo, al compararlo con los anteriores, aunque para ser justos, habría que tener en cuenta la distancia en años que hay entre las primeras películas y éstas, la forma diferente de hacer cine y los mayores medios técnicos de que se disponían.
En 1988, terminada la licencia de la Cannon Films para el uso de Superman y familia, Alexander e Ilya Salkind retomaron el personaje, pero esta vez para la TV y con las aventuras de Superboy que empezó siendo protagonizado por John Haymes Newton y Stacy Haiduk que interpetó a una Lana Lang muy sexy. Se filmaron 26 episodios, ambientados en una época moderna e incorporando poco a poco personajes propios de los comics, llegando a convertirse la serie de Superboy, sobretodo en la siguiente etapa, en películas muy cercanas a la esencia del Superboy clásico de los comic books.
Al año siguiente, 1989, seguirá una nueva tanda de telefilmes, pero con un nuevo protagonista como Superboy,
Gerard Christopher, que se ciñó más a las presiones de la dirección y los gustos de los productores acostumbrados a Christopher Reeve. Los 26 primeros episodios protagonizados por John Haymes Newton presentaban a un Clark Kent más fresco y natural y nada tímido, mientras que en la versión de Gerard Christopher, Clark Kent vuelve a su papel de tímido. Estas películas tuvieron unos buenos efectos especiales y se hicieron varias, que ocupaban dos emisiones, con guiones muy buenos, algunos de los cuales fueron escritos por el propio Gerard Christopher.
De nuevo pasamos a la TV para encontrar al siguiente actor que interpretará a Superman/Clark Kent, en este caso, Dean Cain, junto a Teri Hatcher en el papel de Lois Lane para la serie Lois & Clark. The New Adventures of Superman, cuatro temporadas en 88 capítulos y aunque en cuestión de gustos no se puede afirmar nada de manera absoluta, simplemente podemos expresar la opinión particular y para mí, Dean Cain, si bien no logró superar al Superman de Christopher Reeve, si consiguió una interpretación de Clark Kent de una excelente calidad, quizás la mejor de todas las realizadas hasta el momento.
Finalmente y antes de que podamos ver en todo su esplendor a Brandon Routh, habría que mencionar a Tom Welling en la serie “Smallville”, si bien se trata de las aventuras de Clark Kent cuando ni siquiera sabe él mismo que en el futuro se convertirá en Superman.
Los trucos de Superman
Christopher Reeve tenía 25 años de edad cuando filmó Superman. Cuando filmó su primera escena, el director Richard Donner exclamó: “Verdaderamente este hombre sabe volar”.
Para hacer de Clark Kent, Reeve se encorvaba para bajar de estatura. Se inspiró en las comedias de Clark Gable para interpretar al despistado reportero del periódico “El Planeta”.
Cuando Margot Kidder (Lois Lane) vio por primera vez a Christopher, cuyo cabello castaño fue teñido de negro, exclamó: “Ese alfeñique no podía hacer de Superman, al referirse a lo delgado del actor. Pero el actor David Prowse, quien interpretara a Darth Vader en la trilogía de Star Wars (1977-1983), lo entrenó para desarrollar el físico del “hombre de acero” por medio de pesas.
Siempre hubo discusión en el “set” sobre los genitales del hijo de Kripton, pues no se ponían de acuerdo sobre cuánto se debían notar, teniendo que ponerse distinto tipo de suspensorios y ropa interior bajo el disfraz. Hasta se puso una concha metálica de jugador de fútbol americano. Margot le pegaba, bromeando, para que sonara como campanita. Después de que los actores terminaron sus escenas, Reeve se quedó un año más para rodar las escenas de vuelo.
La maldición de Superman
Según sostienen algunos, desde su creación en las tiras cómicas en 1938, Superman ha irradiado mala fortuna a quienes lo representan. Sus “padres”, Jerry Siegel y Joe Shuster, no pudieron disfrutar de las millonarias ganancias que dio su personaje, porque cedieron los derechos por una baja cantidad a una editorial y durante décadas recibieron una pensión ínfima.
Para el estreno de la película en 1978, Shuster había muerto en la miseria. Siegel comenzó a recibir una pensión después de que los artistas del gremio se reunieron para defenderlo.
Michael Fipzmaurice, la voz del personaje de Superman durante la serie radial de los años 30, así como de los dibujos animados de los 40, no volvió a encontrar un trabajo importante. La misma mala suerte le tocó a Kirk Alyn, quien filmara dos películas del héroe para las series de cine en 1948 y 1950. El actor fue relegado a papeles de segunda.
En 1955, Broadway puso en escena “It’s a bird… It’s a Plane… Its’s Superman”, un musical de éxito en que el Superman era interpretado por Bob Holiday, de gran renombre en la época. Acostumbrado a ver su nombre en las marquesinas, vio borrado el interés del público por seguir viéndolo. Tiempo después, fue interpretado en TV por George Reeves en los años 50, quien quedó desprotegido cuando la serie se canceló y se suicidó al quedar sin trabajo.
Margot Kidder, Lois Lane en la cinta Superman (1978), en 1996 sufriría de ataques de paranoia, creyendo que su primer marido la buscaba para asesinarla y cambió su apariencia. Tiempo después la encontraron desnuda, drogada y con una grave crisis nerviosa en un callejón. La actriz aprendió a lidiar con su desorden mental y ha aparecido en TV y teatro.
Después de hacer la serie Superboy en la TV de los años 80, el actor John Haymes Newton perdió su fama cuando la productora cambió el elenco. Finalmente, en 1995 Christopher Reeve cayó del caballo “Buck” y el mundo se consternó al saber que quedó paralítico al fracturarse la columna.
Superman, conocido como el “Hombre de Acero”, “El último hijo de Krypton”, “El Hombre del Mañana”, “La maravilla de Metrópolis”, es un personaje ficticio y superhéroe cuya primera aparición fue en la revista “Action Cómic” en 1938. Con el tiempo se convirtió uno de los cómics de superhéroes mas populares del mundo y en inspiración para el naciente género. Su popularidad ha transcendido el mundo del cómic siendo uno de los iconos de la cultura pop.
Superman fue creado por Joe Shuster y Jerry Siegel y ha aparecido en varios seriales de radio, TV, películas y otros medios. En su versión actual, publicada por la editorial DC Comics, Superman nació en el lejano planeta Krypton bajo el nombre de Kal-El. Siendo un bebé, fue enviado al planeta Tierra por su padre biológico Jor-El justo antes de la explosión del planeta. La nave espacial en la que viajaba, aterriza en las afueras del ficticio poblado de “Smallville” (Villachica) en el estado de Kansas. El bebé fue encontrado y adoptado por los esposos Kent: Jonathan Kent y Martha Kent, llamándolo Clark Kent. Al crecer, Clark eventualmente fue descubriendo habilidades y poderes superhumanos. Secretamente Clark utiliza su disfraz de Superman haciendo uso de sus asombrosos poderes para luchar por la Verdad y la Justicia. En su identidad civil, Clark es reportero del diario “Daily Planet” y un notable escritor de libros en la ficticia ciudad de Metrópolis.
Orígenes
Los orígenes de Superman, habilidades y relaciones interpersonales han cambiado con el pasar de los años. Editores y escritores utilizan el procedimiento de “continuidad retroactiva” para ajustar los cambios del personaje en la cultura popular, eliminando segmentos restrictivos del mito y, permitiendo historias contemporáneas. Estos cambios, permiten retener los elementos básicos que convierten a Superman en un icono.
En la época de los años 60, Superman nació en Krypton siendo hijo de Jor-El, un científico y líder. Cuando Kal-El tenía aproximadamente 2 ó 3 años de edad, Jor-El descubrió que el planeta Krypton estaba condenado a explotar. El trató de llamar la atención de los líderes del planeta, el consejo de ciencia. No creyendo en las predicciones de Jor-El, se negaron a advertir de este peligro al resto de los ciudadanos de Krypton y le prohibieron a Jor-El a causar pánico. Jor-El prometió que ni él, ni su esposa Lara abandonarían Krypton, y decidió usar el tiempo que le restaba al planeta para salvar a su hijo. Momentos antes de la explosión del planeta, lanzó en un cohete espacial a Kal-El con rumbo a la Tierra, conociendo que la baja gravedad de la Tierra y su Sol amarillo darían a niño extraordinarios poderes. La única debilidad real de Superman es explicada en detalle en el número 312 del cómic de Superman. La sangre de Superman es afectada por la alta carga negativa de los iones del núcleo de Krypton. Esta radiación fue la causante de la destrucción del planeta y al explotar, estos fragmentos radioactivos fueron lanzados al espacio. Los fragmentos radioactivos son conocidos como Kriptonita y tienen apariencia de roca verde.
La nave de Kal-El aterrizó en un campo cerca del pueblo de “Smallville”, y fue descubierta por Jonathan y Martha Kent (en comics anteriores, los Kents fueron conocidos como “John” y “Mary”; en la novela de 1942 y en la serie de TV de los años 50, los Kent fueron llamados “Sarah” y “Eben”). Ellos lo llamaron Clark (que es el segundo nombre de Martha). Después de formalmente adoptarlo, los Kent lo educaron en su granja hasta sus años en la preparatoria. Con el tiempo, Clark descubrió el bien que podría realizar con sus poderes, y, comenzó a entrenarse en ellos utilizando sus poderes sabiamente. A la edad de 8 años, Clark adoptó la identidad de Superboy, e inició su lucha contra el crimen, tanto en el presente como en el futuro cercano como miembro de la Legión de Superhéroes. Después de la graduación de la preparatoria y el fallecimiento de los Kent, Clark se mudó a Metrópolis para estudiar en la universidad. Durante estos años, Clark cambió su nombre de superhéroe a Superman. Después de la graduación como periodista, Clark fue contratado como reportero del diario “Daily Planet”.
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Personajes relacionados
Algunos de los personajes habituales en sus historias son:
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Lois Lane, con la que forma el equipo de reporteros estelar del “Daily Planet”, y con la que ha terminado casándose.
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Jimmy Olsen, compañero del “Daily Planet”, y amigo oficial de Superman, aunque no sabe que son la misma persona.
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Perry White, editor en jefe del “Daily Planet”.
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Lana Lang, novia de adolescencia en la versión actual, aunque en versiones anteriores hubo una fuerte rivalidad entre ella y Lois Lane por Clark Kent.
- Algunos de sus enemigos más conocidos:
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Lex Luthor, industrial millonario, que le envidia y odia a muerte, siendo el principal villano de la serie.
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El Parásito, un mutado que se alimenta de la energía de los seres vivos.
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Darkseid, tirano de un mundo distante llamado Apokolips.
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Intergang, nombre de la banda del crimen organizado en Metrópolis. Varios han sido sus líderes (entre ellos Lex Luthor, aunque el más clásico ha sido siempre Morgan Edge) y en ocasiones han contado con tecnología de Apokolips para enfrentar al Hombre de Acero.
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Lobo, Mercenario Antihéroe. Lobo es uno de los enemigos más destacable de superman, pose una terrible fuerza casi comparable con el último hijo de Kripton, invulnerabilidad y un manejo de la sátira que dejaría a cierto superhéroe arácnido ruborizado. Es un caza reconpensas que por la misma condición de su oficio se ha visto a la convenenciera necesidad de unirse varias veces al hombre de acero para lograr sus siempre retorcidos beneficios.


Los comics
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El personaje fue utilizado, como la mayoría de los personajes de los comics estadounidenses de la época, como instrumento de propaganda patriótica durante la II Guerra Mundial.
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El Superman de Tierra 1, que sería la versión vigente durante la mayor parte del siglo, hasta las Crisis en las tierras infinitas de mediados de los 80. Tímido y torpe como Clark Kent, sería la versión utilizada en las películas. Mantuvo la duda entre Lana y Lois hasta que, al final, se decidió por la segunda. En su adolescencia, se hace llamar Superboy.
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El Superman actual, menos poderoso que sus predecesores, pero mucho más independiente y capaz en su identidad humana. “Murió” luchando contra Juicio Final (en inglés, “Doomsday”, resultado de una serie de experimentos kriptonianos), para resucitar al poco tiempo en una exitosa maniobra comercial a cargo del escritor y dibujante Dan Jurgens. Actualmente está casado con Lois Lane.
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Hoy en día el personaje sigue gozando de una gran popularidad, siendo sus historias publicadas en decenas de países, y apareciendo una media docena de cómics cada mes en EE.UU.
Superman de Tierra 2
Este personaje también conocido como Superman
1 o como el Superman de la era dorada, en teoría apareció por primera vez en “Action Comics 1″, aunque como tal fue creado en “Justice League of America nº 73″ junto a otras versiones de los héroes más populares de la DC Comics que estaban basados en los cómics de los años 30 y 40, esta creación se debió a que en el cómic “Flash nº 123″ se dio a conocer la “Tierra 2″ (la cual dio origen al multiverso) donde los héroes de la era de oro vivían y ya que Superman había tenido muchas aventuras en esos años se debió crear esta versión.
El nombre real del Superman de Tierra 2 era Kal-l hijo de Jor-l y Kara, su padre lo envió en un cohete a la tierra para salvarlo de la explosión del planeta Kripton.
El bebé fue encontrado por John y Mary Kent quienes le dieron el nombre de Clark Kent, aunque pensaron llevarlo a un orfanato, finalmente lo adoptaron, Clark Kent vivió con ellos en “Smallville” hasta que ambos murieron: entonces decidió mudarse a Metrópolis donde buscó empleo en el periódico “Daily Star”, cuando éste le fue negado, Clark Kent decidió probar sus capacidades como reportero, siguiendo la historia de Evelyn Curry condenada a muerte por un asesinato Kent descubrió que esta mujer era inocente, en su identidad de Superman atrapó a la verdadera culpable y salvó la vida de Evelyn, esto le dio fama nacional como Superman y al entregar la historia fue aceptado como reportero en el “Daily Star”.
El Superman de Tierra 2 ayudó a fundar la “Sociedad de la Justicia” de la cual fue un miembro honorario. Clark Kent se casó con la Lois Lane de Tierra 2, quien durante su luna de miel sospechó que Clark Kent era Superman, para confirmarlo trató de cortarle el pelo, cuando las tijeras se rompieron se dio cuenta de la verdadera identidad de su esposo y aunque lo dudó por un momento, finalmente se dio cuenta de que lo amaba y renovaron sus votos matrimoniales. Clark Kent también se convirtió en el editor en jefe del “Daily Star” ganándole el puesto al Perry White de Tierra 2.
Durante la “Crisis en las Tierras Infinitas” el Superman de Tierra 2 se convirtió en uno de los protagonistas, durante un intento de evitar que Anti-monitor destruyera el multiverso él y muchos otros héroes viajaron al inicio del tiempo, allí la batalla provocó un cambio en la continuidad espacio/temporal/dimensional del universo y en vez de un multiverso sólo existió uno, toda la historia del Superman original nunca ocurrió en este nuevo universo y la única razón por la que el sobrevivió fue por que se encontraba en el inicio del tiempo cuando el cambio ocurrió, durante la batalla final contra Anti-monitor, Superman se quedó en el universo de anti-materia para asegurar que este villano muriera; allí Alexander Luthor, único sobreviviente de Tierra 3, reveló que le había salvado la vida a la Lois Lane de Tierra 2 y sabiendo que nunca podrían regresar al universo normal los tres junto al Superboy de tierra-prima se transportaron a otra dimensión donde podrían pasar tranquilamente el resto de la eternidad.
Cine y TV
Entre las adaptaciones a otros medios se cuentan:
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Cortos animados por los Estudios Fleischer en los años 40.
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Serie de TV en los años 50.
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Varias series de dibujos animados.
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Superman: La serie animada (producida por el equipo de Batman: la serie animada).
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Hay otras anteriores en blanco y negro y las más actuales una serie de cuatro películas que empezó con Superman (1978), protagonizadas por Christopher Reeve.
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Aparición regular en la serie de animación “La Liga de la Justicia”.
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Superboy (serie de TV; 4 temporadas de finales de los 80 y principios de los 90).
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“Lois y Clark, las nuevas aventuras de Superman”, serie de TV, años 90; protagonizada por Dean Cain y Teri Hatcher.
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“Smallville”, serie de TV sobre su juventud. protagonizada por Tom Welling, Kristin Kreuk y Michael Rosenbaum.
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Superman Returns (2006, Brian Synger) protagonizada por Brandon Routh, Kate Bosworth y Kevin Spacey.
SUPERMAN: La Historia
Las aventuras de Clark Ken en “Smaville”
“Smallville” es sin duda alguna, una serie de éxito que siempre se traduce en la TV por la audiencia que tenga y que se debe a que los productores Alfred Gough y Miles Millar y los diferentes directores de cada capítulo han sabido mezclar una serie de ingredientes para así captar públicos de diferente condición. Por supuesto que los primeros atraídos son todos los aficionados a las aventuras de Superman, pero esto no hubiera sido suficiente para mantener la serie con notable éxito de público. Personas que no han leído nunca ningún comic de Superboy son aficionados totales de la serie. ¿Por qué? Una gran parte se debe al carisma de los actores que han elegido. En primer lugar la figura de Clark Kent (Tom Welling) que atrae a todo tipo de personas y la de Lana Lang (Kristin Kreuk) que ejerce el mismo atractivo. No quedan atrás e incluso están a la misma altura, la figura enigmática desde el principio de Lex Luthor (Michael Rosenbaum) o la de Chloe Sullivan (Allison Mack), personaje inexistente en la leyenda del Joven de Acero y que se creó expresamente para esta serie, así como Lionel Luthor (John Glover) padre de Lex Luthor y el personaje que hace de villano en la serie dando así la oportunidad de presentar a un Lex Luthor inocente desde su infancia y como va madurando en su adolescencia siendo amigo de Clark Kent. El tono de modernidad y el tipo de música elegido para fondo de los episodios han sido el tercer ingrediente que la convierte en un éxito sorprendente.
El argumento está basado en la Leyenda de
Superman, en sus primeras experiencias como Clark Kent cuando poco a poco va descubriendo sus poderes. En este sentido ya hubo el primer precedente y que fue además generador de la Leyenda del Hombre de Acero, como es la novela de George Lowther de 1942 “Las aventuras de Superman”, donde el comienzo de esas aventuras es precisamente ver el crecimiento de Clark Kent en la granja de sus padres adoptivos y donde, poco a poco, éstos intentan transmitirle lo mejor de las cualidades del género humano, como son el amor y el respeto a la vida.
En España, en los canales de TV abierta, sólo se han presentado de momento, las dos primeras temporadas y a fecha de 7 de febrero ha dado comienzo el incio de la tercera, siendo que en EE.UU., ya están emitiendo cada miércoles los episodios de la Cuarta Temporada. Siendo el canal TVE 1 el que ha emitido siempre las series relacionadas con Superman, desconocemos los motivos por los que se ha retrasado tanto en la emisión de la Tercera temporada.
Se exponen continuación las entradas varias páginas relacionadas con “Smallville” que recogen tanto los comics books editados en USA a raíz del éxito de la serie, como revistas de diversa procedencia incluido el “magazine” oficial de “Smallville”, resúmenes de Episodios, algunos con lujo de detalle en guión e imágenes, otros más resumidos, y cualquier tema que esté relacionado con la serie. Las entradas las estoy colocando de arriba a abajo, o sea que la última de la lista es siempre la última actualización, justo encima del Alfabeto Kryptoniano. Para quien esté interesado, aquí puede ver y leer una Breve historia general de Superman;
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“Smaville”. Segunda temporada. En DVD
SUPERMAN KRYPTON ELSEWORLDS
Otra Tierra, otro Krypton, otro destino
En la serie de TV “Smallville”, al menos hasta ahora, en las cuatro temporadas que se llevan realizadas, aparece numerosas veces el nombre de Krypton y de Jor-El, el padre biológico de Clark Kent. A lo largo de la leyenda del “Hombre de Acero”, se han publicado cientos de historias en las que aparecía Jor-El y el planeta Krypton. Esta que se presenta aquí es una de esas, pero perteneciente a las series “Elseworlds”.
En el año 2000, Dc Comics publicó una miniserie de dos ejemplares titulada Superman last son of Herat, escrita por Steve Gerber, dibujada y entintada por Doug Wheatly y coloreada por Chris Chukry.
Siendo “Elseworlds”, se fantaseaba con lo que hubiera ocurrido si la Tierra hubiera chocado con un meteorito gigante y Jonathan y Martha Kent hubieran enviado a su hijo al planeta Krypton siendo adoptado por Jor-El y Lara. Al igual que las famosas “Imaginary Stories” de los años 60, se trata de aventuras con personajes conocidos pero colocados en situaciones distintas o en universos paralelos. Lo curioso de esta historia es que tres años más tarde, en 2003, el mismo equipo creativo creó para DC Comics otro “Elseworlds” titulado Superman last stand on Krypton, que es la secuela que “redondea” y completa aquella historia imaginaria que se publicó en el año 2000.
Jugando con toda la mitología propia del Uiverso DC, no sólo se ven implicados en la historia los planetas Tierra y Krypton, sino también el planeta Oa, sede de los Guardianes del Universo y de los Green Lantern Corps.
SUPERMAN LAST SON OF EARTH (I)
Jonathan Kent es un astrofísico en Metropolis. Martha, su esposa se acaba de quedar embarazada pero cuando le da la noticia a Jonathan, este no se alegra y le dice a Martha que todos están condenados pues ha detectado un gran asteroide que se dirige a la Tierra y colisionará con ella indefectiblemente. Martha le dice a su marido que lo comunique a todos los gobiernos de la Tierra pero, aunque lo hace, no le creen. Pasan los meses y Jonathan vende todo lo que tiene y se retira a Smallville donde crea una nave espacial para salvar al menos a Martha y a su hijo pero Marha no acepta y prefiere quedarse con su marido. La nave conteniendo al pequeño Clark es lanzada y poco después el asteroide se estrella con la Tierra destruyéndola totalmente. La nave atraviesa un agujero negro del espacio y va a parar a un planeta desconocido para los terrícolas llamado Krypton.
En dicho planeta se halla Jor-El, hijo de Seyg-El que es un científico que investiga acerca del pasado y presente de Krypton. Siempre va acompañado de su robot ayudante Kelex que le proporciona los datos que necesita y los transmite a la gran biblioteca donde trabaja Lady Lara. Un día Jor-El decide ir a la biblioteca y se presenta ante Lara tocándole una mano y ésta se espanta y se horroriza pues hace años que no hay contacto físico entre los habitantes de Krypton y todos llevan un traje que es como una segunda piel para evitar que se rocen las pieles entre ellos.
Jor-El está investigando la caía de un objeto del cielo de Krypton y siendo un krryptoniano poco convencional y rebelde le da órdenes a Kelex para que rapte a Lady Lara y la obligue a ir con él a ver que es lo que ha caído del cielo. Lara se resiste al principio pero Jor-El le explica que quiera tenerla como testigo de lo que está investigando. Al final encuentran una nave y en su interior un bebé. Lara es la primera vez que ve un niño desnudo y se horroriza de que Jor-El lo haya cogido en brazos y toque su piel. Le advierte que puede ser una crisálida extrakryptoniana y convertirse luego en un monstruo. Jor-El, con la ayuda de Kelex, se da cuenta de que es una forma de vida inferior en cuanto a complejidad de ADN y Lara dice por eso que es un ser inferior pero Jor-El le responde que es inferior en complejidad de ADN, pero que en el fondo es muy fuerte pues ha resistido un viaje espacial y un aterrizaje forzoso.
Jor-El introduce al bebe en una burbuja de su laboratorio donde la gravedad es muy poca y el niño va creciendo, flotando al principio y aumentando poco a poco la fuerza de la gravedad para que su cuerpo se acostumbre. Un día Lara visita a Jor-El y se sorprende de que aún tengo vivo al niño que ha crecido y cuando Lara se acerca a mirarlo a través del cristal de la burbuja, el niño pronuncia su primera palabra y dice “Lawa”. Jor-El le dice que ha querido pronunciar su nombre.
Pasan los años y La familia de El y la de Lady Lara deciden unir en matrimonio a dos de sus miembros y cuando los presentan, sin ellos saberlo de antemano, resulta que son Jor-El y Lara los destinados a casarse. Lara al saber que se tiene que casar con Jor-El se revela y les dice que está criando en su laboratorio a un ser extraterrestre. Jor-El muestra a la dos familias a quien él ha bautizado como Kal-El y les explica que se ha propuesto educarlo en la cultura de Krypton y que el día de mañana sea una persona relevante en la sociedad.
Pasados 11 años, Kal-El ya está acostumbrado a la gravedad de Krytpon y sale de la burbuja aunque vestido por un exoesqueleto, un traje especial que le permite incluso volar. Siempre va acompañado por su robot científico llamado Krypto. Aunque Jor-El le quiere enseñar de todo, Kal-El siempre le está haciendo preguntas sobre el pasado de Krypton, preguntas que Jor-El no le puede contestar pues se refieran al periodo de las guerras clónicas, cuando según las leyendas Krytpon era un paraíso.
Jor-El trabaja en un proyecto para que vuelva a haber naturaleza viva en Krypton usando la tecnología que permitió la clonación de los seres vivos, mientras que hay otra que emplean esa tecnología solo por enriquecerse y alcanzar poder.
Un día Kal-El que ya es adulto, investigando por los desiertos de Krypton en compañía de su inseparable robot Krypto, encuentran unos restos de una nave y un ser medio descompuesto con un anillo verde en su mano. Kal-El coge el anillo y se lo pone en su dedo apareciendo la Gran Linterna Verde, fuente energética universal y que Kal-El comprende que se trata de una fuente extrakryptoniana. Al ponerse el anillo queda convertido en un miembro de Los Linternas Verdes y adquiere sus poderes por lo que ya no necesita del exoesqueleto y tiene poderes para hacer muchas cosas. Durante ese tiempo Krypton está muy degenerado y están muriendo millones de personas por una enfermedad que es la propia radiación del planeta Krypton que está condenado a sufrir una reacción en cadena y desaparecer. Jor-El está apesadumbrado pues lo sabe y no puede hacer nada por eso cuando Kal-El regresa a casa contento para explicarle a su padre los poderes que ha adquirido con el anillo de Los Linterna Verde, no le hace apenas caso.
En días siguientes Lara al sentir el final de Krypton se da cuenta de que solo ha pensado en Jor-El y acude a su casa por primera vez por su propia voluntad y le dice a Jor-El si a él le ha pasado lo mismo. Jor-El le dice que ha pensado en ella desde el mismo día que la conoció. Por eso deciden unirse en matrimonio. Mientras Kal-El, con sus poderes de Linterna Verde consigue neutralizar la reacción en cadena del planeta Krypton salvando a todos los kryptonianos de una muerte segura, convirtiéndose así en un héroe.
Sin embargo, últimamente está teniendo unos sueños que le perturban pues ve unos parajes que no existen en Krypton, unas personas extrañas (que el lector reconoce como Jonatahn y Martha Kent y la nave espacial antes de despegar). Inquieto se lo cuenta a su padre Jor-El y ante el intento de éste de no contarle la verdad Kal-El le pregunta directamente que le diga si él procede de otro planeta pues ha estado pensando al tener esas visiones y al darse cuenta de que sus primeros 11 años de vida los vivió dentro de una burbuja del laboratorio de Jor-El que todo señala que él no es de Krypton.
SUPERMAN LAST SON OF EARTH (II)
Al principio Jor-El se resiste a contarle la verdad pero la llegada de Lara hace que le cuenten lo que ocurrió, como lo encontraron en una nave espacial muy rudimentaria e incluso le llevan al lugar donde se halla aún la nave. Jor-El le dice que aunque no nació en Krypton si que se puede considerar Kryptoniano por todo su entrenamiento en sus primeros 11 años de vida y por toda su educación en la cultura de Krypton aparte de ser su salvador.
Kal-El quiere averiguar más datos de donde procede y con sus poderes de Green Lantern (Linterna Verde) se va a meditar a una de las lunas de Krypton. Allí llega un momento en que a través de su anillo contacta con alguien que le explica que para investigar sus orígenes de ir al planeta Oa y Kal-El pregunta a la voz cómo ir pero en poco segundas recorre miles de años luz y se encuentra en el planeta Oa donde se halla el Cuartel General de los Linterna Verde, un lugar donde habitan los Guardianes del Universo lleno de seres de diferentes planetas, todos ellos Linternas Verde. Los Guardianes del Universo le enseñan a Kal-El como usar su anillo para investigar en lo profundo de su mente advirtiéndole del peligro de que se quede en el vacío e inconsciente para siempre. Pero el deseo de conocer su origen le hacen fuerte y consigue dominar su mente y vaciarla de recuerdos hasta conseguir un dato que usado luego por los Guardianes del Universo da como resultado el conocimiento de que procede de un sistema con una estrella llamada Sol y de un pequeño planeta llamado Tierra que hace años chocó con un asteroide y quedó su atmósfera invadida por el polvo que se levantó por todo el planeta.
Kal-El es nombrado Green Lantern del sector de Krypton pero tiene permiso para investigar qué pasó o como ha quedado su planeta de origen y a él se dirige encontrando un mundo gris cuya atmósfera es poco respirable y está lleno de polvo, con ciudades destruidas. A su llegada y una vez atravesada la nube de polvo va a parar al océano donde descubre a un ser con vida que va en un barco. Con los poderes del anillo lo rescata y éste le lleva a una ciudad llamada Metropolis donde le explica que hay vida pero hay como una guerra entre dos bandos, uno liderado por Perry White que intentan recuperar la libertad y otro por Lex Luthor que intenta tiranizar y controlar a todo el mundo.
Kal-El piensa que el bando de Luthor se parece al bando que está en Krypton en contra de su padre Jor-El así que debe buscar al contrario. Recuerda que sus padres de Krypton Jor-El y Lara tuvieron que esconderle por años y aguantar el enfrentamiento de quienes no querían recuperar la cultura antigua de Krypton con los valores anteriores a las clonaciones.
Cuando llega a lo que queda del edificio del Daily Planet que es el centro de operaciones del bando que él está buscando, se parece ante un tal Jimmy Olsen que la principio se asusta pero cuando Kal-El le ayuda a enfrentarse contra gente de Luthor, Jimmy lo lleva ante el Jefe y se lo presenta a Perry White. Este le explica más detalles del enfrentamiento que mantienen con la gente de Luthor y llama a su amiga Martha Kent para que le enseñe toda la zona del Dauily Planet donde viven. Martha lo guía y les explica que le recuerda muchísimo a su fallecido marido Jonathan Kent. Luego a partir de un punto le presenta a otro miembro del grupo llamado Lois Lane y le pide que le siga enseñando la zona. Lois habla con Kal-El y éste le explica que proviene de otro planeta y como los poderes que tiene provienen del anillo que lleva puesto que tiene que ser recargado diariamente de la linterna verde que también lleva consigo.
En ese momento las fuerzas de Luthor atacan al Daily Planet y Luthor les avisa por altavoces de que se riedan y se pasen a su bando. Perry no acepta y comienza la lucha. Al principio le pide a Kal-El que no intervenga para que su gente tengan confianza en sí mismos, pero llega un punto en que están perdiendo y Kal-El interviene con el poder de su anillo, pero desafortunadamente hace 24 horas que no lo ha recargado y cae al suelo siendo cogido prisionero por las fuerzas de Luthor que enseguida le quita el anillo si bien no le sirve de nada al estar descargado.
En el “Daily Planet”, Perry White envía a Lois y a Jimmy a rescatar a Kal-El ya que Lois ha encontrado la batería de la Linterna Verde. Cuando lo logran encontrar al no llevar el anillo, Kal-El que está encerrado en una celda se enfada y da un puñetazo en una mesa rompiéndola y dándose cuenta en ese momento que tiene una fuerza sobrehumana probablemente debido a como le crió su padre en la burbuja durante sus primeros 11 años de vida para que se aclimatara a las condiciones gravitacionales de Krypton. En ese momento, Kal-El arranca la puerta de su celda y escapa enfrentándose a los guardas que aunque le disparan con pistolas, las balas le rebotan en el pecho y llegando hasta Luthor a quien le quita el anillo y al recargarlo recupera sus poderes de Green Lantern.

Los Guardianes del Universo se ponen en contacto con él y le dicen que tiene que abandonar la Tierra pues el Green Lantern asignado a ese sector está de regreso y él tiene que volver a cuidar la zona de Krypton. Pero Kal-El decide quedarse en la Tierra y devolver el anillo y la batería al Green Lantern de La Tierra, pero antes, haciendo uso de su poder con el anillo trae de Krypton aparatos y tecnología con miles de robots como Kelex que limpian totalmente la atmósfera de la Tierra, reconstruyendo Metropolis y les trae intacto el templo de Themyscira donde se halla toda la sabiduría que lega a los supervivientes de La Tierra para que reconstruyen su mundo.
Lois Lane ha estado oyendo hablar a Kal-El y ha oído como decía que aunque criado en Krypton había nacido en la Tierra y que sus padres lo enviaron en un nave especial y fue a parar al planeta Krytpon. Por eso, creyendo que Kal-El se va a marchar a Krytpon de nuevo, antes de dejarle hablar le dice algo al oído a Kal-El enfrente de Martha Kent a quien Lois ha traído a su presencia. Por la cara que pone Kal-El el lector se da cuenta la emoción que siente al tener delante de sí mismo a su madre biológica, a Martha Kent.
En el epílogo, que se desarrolla en Krypton, vemos a Jor-El y Lara que se han presentado vestidos con ropa normal sin los bio-trajes que les aíslan y les sirve como segunda piel presentándose ante sus mayores diciéndoles que se van a otro lugar y que no están dispuestos a seguir las reglas de Krypton por las que viven miles de años teniendo demasiado tiempo sin saber qué hacer y eligiendo vivir en contacto físico y con vidas más cortas pero más llenas de amor y felicidad, tal como su hijo Kal-El les enseñó.
SUPERMAN: LAST STAND ON KRYPTON
Año 2000. La Tierra ha sido devastada por el choque con un asteroide hace treinta años y ahora gracias a la tecnología Kryptoniana que Kal-El trajo de su mundo adoptivo y a la sabiduría rescatada del templo de Themyscira por el propio Kal-El, La Tierra va reconquistando y aún superado todo su esplendor.
Año 2011, Metropolis es una ciudad del futuro con todos los avances tecnológicos enseñados por Kal-El y procedentes de Krypton, sin embargo en los círculos políticos, algunos dirigentes como Morgan Edge echan en cara a Kal-El que no devele todos los conocimientos de Krypton y que él sea el único en tener poderes mayores que cualquier otro terrícola. Kal-El se va enfado del Consejo diciéndole que no cuenten con él para ayudarles a que la Tierra cometa los mismos errores que Krypton con las guerras de los clones y se enzarcen en una guerra civil.
Más tarde, Kal-El se encuentra con Perry White en el Daily Planet y le explica lo ocurrido en el consejo y Perry le dice que por eso él abandonó la política. Aparece Jimmy Olsen que le quiere hacer una entrevista a Kal-El sobre el tema de que están hablando llamando Jefe a Perry que le recuerda que ya no es el jefe de la antigua banda que se enfrentaba con las legiones de Luthor. Kal-El pregunta por Lois Lane y Perry le dice que está en Sudamérica dirigiendo una fuerza de mantenimiento de la paz en representación del Consejo.
Después Kal-El se ve con su madre biológica, Martha Kent que le pide disculpas después de tantos años explicándole que Jonathan había construido la nave para que pudieran escapar del choque con el asteroide madre e hijo pero ella reconoce que se quiso quedar con Jonathan por egoísmo, por miedo a lo desconocido y le pide perdón por haberlo dejado solo en aquel viaje a lo desconocido. Ahora le dice que sabe que tiene intenciones de regresar a Krypton y le pide que la recuerde siempre, pues han pasado los años y Martha es muy mayor.
Morgan Edge ha ido a la isla Arkham donde se hallan encerrados todos los criminales y entre ellos Luthor. Morgan ofrece la libertad a Luthor a cambio de un plan para poder luchar contra Kal-El que se niega a darles más información sobre la tecnología kryptonianan. De momento le pide que lo encuentre pues desde el último día del consejo Kal-El está desaparecido. Simultáneamente Lois Lane como capitana del ejercito que dirige es preguntada por Perry si sabe donde está Kal-El. Dos personas están llevando a Luthor liberado y en cuanto le dejan en donde él les ha dicho que vayan los asesina y entra en una casa que es el lugar a donde también ha ido Lois Lane en busca de Kal-El y donde hay información de tecnología Kryproniana.
En el espacio exterior una nave acaba de salir de un agujero de gusano y se encuentra enfrente del planeta Krypton. Krypto, el robot que siempre acompaña a Kal-El le da las coordenadas y datos nuevos acerca de vida animal, plantas y zonas de agua donde antes era desierto. Kal-El aterriza en esa zona que es donde vive la colonia dirigida por sus padres adoptivos Jor-El y Lara y que usando la tecnología Kryptoniana han adoptado las formas de vida del antiguo Krypton, usando la clonación para recuperar especies y repoblar la naturaleza, y usando vestidos normales, sin rechazare el contacto físico y viviendo menos pero más intensamente.
Jor-El y Lara se alegran de volver a su hijo y le dan la bienvenida enseñándole todo lo que han hecho en los años en que Kal-El ha estado en La Tierra. Y mientras, en la casa de Zod, se ha reunido con Seyg-El para unirse y luchar por los valores del Krypton actual, manteniendo los biotrajes y el aislamiento físico más el uso de los clones para seguir viviendo más años.
Jor-El recibe una llamada holográfica de su padre en la que le insta a que se rindan y se unan a ellos y abandonen sus ideas absurdas del antiguo Krypton. Seyg-El se horroriza al ver a Kal-El al lado de Jor-El pues lo culpa de la regresión que representa para él lo que hace su hijo Jor-El y no contando para nada que fue Kal-El quien salvó a Krypyton de fenecer.
Otra nave espacial llega a Krypton de la que desciende una Lois Lane que queda extenuada nada más salir a la atmósfera tan pesada para ella y a quien la sigue Luthor que va protegido de un exoesqueleto. Luthor le explica a Lois que Kal-El cometió el error de dejar robots en La Tierra y gracias a esa tecnología ha podido aprender el idioma de Krypton y su tecnología para construirse un exoesqueleto en prevención de lo que pasaría. Luego, Luthor y Lois son cogidos por pequeñas naves que los llevan a la casa de Im-Zod donde son dejados durante horas en observación y al final deciden eliminarlos, pero cuando entra el propio Im-Zod con esbirros, Luthor se dirige a él en el idioma de Krypton diciéndole que ha venido de la Tierra persiguiendo a un anarquista que seguro él debe conocer llamado Kal-El.
Lu-Thor, como lo llama Im-Zod, le explica que le puede ayudar en su lucha contra Jor-El. Im-Zod se queda sorprendido y aterrado de que Kal-El haya regresado a Krypton porque entonces están perdidos ya que no pueden luchar contra el poder de su Anillo Verde, pero Lu-Thor le explica que ya no tiene el anillo y ya no es un Linterna Verde. Poco después Kryptonopolis, que es la zona donde vive Jor-El es atacada y éste, Lara y Kal-El ven como todo ser vivo está de nuevo envenenado y presenta los mismos síntomas que el Kryptoium estuvo a punto de acabar con Krypton si Kal-El no los hubiera salvado con el poder de su anillo de Green Lantern. No obstante Lara se da cuenta de que esta vez el Kryptonium ataca también a las plantas, cosa que en su momento no hacía. Kal-El les dice que tienen que luchar, pero Jor-El le explica a su hijo adoptivo que ellos no son guerreros son científicos pero Kal-El les da ánimo para que luchen por lo que creen.
Kal-El se va la casa de los El para intentar razonar con su abuelo pero éste no le escucha y gente de Lu-Thor lo cogen prisionera despertando atado a una mesa de laboratorio donde Lu-Thor le empieza a inyectar Kryptoniun en diferentes fases intentando arrancarle el secreto de donde está el arsenal de Jor-El. Lo hace en presencia de Lois Lane diciéndole que ella será la siguiente en morir con el Kryptoniun, pero aunque en las primeras fases Kal-El se va degradando y deformándose llega un punto en que, al ser su verdadera naturaleza procedente de la Tierra, el proceso se empieza a reinvertir lentamente pero lo suficiente como escapar con Lois Lane, pues esa mezcla del veneno destinado a matar a un kryptoniano con su verdadera naturaleza terrícola le ha fortalecido si bien está deformado en tamaño en una forma muy parecida al personaje de los comics llamado Hulk.
Mientras el General Zod ha intentado matar a Lu-Thor pero este viendo que el kryptoniun hacía más fuerte a Kal-El por ser terrícola se lo ha aplicado también él pero con variaciones de manera que ha conseguido aumentar el poder de su mente enfrentándose al General Zod y los suyos y adquiriendo una visión incluso del pasado de Krypton diciéndole a Zod que Kal-El tenía razón y el Krypton antiguo anterior a las guerras clones era mucho mejor, lleno de sabiduría y felicidad y que ellos se equivocaron al escoger esa vida fría sin emociones usando biotrajes y sin contacto físico que les prolonga la vida.
Mientras tanto en Kryptonópolis Jor-El ha fabricado un exoesqueleto para Lois Lane que capitán de fuerzas terrestres se pone al mando de la fuerza que se enfrentará con las legiones del general Zod Entre otras cosas van a utilizar a los animales gigantes que existían en el antiguo Krypton y que Jor-El había clonado en su proceso de querer restaurar la naturaleza.
Luthor se dirige a la casa de Seyg-El y le cuenta que su nieto tenía razón quitándole el biotraje y dejando que muera de envejecimiento forzado al tener en realidad 450 ciclos de edad. Antes de morir su holograma se presenta ante Jor-El advirtiéndole del peligro que corre ya que Zod ha muerto y las legiones de Krypton están bajo el poder y el mando de Lu-Thor. La guerra entre las dos facciones comienza, un bando capitaneado por Lois Lane y el otro por Luthor que no se espera la presencia de los gigantescos animales que diezman sus ejércitos.
Finalmente Luthor decide enfrentarse personalmente con Kal-El y los dos luchan, Luthor creyendo que vencerá con su poder mental ampliado y Kal-El con la sorpresa de que su voluntad es enorme al haber sido entrenado como Green Lantern en el pasado, de manera que al final los dos caen y provocan un explosión y el veneno de Luthor reactiva la antigua reacción en cadena del planeta Krypton que comienza a convulsionarse como la vez anterior en que fue detenida por la ayuda de Kal-El y su anillo de Linterna Verde.
Tanto Luthor como Kal-El están deformados por el veneno del kryptoniun y mientras Luthor muere solo, Kal-El muere en los brazos de su madre Lara. Jor-El ante la inminencia de lo que espera al planeta Krypton y conociendo que al final estallará el planeta, lleva a Lois Lane y a Lara a su laboratorio y las mete en una nave espacial donde no hay mas espacio para otra persona y Lara se sacrifica y se separa de su marido que le dice que es la única manera de preservar a Krypton saliendo la nave del planeta en dirección a La Tierra. Antes de estallar Krypton, en el interior de la nave Lois le pregunta a Lara como se preservará Krypton y Lara le dice que su marido y él violaron el mayor tabú de su cultura y que lleva al hijo de Jor-El en sus entrañas. Krypton estalla y la nave prosigue su camino a través del espacio.
Las aventuras de Ken Clark en “Smaville”
“Smallville” es sin duda alguna, una serie de éxito que siempre se traduce en la TV por la audiencia que tenga y que se debe a que los productores Alfred Gough y Miles Millar y los diferentes directores de cada capítulo han sabido mezclar una serie de ingredientes para así captar públicos de diferente condición. Por supuesto que los primeros atraídos son todos los aficionados a las aventuras de Superman, pero esto no hubiera sido suficiente para mantener la serie con notable éxito de público. Personas que no han leído nunca ningún comic de Superboy son aficionados totales de la serie. ¿Por qué? Una gran parte se debe al carisma de los actores que han elegido. En primer lugar la figura de Clark Kent (Tom Welling) que atrae a todo tipo de personas y la de Lana Lang (Kristin Kreuk) que ejerce el mismo atractivo. No quedan atrás e incluso están a la misma altura, la figura enigmática desde el principio de Lex Luthor (Michael Rosenbaum) o la de Chloe Sullivan (Allison Mack), personaje inexistente en la leyenda del Joven de Acero y que se creó expresamente para esta serie, así como Lionel Luthor (John Glover) padre de Lex Luthor y el personaje que hace de villano en la serie dando así la oportunidad de presentar a un Lex Luthor inocente desde su infancia y como va madurando en su adolescencia siendo amigo de Clark Kent. El tono de modernidad y el tipo de música elegido para fondo de los episodios han sido el tercer ingrediente que la convierte en un éxito sorprendente.
BREVE HISTORIA DE Superman

Superman nace en el planeta Krypton en el seno de una civilización mucho más desarrollada que la de la Tierra. Su padre se llama Jor-El y es un científico eminente dentro de la sociedad Kryptoniana. Su madre se llama Lara. Desde el comienzo de la historia, se cuenta que el científico Jor-El descubrió que su planeta tenía conmociones internas que lo haría estallar en breve tiempo. Cuando lo explica a la comunidad científica es tomado por loco y todos se ríen de él. Su propuesta de construir naves para evacuar el planeta antes de que estalle no es aceptada y por ello se va a su casa y trabaja en la creación de una nave prototipo. Pero las conmociones internas del planeta hacen que el fin llegue antes de lo previsto y entonces Jor-El y Lara deciden que al menos se salve su hijo, que es introducido en el modelo de nave que Jor-El había construido. La nave del pequeño Kal-El (nombre kryptoniano de Superman) es lanzada al espacio en dirección a la Tierra (planeta que Jor-El había estudiado con sus potentes telescopios) y al poco rato de salir la nave fuera de la atmósfera del planeta Krypton, éste estalla en mil pedazos.

La nave de Kal-El viaja hasta la Tierra donde aterriza y es encontrada por unos granjeros del estado de Kansas en USA, Jonathan y Martha Kent. Los Kent recogen al niño y lo adoptan llamándole Clark Kent. Lo educan correctamente inculcándole los mejores valores de la raza humana y cuando se hace adulto, decide utilizar sus poderes para el bien y se va del pueblecito de Smallville que es donde ha vivido hasta ahora, a la gran ciudad de Metropolis donde coge un trabajo como periodista y adopta la personalidad de Clark Kent. A partir de ese momento, su trabajo en el Daily Planet le permitirá estar en contacto con las noticias más relevantes para poder ayudar a la gente. Allí conocerá a la periodista Lois Lane de la que se enamorará y terminará casándose con ella. Sus mejores amigos serán Jimmy Olsen, un compañero del mismo periódico y el editor Perry White.

Superman tiene unos poderes extraordinarios debido a las diferentes radiaciones que se reciben en la Tierra que tiene un Sol de rayos amarillos, mientras que el sol de Krypton era de rayos rojos. También le influye la menor fuerza gravitacional de la Tierra y el hecho de pertenecer a una raza más desarrollada que la de la Tierra.
Su enemigo clásico por excelencia ha sido siempre Lex Luthor, que en las aventuras del período Pre-Crisis es un científico, o Brainiac, pero aquí ya empezamos a entrar en un terreno que tiene que ver con el desarrollo de miles de aventuras y donde han habido ciertas variaciones según la época.
La historia de Superman ha sido renovada principalmente en dos ocasiones. La primera en 1971 por el escritor Denny O’Neil que eliminó su principal fuente de debilidad, la Kryptonita (pedazos del planeta Krypton cargados de radioactividad, letal únicamente para los habitantes de Krypton), convirtiéndola en hierro y dejando sus superpoderes reducidos en un tercio.

La segunda renovación fue efectuada por John Byrne en 1986, volviendo al personaje a sus raíces. Efectivamente, antes de la renovación de John Byrne, Superman había existido en la Tierra como Superboy y ya allí, en las aventuras que realiza en el pueblecito de Smallville, tiene su personalidad secreta y aparenta ser un muchacho tímido como Clark Kent, frente a la fortaleza que tiene como Superboy. En esta época su amiga y vecina es Lana Lang (Lina Luna en las traducciones mexicanas de la Editorial Novaro) que se pasa la vida sospechando de que Clark Kent es Superboy, intentando descubrirle, de la misma manera que en la vida del Superman adulto, durante muchos años Lois Lane se la pasa con las mismas sospechas y triquiñuelas para descubrir el secreto, fracasando siempre en todos sus intentos.
En la renovación de John Byrne hay una vuelta a los comienzos pero introduce ciertas diferencias. Al principio, en los años 40, Superman aparece por primera vez como adulto, los padres adoptivos han muerto, mientras que en la versión de Byrne siguen vivos. En las aventuras anteriores a Byrne, conocidas también como Pre-Crisis (Debido a la separación o ruptura que la DC Comics realizó en 1985 con la maxiserie de 12 números “Crisis en las Tierras Infinitas” con la finalidad de actualizar a todos sus personajes), su amiga Lana Lang no llega nunca a conocer que Clark Kent y Superman son la misma persona, mientras que Byrne nos muestra como Superman le cuenta la realidad a su amiga Lana casi desde el principio.

Lex Luthor, que aparece como adulto desde las primeras aventuras, pero que también sale como adolescente en las aventuras de Superboy en Smallville, en ambas versiones es un científico mientras que en la versión de John Byrne es un millonario que tiene bajo su control la ciudad de Metropolis y tiene científicos que le ayudan en sus planes.
Esta sería básicamente la historia de Superman y se podrían ir añadiendo detalles y detalles, tantos, que al final hay que recurrir a los propios comics porque casi cada año van saliendo sagas, miniseries o maxiseries que ofrecen las versiones de los tantísimos autores que ya existen hoy en día.
SUPERMAN RETURNS

Después de muchos años con rumores y ríos de tinta vertidos principalmente en las páginas web dedicadas a Superman en Internet, o algunas dedicadas exclusivamente al tema de la llamada Quinta Película de Superman, por fin los rumores han desaparecido y las cosas se están concretando al punto de que ya se ha iniciado el rodaje de la película.
En esta página voy ir poniendo links a otras páginas, algunas realizadas por mi, otras realizadas por otras personas, pero que todas ellas, de una u otra manera nos proporcionen datos sobre el tan esperado regreso de Superman en la pantalla grande.
La página más importante que por el momento nos va a ir informando de todo lo relativo a “Superman Returns”, que no es el título definitivo, es la Weblog creada por el propio director de la película, Bryan Singer, que ya ha comenzado su rodaje en Sidney, Australia y en la que ya ha proporcionado algunas fotografías del casting de los personajes más importantes y algunas de lo que será la granja de los Kent y de la llegada de la nave conteniendo al pequeño Kal-El procedente del desaparecido planeta Krypton. He escogido dos y quizás, para mí, la más impactante es la del aterrizaje de la nave en tierras de Kansas.
Los datos técnicos que tenemos de la película son que el director es Bryan Singer, el guión es de Dan Harris & Mike Dougherty, está producida por Jon Peters & Gil Adler y los principales papeles que se están dando como definitivos son:
Superman/Clark Kent interpretado por Brandon Routh, Lois Lane por Kate Bosworth, Lex Luthor por Kevin Spacey, Kiti Koskowsky or Parker Posey, Perry White por Hugh Laurie (cambiado por Frank Langella), Jimmy Olsen por Sam Huntington, Martha Kent por Eva Marie Saint, Clark Kent de joven por Stephan Bender.
Superman returns, a pesar de todo los rumores seguirán corriendo y aquí mismo tienes uno acerca de que Superman llevará dos trajes, el clásico y el negro que utilizó en la saga del regreso de Superman después de su muerte.
En la Weblog de Bryan Singer ya puedes ver dos vídeos, uno con su presentación en Sidney y otro enseñando cómo es la granja de los Kent por dentro. Ambos vídeos llevan fragmento de la música de Superman by John Williams.
Decíamos antes que el título de Superman returns es provisional y es que ya han habido otros anteriormente como Superman V, Superman, The New Movie,
Superman
Reborn, Batman vs. Superman y Superman: Fly By.
Según la página Superman Homepage de Steven Younis, el argumento de la nueva película de Superman, no será, (como a mí me habría gustado, es decir, una película nueva sobre Superman desde Krypton aprovechando las nuevas tecnologías) no será algo nuevo, sino que tendrá en cuenta lo conocido en la películas Superman I y Superman II protagonizadas por Christopher Reeve y partirá de la base de que Superman perdió su poderes y ahora regresa pero alguna sorpresa habrá porque habrá estado ausente unos años y la gente ya lo habrá casi olvidado cuando regrese. Bryan Singer dijo que habrá alguna referencia a películas anteriores como si se tratara de un pedazo de historia.
En esta página se cuenta un poco más del argumento: Superman regresa a la Tierra después de seis largos años y lo que encuentra le asombra. El mundo que él conocía ha cambiado para peor. En su ausencia, las fuerzas del mal se han reagrupado como nunca ocurriera antes. Lex Luthor, antes un paria y ahora con gran poder en Metropolis. Un gran enemigo de Krypton reaparece y Superman tendrá que luchar su pelea sin fin como nunca antes lo hiciera en un mundo que ha olvidado lo que es tener a un Superhéroe.
En Latin Review se da amplia noticia del rumor de que Bryan Singer usará trozos de la filmación de Superman I y II donde sale Marlon Brando interpeetando a Jor-El y los adaptará de manera que ya habría actor para interpretar al padre biológico de Superman. Este rumor está lleno de opiniones en contra y también a favor.
Si entras en la Weblog de Bryan Singer ya puedes ver el tercer y cuarto videoclip que ha puesto sobre cómo el equipo técnico le da instrucciones y enseña a Stephan Bender (el actor que interpretará a Clark Kent con 15 años) a realizar una escena en la que tiene que correr a supervelocidad y dar un enorme salto y en el cuarto escenas aéreas de la Granja, del campo de maíz y fotografía del “set” para representar Metropolis.




Declaraciones del director Bryan Singer
“Más que un remake de la película original, este filme explora la influencia de Superman en nuestra cultura global y el impacto de su regreso a la Tierra en ausencia de varios años. Es un placer para mí presentar este nuevo capítulo del legado de Superman a la gran pantalla con este increíble reparto de protagonistas”.
Se puede ver en la Weblog de Bryan Singer el quinto videoclip que ha puesto sobre la granja de los Kent, en esta ocasión es Guy Dyas, el Productor de Diseño, quien nos enseña el interior de lo que será la habitación de Clark Kent y su “Fortaleza de la Soledad”, muy sui géneris como podemos ver en alguna de las fotografías que del vídeo ha puesto en la weblog y de las que muestro tres:



Cambios de última hora en el reparto para Superman Returns. La Weblog de Bryan Singer reporta que el actor Hugh Lauries que iba a interpretar a Perry White editor del Daily Planet, será sustituido por Frank Langella.
En el Weblog de Bryan Singer con fecha 5-4-2005 Justin puso la siguiente noticia:
La página Superman Homepage muestra un vídeo en el programa “Sunrise” de la “Aussie TV” en el que Bryan Singer explica al reportero y hace una visita en exclusiva a la granja de los Kent. El vídeo contiene algunas escenas con información y música de fondo de John Williams de las películas de Superman protagonizadas por Christopher Reeve. Puedes verlo directamente haciendo click en la entrada que he puesto de la página mencionada.
Ya puedes ver en la Weblog de Bryan Singer el sexto videoclip que ha puesto sobre la granja de los Kent y el lugar del aterrizaje de la nave que trae a Kal-El. En esta ocasión es Dan Harris, coguionista quien nos muestra el lugar donde aterriza la nave y vemos al “set” de realización caminando entre el surco de tierra que ha dejado.



Dos imágenes de la ciudad de Sidney, Australia, tomada por el set de filmación de la nueva película del Hombre de Acero, “Superman Returns” para filmar escenas sobre la ciudad de Metropolis en el mes de abril. Puedes ver más fotografías en la página “Superman Homepage” de Steven Younis cuyo link puedes encontrar abajo.


El nuevo logo para que Brandon Routh luzca en el pecho cuando vaya vestido de Superman.”
INTERACCIÓN “SMALLVILLE” – “SUPERMAN RETURNS”
En el pasado festival de Julio Verne celebrado del 6 al 11 de abril en París, Francia, se hizo un homenaje a la serie de televisión Smallville asistiendo los creadores de la serie Alfred Gough y Miles Millar teniendo un encuentro con Bryan Singer, como sabemos, director de “Superman Returns” y hablaron de una posible interacción entre le serie “Smallville” y “Superman Returns”. Todas estas cosas siempre permanecen en secreto, cuando hay tanta expectativa ante el estreno de la próxima película de Superman, pero según dijo Millar, la interacción se producirá durante la Quinta Temporada de Smallville que comenzará a rodarse a finales de 2005. Actualmente van por el tercio final de la


Tanto en la Weblog de Bryan Singer como en la página de Superman Homepage, aparecen nuevas fotografías sobre el rodaje en Sidney figurando que es la ciudad de Metropolis. En esta ocasión vemos a la izquierda las sillas de los que filman con el escudo de Superman y a la derecha, según dicen, se trata del coche de Lois Lane”. Entrando en la mencionada páginas podrás ver un par de fotografías más.
Continúa el secretismo sobre las grabaciones de Superman Returns de manera que en la Superman Homepage se relata la historia de la Sydney Radio Station 2UE en la que se recibió una llamada durante el show de Stan Zamanek de alguien que explicaba haber participado en la filmación de una escena de Superman Returns. Explicó que la escena estaba relacionada con los técnicos de la NASA o con la sala de control de la NASA en una secuencia en que se lanzaba una nave espacial. La persona quería divulgar más información pero fue avisado por Stan Zamanek de que se callara porque de lo contrario podía ser demandado. La escena parece tener relación con un “cameo” de sir Richard Branson, fundador del Grupo Virgin ya que éste dijo al Canal 9 que Bryan Singer le había invitado a aparecer en la película de Superman usando una nave Virgin Galactic.
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SUPERMAN
Título original: Superman, the movie Música: John Williams Intérpretes: |
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Marlon Brando (Jor-El) |
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Gene Hackman (Lex Luthor) |
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Christopher Reeve (Superman(Clark Kent) |
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Ned Beatty (Otis) |
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Jackie Cooper (Perry White) |
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Glenn Ford (Jonathan Kent) |
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Trevor Howard (Firts Elder) |
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Margot Kidder (Lois Lane) |
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Jack O’Halloran (Non) |
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Valerie Perrine (Eve Teschmacher) |
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Maria Schell (Vond-Ah) |
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Terence Stamp (General Zod) |
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Phyllis Thaxter (Ma Kent) |
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Susannah York (Lara) |
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Jeff East (Joven Clark Kent) |
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Marc McClure (Jimmy Olsen) |
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“Usted creerá que el hombre puede volar…”
Este fue el slogan con el que se publicitó la película, los productores Alexander e Ilya Salkind tenían la firme intención de convertir la película en un espectáculo sin precedentes. Esta ambición fue la que llevó a añadir al nombre del héroe como coletilla “the movie”, si bien ya había habido seriales y alguna película sobre el personaje en los 40 y 50 esta producción seria la definitiva. Para ello y como venia siendo habitual en las producciones de la época pensaron en un gran plantel de grandes actores; Marlon Brando, Glenn Ford, Gene Hackman y la ex-estrella infantil Jackie Cooper.
El guión fue encargado a Mario Puzo (autor de El Padrino). Guión que Richard Donner rechazó en cuanto entro en la producción ya que por lo visto no era bueno y además se permitía demasiadas licencias respecto al cómic. En la corrección del guión de Puzo y asesorando a Donner en el aspecto visual y diseño de personajes participó, entre otros, el artista Carmine Infantino al cual finalmente ni siquiera se le dio el reconocimiento debido en los títulos de crédito.
Para el papel protagonista también se busco a una estrella y se pensó (y quien sabe si llegaron a probarse al traje) actores como Robert Redford, Clint Eastwood, Charles Bronson, Ryan O’Neal, Silvester Stallone, Burt Reynolds, Nick Nolte y Kris Kristofferson y el campeón de natación Mark Spitz. Al final el papel seria para Chistopher Reeve un joven pero veterano actor el cual debutó a los 14 años en teatro. Había sido pareja teatral de Katherine Hepburn y ya contaba con más de diez años de experiencia en diversas obras de Broadway y
alguna teleserie.
El director Richard Donner y el productor Ilya Salkind descubrieron a Chistopher Reeve en una obra de teatro en Broadway y contactaron con el. “Hablamos de varias cosas −dijo Reeve−, pero no se mencionó para nada el filme de Superman, en un momento dado Donner me hizo probar sus gafas. Productor y director se miraron y entonces comprendí que me habían hecho una especie de prueba”. Efectivamente y días después se sometía a una prueba en la que tenia que decir ante una Lois Lane improvisada algunas frases. Tan solo tuvo que decir “Señorita Lane…” para que la actriz le dijera al director una vez acabada la prueba: “Es él.” Así Reeve se tuvo que someter a un duro entrenamiento de la mano de David Prowse (Darth Vader en Star Wars) aumentando su peso en 15 kg de puro músculo y teñir su pelo castaño claro.
Ya la larga secuencia de créditos inicial, quizás la mejor de la historia del cine, dejaba entrever que lo que se vería a continuación seria el mayor espectáculo de efectos visuales visto jamás en la gran pantalla. Después asistir a la maduración del personaje desde que es enviado a la tierra hasta que es mayor y al cabo de una hora de proyección asistimos al espectáculo Superman en toda su grandeza con el acompañamiento musical del genial John Williams.
Quizás la interpretación de Reeve como Clark Kent no dejo satisfechos a muchos seguidores del personaje pero algo era indudable; Reeve es Superman. Como anécdota señalar que Marlon Brando cobró tres millones de dólares (hay quien dice cuatro) por trece días de trabajo. La producción de la película sobrepasó los 50 millones de dólares y recaudó más de 80 millones de dólares en taquilla sólo en Estados Unidos. Aun cuando la película tenía una duración de 120 min. (más el metraje que se añadirá en la edición que recientemente ha aparecido en DVD) los Salkinds tenían más que contar… y más dinero que ganar. Así ya en los créditos finales se anunciaba una segunda parte…
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Krypton está a punto de estallar, algo que sabe muy bien Jor-El (Marlon Brando), quien comprueba la indiferencia de los líderes del planeta con respecto a sus teorías acerca del destino que les aguarda. Debido a ello decide enviar a su hijo Kal-El a la Tierra, cayendo la nave del pequeño cerca de la camioneta en la que viajan los Kent. Éstos lo adoptarán, y ocultarán a la sociedad los extraños poderes del niño, al que llamarán Clark. Cuando éste crece y conoce el secreto de su origen se convertirá en Superman (Christopher Reeve) y se dedicará a ayudar a la humanidad, manteniendo una identidad secreta como periodista en el Daily Planet, lugar en el que trabará amistad con Lois Lane (Margot Kidder). Sin embargo, un criminal llamado Lex Luthor (Gene Hackman) está dispuesto a desafiar al Hombre de Acero con tal de que no pueda desbaratar sus pérfidos planes.

Si se hiciera una encuesta sobre cuál es el superhéroe preferido por el gran público, muchos de ellos conocidos por las nuevas generaciones gracias al cine o a la televisión, no hay duda de que al menos tres nombres aparecerían en lo más alto del listado: Superman, Spider-Man y Batman. Mi favorito de entre todos ellos sería el primero, a pesar de que el resto también goza de mis simpatías. Les voy a explicar el porqué. Recuerdo que, cuando era muy pequeño, me regalaron un magnífico cómic que contenía la historia del Hombre de Acero, desde la explosión de Krypton hasta la llegada de Kal-El a la Tierra, siendo adoptado por los Kent. En esa historieta le vi crecer y convertirse en Superboy, para más tarde entrar a formar parte de la plantilla del Daily Planet a las órdenes de Perry White, trabajando al lado de compañeros como Lois Lane y Jimmy Olsen. Y, por supuesto, descubrí al que sería su mayor enemigo, Lex Luthor, aparte de a otros villanos, algunos de ellos con nombres impronunciables, caso de Mxyzptlk.
Tiempo después la magia del cine consiguió que
se convirtiera definitivamente en uno de mis personajes de ficción predilectos, quedándome absorto ante las maravillas visuales que se deslizaban ante mis ojos. Disfruté de igual forma con Superman II (cinta a recuperar a pesar de sus evidentes carencias), aunque no sucedió lo mismo con Superman III (que contaba, no obstante, con algún que otro pasaje memorable) y, sobre todo, con Superman IV, la película de la saga que menos veces he visto hasta el momento y que, es más, las cadenas de televisión tienen un lógico pavor a incluirla de vez en cuando en su programación.
En ocasiones los recuerdos de la niñez se derrumban cuando uno llega a una edad adulta. Eso es algo que sucede con las películas; así, Supergirl me entretenía siendo un chiquillo, mas ahora no hay que ser muy espabilado para percatarse de sus deficiencias. Sin embargo, con “Superman” descubrí que todo aquello que en su día no me gustaba de su guión formaba parte de una visión madura de una historia tan épica como la del personaje que crearon en los años treinta Jerry Siegel y Joe Shuster.
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Dividido en tres actos nítidamente diferenciados,
este filme de Richard Donner sigue siendo una referencia a la hora de hablar de largometrajes protagonizados por superhéroes. Su introducción es fantástica y posee un gran dramatismo, mostrándonos la destrucción de Krypton al tiempo que resuenan en nuestros oídos los gritos de sus habitantes y la nave de Kal-El abandona el planeta. Pero son sin duda los fragmentos que nos narran la vida de un joven Clark los que mejor se desarrollan en toda la película. Sólo hay que fijarse en el fantástico diálogo que mantiene éste con su padre una vez ha utilizado sus poderes para llegar a su casa antes de que pase por allí la camioneta en la que van sus compañeros de clase, incluida Lana Lang.
“No quería presumir, papá”, dice Clark. “Pero es que… a la gente como Arad me gustaría despedazarla”. “Sí, lo sé”. “Sé que no debería hacerlo”. “Sí, estoy seguro de que puedes hacer cosas sorprendentes y que a veces pienso que vas a reventar si no se lo demuestras a la gente”. “Claro”. “Sí, eso es”. “Normalmente cuando juego al fútbol sé que puedo marcar”. “Seguro”. “Todas las veces”. “Sí”. “Dime, ¿es presunción que una persona haga las cosas que es capaz de hacer?”. “No”. “¿Presume un pájaro cuando vuela?”. “No. Escúchame, hijo. Cuando te recibimos en nuestra casa pensamos que te apartarían de nosotros por el solo hecho de que descubrieran las cosas que puedes hacer. Nos preocupó. Cuando el hombre madura piensa de un modo diferente, ve las cosas con más claridad. He llegado a la conclusión, hijo, tú estás aquí por alguna razón. No sé cuál ni quién decidió enviarte, puede obedecer a… la verdad, no lo sé. Pero sí es segura una cosa, no estás aquí para marcar goles”, finaliza Jonathan Kent su comentario provocando que aparezca una sonrisa cómplice en el rostro de Clark.

Posteriormente contemplamos con pesar el sentimiento de culpabilidad de Clark por no haber podido salvar la vida de su padre, momento que se ve reforzado por las tristes notas de
John Williams (”tanto que puedo hacer… y no he sido capaz de salvarle”). Más tarde se hacen realidad las palabras de Jonathan, pues Clark siente una inquietud en su interior que le lleva a buscar algunas respuestas acerca de sus orígenes, despidiéndose así de su madre en una emotiva y a la vez estremecedora escena en la que Martha le dice: «no nos olvides, hijo. Recuérdanos siempre». Asistimos entonces a la creación de la mítica Fortaleza de la Soledad y al reencuentro de Clark con su padre biológico, quien le habla sobre su procedencia. “Tu nombre es Kal-El. Eres el único superviviente del planeta Krypton. Aunque te has criado como un ser humano, no eres uno de ellos. Posees enormes poderes, de los cuales no has descubierto hasta ahora sino unos pocos. Ven conmigo, hijo mío, juntos nos escaparemos de tu confinamiento terrestre y viajaremos por el tiempo y el espacio. Tus poderes excederán con mucho al de los mortales. No te está permitido inmiscuirte en la Historia de los seres humanos, aunque sí puedes guiar a otros con tu liderazgo […]. Vive como si fueras uno de ellos, Kal-El, averigua dónde son necesarios tu fuerza y tu poder, pero conserva en tu corazón el orgullo de tu origen. Ellos pueden ser un gran pueblo, Kal-El, desean ser un gran pueblo, sólo necesitan la luz que les muestre el camino. Por esta razón sobre todas, por la capacidad que tienen para hacer el bien, te he enviado a ellos. A ti, mi único hijo”.
Terminado este acto, da comienzo otro completamente distinto, desprendiéndose la cinta de su seriedad y adquiriendo incluso un carácter liviano. Conocemos a otros personajes, desde los integrantes del Daily Planet hasta al pérfido Lex Luthor, rozando su comicidad y la de sus secuaces el límite entre una razonable parodia y un completo esperpento (la presencia de Gene Hackman es lo que hace que esto último no suceda). Pero en esta segunda parte encontramos elementos a tener en cuenta, como la aparición de Superman rescatando a Lois o el vuelo que realizan ambos por encima de nubes y ciudades. Tras cometer todo tipo de hazañas y darse a conocer al mundo, Jor-El le dice a su hijo, en un añadido al metraje original, que debe mantener en secreto su identidad, primero porque no puede estar a su disposición en todo momento, “incluso para aquellas tareas que los humanos pueden resolver por ellos mismos”, y segundo “porque tus enemigos descubrirán que sólo pueden dominarte haciendo daño a los que amas”. Pero también le advierte que no se castigue a sí mismo con sentimientos de vanidad. “Aprende a controlarlos”.

El desenlace es fastuoso, un brillante espectáculo que termina con evidentes referencias a anteriores pasajes del largometraje. Kal-El desobedece a su padre biológico y utiliza sus poderes para que el tiempo retroceda, evitando así el fallecimiento de Lois Lane. Se siente ya más un habitante de la Tierra que uno de Krypton. Es por ello que no estoy de acuerdo con aquellos que dicen que Superman es un superhéroe aburrido debido a su indestructibilidad, ya que no sólo le afecta la kryptonita, sino que la mayor de sus vulnerabilidades se encuentra en el hecho de que no desea que nadie dañe a sus amigos o a cualquier otro ser humano. Ese debate interno creo que queda muy bien reflejado en el filme.
Si tenemos que mencionar a los actores, sería imposible no hacerlo sin referirnos primero a Christopher Reeve, intérprete que nos hace creer que Superman y Clark Kent son dos personas distintas. Gene Hackman consigue que Lex Luthor transmita una comicidad que, sin embargo, no encubre la villanía del personaje al que da vida. Puede que Margot Kidder no sea la Lois ideal, pero si yo hubiera sido el director del filme sin duda la hubiera contratado de inmediato viéndola en las pruebas que realizó para hacerse con el papel. El resto del reparto dignifica esta superproducción, comenzando por Marlon Brando (espléndido en su monólogo inicial) y Glenn Ford (fabuloso cuando Jonathan sufre el infarto), sin olvidarnos de la presencia de Terence Stamp, Jackie Cooper, Susannah York, Trevor Howard, Phyllis Thaxter y Ned Beatty.

Y qué decir de la banda sonora de John Williams?
Jamás un superhéroe contará con una fanfarria que lo represente tan bien, y ello por no hablar de las innumerables músicas que se desperdigan a lo largo del metraje, como el de Krypton, la Fortaleza de la Soledad o el precioso tema de amor, sin olvidarnos de las soberbias notas que escuchamos durante los pasajes cómicos, dramáticos o de acción de este fantástico largometraje de Richard Donner.
SUPERMAN II

Título original: Superman II
G.B., 1980
Dir.: Richard Lester
Produc.: Warner Bros.
Guión: Mario Puzo
Música: Ken Thorne
Dur.: 127 min
Intérpretes:
Christopher Reeve (Superman/Clark Kent)
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Ned Beatty (Otis) Jackie Cooper (Perry White) Sarah Douglas (Ursa) Margot Kidder (Lois Lane) Jack O’Halloran (Non) Valerie Perrine (EveTeschmacher) Susannah York (Lara) Terence Stamp (General Zod) |
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Clifton James (Sheriff) |
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E.G. Marshall (El Presidente) Marc McClure (Jimmy Olsen) |
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Leueen Willoughby (leueen) |
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Robin Pappas (Alice)
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Tres criminales, procedentes del planeta Krypton y que el padre de Superman condenó a vagar por el espacio, rompen su condena y descienden a la Tierra para enfrentarse a Superman, en una batalla cósmica por la supremacía del planeta. Al mismo tiempo el superhéroe continúa ocultando su identidad bajo el tímido reportero Clark Kent, aunque su novia Lois Lane comienza a sospechar…

Richard Donner fue despedido durante la película, contratando de inmediato a un carismático Richard Lester, famoso por resucitar la saga de Alejandro Dumas con sus 3 mosqueteros peculiares.
Sin embargo y según fuentes fiables, Donner rodó las mejores escenas que se observan en esta 2ª parte. Según él, fue despedido tras haber rodado el 50% de esta secuela, aunque según Lester tan sólo había hecho un 12… aunque bueno, no cabe duda de que si Donner la hubiera acabado tal vez el resultado fuera harto satisfactorio.
De todas formas, la secuela es muy digna. Con música de John Williams (que aunque no participó, dejó que el sustituto utilizara su partitura), los mismos intérpretes y guión de Puzo, la película salió entretenidilla, tal vez un poco llena de fantasmadas varias y un resultado, como bien digo, correcto. Ojalá todas las secuelas fueran como ésta.
Al parecer gran parte de Superman II se rodó simultáneamente a la primera película y tenia como premisa la llegada a la tierra de los tres criminales que el padre del héroe ajusticiaba al principio de la primera parte. Sin embargo la dirección de esta entrega cambio de manos varias veces; de Donner a Guy Hamilton (director de varios títulos Bond) y definitivamente a Richard Lester el cual firma la película. Donner había ya filmado las escenas de Hackman, Perrine y Beatty, además de las escenas que transcurren en la Casa Blanca, en la Fortaleza de la Soledad y la llegada a la luna de los tres villanos de Kripton así como algunas escenas en las que Lois descubría a Clark que finalmente no fueron utilizadas. Aunque la película tiene numerosos fallos de guión e incongruencias es la favorita de la saga de gran número de fans y ciertamente la escena del enfrentamiento del héroe y los tres villanos en las calles de Metrópolis es uno de los mejores momentos de la cinta.
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SUPERMAN III

Título original: Superman III
G.B., 1983
Dir.: Richard Lester
Produc.: Warner Bros.
Guión: David Newman y Leslie Newman
Música: Ken Thorne
Dur.: 123 min
Intérpretes:
Christopher Reeve (Superman(Clark Kent)
Richard Pryor (Gus Gorman)
Margot Kidder (Lois Lane)
Jackie Cooper (Perry White
Marc McClure (Jimmy Olsen)
Annette O’Toole (Lana Lang)
Annie Ross (Vera Webster)
Pamela Stephenson (Lorelei Ambrosia)
Robert Vaugh (Ross Webster)
Gavan O’Herlihy (Brad)
Nancy Roberts (Unemployment Clerk)
Graham Stark (Blind Man)
Henry Woolf (Penguin Man)
Gordon Rawlings (Man in Cap)
Peter Wear (Bank Robber)
Tercera parte del superhéroe más famoso de todos los tiempos está cargada de aventuras, diversión y acción a partes iguales. En Superman III, el héroe se enfrenta a una amenaza microelectrónica dominada por el malvado Ross Webster, que pretende hacerse con el control de toda América. Por otro lado, aparece el ingenioso informático Gus Gorman (Richard Pryor), que a pesar de ser tentado por Webster para sus maléficos planes, en el fondo es un hombre de buen corazón. Además, Clark, tendrá la oportunidad de encontrarse con Lana Lang, su antiguo amor del instituto, la cual tiene ahora un hijo y un tipo desagradable y borracho que la pretende. Esto hará que en Clark se despierten sentimientos dormidos. ¿Lois celosa? Y por si esto fuera poco, debido a los efectos de la kryptonita, Superman saca a la luz su lado oscuro. El bien y el mal, dos personalidades en una que lucharán en una pelea a vida o muerte. Los increíbles efectos especiales abundan y la aventura mantiene muy bien el nivel de sus otras dos predecesoras. Todo esto, acompañado de la magnífica música de Ken Thorne, hace que la acción y diversión estén aseguradas.

Un tanto decepcionante tercera parte de la saga inicial de Superman, inferior a las dos primeras entregas. Richard Lester, que ya había dirigido la segunda parte, cambia el registro de la serie al otorgar un excesivo sentido del humor al relato, con lo que más que un filme de acción y aventuras parece una parodia del cómic.
Buena culpa de ello la tiene la contratación de Richard Pryor, que al ser una de las estrellas de la comedia de aquel momento hace que el guión quede supeditado en demasía a sus gracias. La contratación de un villano sin el carisma de Gene Hackman y la mínima intervención de Margot Kidder en favor de Annette O’Toole, al trasladar parte de la acción a Smallville, completan un mediocre reparto del que sólo se salva Christopher Reeve, muy creíble en su desdoblamiento de personalidad, encarnando satisfactoriamente tanto el bien como el mal, siendo, con diferencia, lo mejor del filme.

Como curiosidad comentar que no es la primera vez que Annette O’Toole se ve relacionada con el hombre de acero: aquí interpreta a Lana Lang de Smallville y años después encarnará a la madre de Clark Kent en la serie del mismo nombre. En resumidas cuentas, Superman III, con un pobre argumento, una mala elección de reparto, unos mediocres efectos especiales y un final muy poco original con demasiadas reminiscencias a Terminator, supuso el principio del fin de una saga que comenzó de forma espectacular con Superman y Superman II y terminó lamentablemente con Superman IV.
SUPERMAN IV: EN BUSCA DE LA PAZ

Título original: Superman IV: The Quest of Peace
G.B., 1987
Dir.: Sidney J. Furie
Produc.: Cannon
Prod.: Menahem Golan y Yoram Globus
Guión: Christopher Reeve y Lawrence Konner
Música: Alexander Courage y Paul Fishman
Dur: 90 min.
Intérpretes:
Christopher Reeve (Superman(Clark Kent)
Gene Hackman (Lex Luthor)
Jackie Cooper (Perry White)
Marc McClure (Jimmy Olsen)
Jon Cryer (Lenny)
Sam Wanamaker (David Warfield)
Mark Pillow (El Hombre Nuclear)
Mariel Hemingway (Lacy Warfield)
Margot Kidder (Lois Lane)
Damien McLawhorn (Jeremy)
William Hootkins (Harry Howler)
Jim Broadbent (Jean Pierre Dubois)
Stanley Lebor (General Romoff)
Don Fellows (Levon Hornsby)
Robert Beatty (Presidente de EE.UU.)
Poco después de que la cumbre USA-URSS para el desarme nuclear fracase, el mundo se ve al borde de la III Guerra Mundial. Superman recibe la carta del niño Jeremy, quien le pide que salve al mundo del la inminente guerra atómica. Desafiando al espíritu de los sabios de Krypton, el Hombre de Acero anuncia a la ONU que destruirá todas las armas nucleares, tanto del Este como del Oeste. Sin embargo, esto es aprovechado por el genio criminal Lex Luthor, recién fugado de prisión, quien se alía con los militaristas americanos y soviéticos para crear a Nuclear Man, un super-monstruo que aniquilará al Ultimo Hijo de Krypton.
Cuarta y última entrega −hasta la fecha− de la saga fílmica de Superman, que esta vez fue producida por la mediocre Cannon Films. A su estreno, la cinta fue salvajemente destrozada por la crítica, y muchos la consideran como la peor del ciclo del Hombre de Acero.
Es cierto que la película tiene varios puntos negativos, eso no se puede negar. Si bien la música de John Williams está de vuelta tras su ausencia en Superman III (1983), está terriblemente “canibalizada”. Los efectos especiales se nota que son de bajo presupuesto y calidad. Y el argumento del filme tiene numerosos “baches” e incoherencias.
Sin embargo, hay aspectos que pueden salvar esta película y que, desgraciadamente, son ignorados.
Para empezar, por fin se tomó un tema de actualidad: la amenaza de una guerra atómica entre el Este y el Oeste; curiosamente, durante el rodaje, también fracasó la cumbre anti-nuclear entre los mandatarios Reagan y Gorbachov (octubre de 1986). Por otro lado, se plantea que por fin una mujer se enamore, no de Superman (Christopher Reeve), sino de Clark Kent; la recién llegada Lacy Warfield (Mariel Hemingway) es atraída por el suave y amanerado reportero del “Daily Planet”, mientras que Lois Lane (Margot Kidder) sigue siendo la pareja del Hombre de Acero. Y finalmente está el combate a muerte entre Superman y el monstruoso Nuclear Man (Mark Pillow), creado por la Némesis de nuestro héroe, el pelón Lex Luthor (Gene Hackman); es obvio que esta cuestión inspiró al famoso cómic donde, cinco años después, el Ultimo Hijo de Krypton moriría combatiendo a un monstruo similar a Nuclear Man.
Superman IV: en busca de la paz marcó el final de Christopher Reeve como el Hombre de Acero más popular del cine. Si bien hubo rumores de una quinta entrega, todo acabó con el fatal accidente sufrido por el famoso actor. Aún se habla de una nueva aventura fílmica, y se especula quién será el nuevo Superman, lo cierto es que nadie podrá hacernos olvidar al mejor Superman de la pantalla grande, del cual la presente cinta fue su despedida.
SUPERMAN RETURNS: EL REGRESO

Título original: Superman Returns
Dir.: Bryan Singer
Produc.: Jon Peters, Bryan Singer y Gilbert Adler
Guión: Michael Dougherty y Dan Harris; basado en un argumento de Bryan Singer, Michael Dougherty y Dan Harris; basado a su vez en los personajes de “Superman” creados por Jerry Siegel y Joe Shuster
Música: John Ottman
Dur.: 154 min.
Intérpretes:
Brandon Routh (Kal-El/Clark Kent/Superman)
Kevin Spacey (Lex Luthor)
Kate Bosworth (Lois Lane)
James Marsden (Richard White)
Frank Langella (Perry White)
Eva Marie Saint (Martha Kent)
Parker Posey (Kitty Kowalski)
Sam Huntington (Jimmy Olsen)
Kal Penn (Stanford)
Marlon Brando (Jor-El)
Superman (Brandon Routh) –nacido en Krypton, un planeta que murió mucho tiempo atrás– fue criado en una granja de Kansas por sus padres adoptivos, los Kent. Al joven Kal-El le pusieron el nombre de Clark Kent, y aunque ha vivido entre seres humanos, no es uno de ellos. Bajo el ardiente sol de la tierra, es capaz de hacer cosas con las que los humanos sólo sueñan, pero para convivir con ellos debe llevar una doble vida. Es Clark Kent, un hombre apacible y sin pretensiones, que se convierte secretamente en el Hombre de Acero cuando el mundo corre peligro. Pero ahora, las crisis mundiales llevan desatendidas cinco largos años, desde la misteriosa desaparición de Superman. Sin él, el crimen ha crecido alarmantemente en la ciudad de Metrópolis y en todas partes. Además, Lex Luthor (Kevin Spacey), que acaba de salir de la cárcel, planea ejecutar actos destructivos con la intención de emplear los secretos tecnológicos de Superman para su propia ganancia y gloria. Lois Lane (Kate Bosworth), estelar periodista del Daily Planet y la mujer a la que Superman ama, ha rehecho su vida desde que él se marchó sin dejar rastro ni explicación. Ella acaba de ganar un Pulitzer y ahora tiene otras cosas en qué pensar: está comprometida con el sobrino del editor y tiene un hijo al que cuidar. Pero para Superman, la larga búsqueda para encontrar su lugar en el universo termina en la granja de los Kent, la única familia que ha conocido. Su destino está en Metropolis, donde al mirar a los ojos de Lois, se da cuenta que este sitio, entre la gente imperfecta pero buena del planeta Tierra, es su verdadero hogar. Y con el plan de Luthor a punto de llevarse a cabo tan sólo horas después de su regreso, el mundo necesita a Superman ahora más que nunca.

Durante la niñez los cómics de Superman fueron parte indispensable de mi dieta pseudo-cultural, aunque eventualmente dejé de leerlos durante la adolescencia (no dejé de leer cómics; simplemente me pasé a Marvel). La razón de ello fue que el personaje no era ya tan interesante; al ser tan poderoso, Superman debía enfrentarse cada mes contra amenazas cósmicas y enemigos casi omnipotentes, de tal forma que los argumentos eran cada vez más abstractos y aburridos.
Supongo que los escritores del cómic opinaron lo mismo, pues en 1986 contrataron al notable artista y autor John Byrne para reinterpretar la legendaria mitología, haciendo a Superman más realista y humano. Claro, seguía siendo la figura heroica de siempre, pero a una escala más asimilable para sus lectores. Y ahora, con el sonado regreso de este icónico personaje a la pantalla grande, hacía falta un cineasta que estuviera consciente de que esa conexión humana con el espectador es lo que la película necesita para evitar caer en un simple espectáculo visual. Y aunque el director Bryan Singer hace un notable esfuerzo para lograrlo, su equipo de escritores falla en momentos importantes, haciendo que esta nueva y muy esperada película resulte entretenida y vistosa, pero no totalmente satisfactoria.
Aunque emplea a un elenco más joven, Superman returns: El regreso se ubica cronológicamente después de Superman II (1980), por lo que el guión no pierde tiempo en contar de nuevo el origen del súper héroe. Al principio de la película nos enteramos de que Superman (Brandon Routh) desapareció hace cinco años, y nadie lo ha visto desde entonces. Pero cuando finalmente regresa, tiene que enfrentarse no sólo a Lex Luthor (Kevin Spacey), su viejo enemigo, sino a los problemas emocionales que su ausencia causó en sus amigos, particularmente Lois Lane (Kate Bosworth), quien durante años hizo lo posible por olvidar a Superman y continuar su vida normal.

El aspecto emocional de la película es bastante bueno, y pinta vívidamente el clásico conflicto entre el héroe y el hombre. Brandon Routh realiza un buen trabajo en el papel dual de Superman y Clark Kent, pues si bien no tiene muchos parlamentos, al menos logra expresar perfectamente la lucha ética interna que experimenta. Hay que señalar también que su parecido con el finado Christopher Reeve es notable, no sólo en el aspecto físico, sino en la interpretación del papel. Ignoro si Routh es realmente un buen actor o no, pero estoy convencido de que fue una perfecta elección para dar vida a Superman.
Kate Bosworth ofrece también una buena versión de Lois Lane, menos ácida que los cómics pero igualmente profesional y tenaz. El resto del elenco “clásico” (Frank Langella como Perry White y Sam Hutington como Jimmy Olsen) es eficiente y funcional, pero quedan reducidos a ser simples espectadores de la acción.
La falla principal del elenco (y la película entera) es Kevin Spacey como Lex Luthor. No digo que su actuación sea intrínsecamente mala, pero se siente fuera de lugar, rompiendo con el realismo que el director obviamente buscó y cayendo en la auto-parodia con alarmante frecuencia. Desde luego la culpa de esto no recae exclusivamente en Spacey, sino que se extiende al guión escrito por Michael Dougherty y Dan Harris, quienes desperdiciaron una oportunidad dorada para plasmar el auténtico valor de ese personaje.

Realmente no me preocupa que hayan cambiado ciertos elementos del cómic para hacer la película más dramática, pero creo que lo que hicieron con Lex Luthor fue imperdonable. Reducirlo prácticamente a un amenazador bufón (de nuevo con una guapa pero torpe asistente, por si fuera poco) destruye el peso del personaje y lo vuelve intrascendente. Su “plan maestro” es ridículo, y aunque supongo que funciona como homenaje a la primera película, francamente no se siente muy serio o realista treinta años después.
Y no digo esto porque me haya molestado que no se ciñeran rígidamente al Luthor de los cómics, sino porque, simplemente, al tener un villano tan ridículo y caricaturizado se pierde gran parte del peso emocional que el resto del argumento podría generar. La película sufre por esta extraña y (en mi humilde opinión) errónea decisión.
Sin embargo, estoy dispuesto a aceptar que Bryan Singer está apenas estableciendo las bases de futuras películas, como hizo en X-Men y X-Men 2. Quizás las secuelas de Superman returns: El regreso serán apoteóticas manifestaciones de plástica cómic combinadas con genuino drama humano. Pero ¿por qué no pudieron encontrar la fórmula perfecta desde el principio? No quiero hacer comparaciones injustas, pero Sam Raimi lo logró desde la primera Spider-Man, y lo perfeccionó en la continuación.

En fin, quizás mi expectativa era demasiado elevada y por eso fue imposible que Superman returns: El regreso me dejara satisfecho en todos los aspectos. Aun así me entretuvo mucho y sin duda tiene escenas genuinamente brillantes… pero también tiene serios tropiezos narrativos y estilísticos que traicionan el potencial que este equipo creativo ofrecía. A fin de cuentas, el héroe está definido por sus villanos, y aunque Superman y sus personajes cercanos funcionan muy bien, el villano se encarga de sabotear la película. Muy apropiado, supongo.

“En esta época de remakes facilones (La profecía) o aberrantes (Las colinas tienen ojos) nos encontramos ante un “returns” de Superman: un remake camuflado y mejorado para darle un buen valor añadido nuevo en trama de continuación. Me gustó la comparativa formal con la primera, los actores más serios y las emociones controladas hombre/héroe con los guiños sarcásticos de la primera. Todo es más moderno, más efectista sin olvidar la esencia de la original. Un guión bien pensado y lleno de buenos detalles (que podrían haber arruinado la película de haberlo hecho de otro modo). ¡Qué mejor música que la propia de la original!. Los aficionados a Superman (1978) volverán a revivir los sentimientos de entonces. Quizá no apta para menores de 7 años: dura 154 minutos. Mi valoración es más bien satisfactoria”.
“No es un remake, es una continuación. Hay que ubicarla después del Superman II de Richard Lester (o Richard Donner para algunos). Bryan Singer no ha creado su propio Superman, sino que ha continuado el que tan magistralmente nos regaló Donner. Los puntos de enlace con la película de 1978 están por todas partes: Marlon Brando sigue siendo Jor-El, la nueva banda sonora de John Ottman es una continuación de la genial partitura de John Williams, la granja de los Kent es una recreación perfecta de la original, y por supuesto, Brandon Routh es, tanto física como interpretativamente, un más que digno heredero de Christopher Reeve, quien, como el propio Brandon Routh comenta, fue “mi Superman“.
Tras cinco años de ausencia, Superman vuelve a la Tierra, donde encuentra que ha perdido su sitio. Los humanos ya no le necesitan, y especialmente su amada Lois Lane, que ahora es mamá y tiene una relación estable. Mientras tanto, Lex Luthor ha salido de prisión y, cómo no, tiene un plan infalible para destruir al mundo y también a Superman.
Las dos primeras películas de X-Men han permitido a Bryan Singer coger experiencia suficiente para afrontar este reto de “renovar” una franquicia tan famosa como Superman. Los resultados son brillantes, si bien los fans no han de esperar acción trepidante (con cuentagotas) y efectos especiales. Singer ha centrado su Superman más en las relaciones humanas, en cómo hará para recuperar su lugar en la Tierra, que en los Fx.

Las interpretaciones son brillantes, comenzando por el maravilloso Kevin Spacey, que nos regala un Lex Luthor más oscuro que el que interpretó Gene Hackman, pero igualmente genial. El desconocido Brandon Routh está a la altura de tan importante reto, como es interpretar tres personajes tan conocidos y diferentes: Kal-El, Clark Kent, y por supuesto Superman. Nadie hará olvidar a Christopher Reeve, ni tampoco se pretende, pero Routh es un Superman fantástico y por momentos nos da incluso la sensación de ver al propio Reeve. Quizás más desacertada sea la decisión de contratar a Kate Bosworth para el personaje de Lois Lane, no porque su interpretación no sea correcta, sino porque no da la imagen que la intrépida Lois Lane merece.
La película flaquea en su guión, no es la aventura que se espera para el retorno de Superman. El ritmo del filme es lento y a las dos horas y media largas de metraje le sobran fácilmente 30 minutos. En cualquier caso, es maravilloso tener de vuelta al superhéroe más famoso, y −los aficionados− estamos impacientes de disfrutar la experiencia de nuevo, esta vez en IMAX.
MUERE CRISTOPHER REEVE (1952-2004)
El actor estadounidense que encarnó a Superman en el cine, falleció el domingo 10 de octubre de 2004, tras sufrir un infarto cardiaco el sábado que lo dejó en coma en su casa de Nueva York. Era tetrapléjico desde 1995, cuando sufrió un accidente mientras montaba a caballo.
Contrajo matrimonio en dos ocasiones, la primera con una ejecutiva de publicidad, de la que se divorció, y después con la actriz Dana Morosini.
Fue el actor que mejor interpretó a Superman en las pantallas cinematográficas y la persona que, a través de la fundación creada por él, luchó por desarrollar todo lo relacionado con la cura de su enfermedad.
Cristopher Reeve fue un héroe dentro de la pantalla con su papel de Superman, pero también fuera de ella con su ejemplo de superación y su cruzada en favor de la investigación con células madre.
Postrado en una silla de ruedas desde 1995, cuando sufrió un accidente de caballo en el que se rompió el cuello, el actor se convirtió durante los nueve años en que permaneció tetrapléjico en un ejemplo para todos los que sufren lesiones en la médula espinal.
Su afán de superación y de recuperación, con un admirable espíritu optimista, quedó reflejado en un documental realizado por su hijo Matthew, “Volveré a andar”, en el que se retrataba la lucha diaria por recuperarse tras el terrible accidente que le dejó paralizado del cuello para abajo.
Fruto de esta constante lucha, el actor, que tenía 52 años, pudo despegarse durante cortos periodos de tiempo de la respiración asistida a la que quedó confinado desde el accidente.
Además, y pese a que los doctores no le dieron la menor esperanza de recuperación, a finales de 2001 el actor logró mover ligeramente un dedo, lo que alentó sus esperanzas de que algún día volvería a andar.
“Me voy a levantar de esta silla, y voy a tirarla y echar a andar”, dijo en una ocasión, en una entrevista en la CNN, como prueba de su fe y su optimismo.
También en la autobiografía titulada Still me (Sigo siendo yo) fue un “betseller”. El título en inglés tiene doble sentido, ya que puede entenderse como “Todavía Yo” o “Yo quieto”. Como si de una premonición se tratase, uno de los últimos personajes a los que encarnó antes del fatal accidente iba en silla de ruedas, en la película Libre de sospecha (1995). También por casualidades del azar, ese mismo año rodó un “western” en el que interpretaba a un antiguo esclavo que negociaba con los indios la liberación de unas mujeres secuestradas a cambio de caballos.
Según contaba, para la caracterización de Superman se basó en gran parte en la imagen de un joven Cary Grant. Reeve ha sido el actor más alto que ha interpretado al superhéroe (1,93 m.). Los otros intérpretes (televisivos) han sido Kirk Alyn, George Reeves, Dean Cain y Tom Welling.
El actor relató cómo con ayuda de su familia, y en especial de su esposa, Dana Morosini, pudo vencer los deseos de morir que le invadieron tras el accidente de caballo.
A este libro, cuya transcripción a disco le valió el “Grammy al Mejor Álbum Narrado” de 1999, se sumó otra obra publicada en 2002 y titulada Nada es imposible: Reflexiones de mi nueva vida.
Convertido en sus últimos años en un combativo luchador en favor de la experimentación con células madre embrionarias, prohibida por la legislación norteamericana, y que supone la única esperanza de curación que existe para las lesiones medulares, el actor destinó su fama y su fortuna a la creación de la “Fundación Christopher Reeve”, cuyo objetivo es recaudar fondos para promover la investigación.
Como defensor de la investigación con células madres embrionarias, criticó hace dos años al presidente George W. Bush y a los católicos de EE.UU., acusándoles de frenar las investigaciones en este campo.
También protagonizó intervenciones en foros políticos para pedir una mayor atención hacia los más débiles, especialmente hacia los disminuidos físicos, y la reforma del sistema sanitario, pues muchas de las personas en su situación carecen de un seguro que cubra sus gastos.
Pese a su parálisis casi total, Reeve regresó al mundo artístico en 1997 dirigiendo una película para la TV, In the gloaming, que ganó cuatro premios Emmy, y luego protagonizó una nueva versión de la película de Alfred Hitchcock La ventana indiscreta.
Los momentos cumbre de su carrera vinieron, sin embargo, de la mano del periodista Clark Kent en Superman, papel para el que fue seleccionado en 1977 y que fue un auténtico éxito de taquilla, lo que le valió para protagonizar las tres entregas posteriores.
Por su parte su mujer, Dana Reeve, con quien se casó en 1992, quiso expresar en un comunicado “en nombre de toda la familia” su agradecimiento al hospital “por el excelente cuidado” que dieron a su marido y a “los millones de fans de todo el mundo que le apoyaron y quisieron durante todos estos años”. El actor tuvo un hijo con Dana, Will, el mismo año en que contrajeron matrimonio. tuvo dos hijos a comienzos de los ochenta: Matthew y Alexandra.
Resulta estremecedor observar que la historia de Superman es la de Titanic, contada de diferente manera, con otros personajes. Si Titanic era la historia del barco más grande y poderoso del mundo, Superman era la del hombre más fuerte y poderoso del planeta, capaz de volar, de ver a través de los objetos, con superoído y encima protector de los humanos.
Qué paradójico es todo, el hombre de carne y hueso que lo representaba en el cine, sufrió un accidente que lo dejo muerto en vida.
En ambos casos no existía nada que pudiera detenerlos, o eso parecía, pero un iceberg al Titanic y la kryptonita a Superman les llevaron a un trágico final.
Superman nos ha hecho soñar muchísimo; nos ha entretenido extraordinariamente.
Siempre permanecerá en el recuerdo, no sólo de sus seres queridos, sino de millones de personas de cualquier parte del planeta, que apreciaban sus intervenciones en muchos personajes memorables, aunque sea la imagen del “Hombre de Acero”, la que más caló y perdurará eternamente en la memoria del Cine Universal.
SUPERMAN CONTRA SAMPEDRO
Superman, el “hombre de acero” que ya había muerto y resucitado en los tebeos de la DC, ha muerto en la vida real. Bueno, más que Superman, Christopher Reeve, el actor que lo interpretó en su día y que, para los que fuimos niños en los 70-80, era la viva encarnación del superhéroe, del ser inmortal y superior. Nosotros nos sentíamos como él: cuando eres niño piensas que tienes toda la vida por delante, y eso es toda una eternidad que casi te emparenta con los dioses inmortales.
Como todos sabemos Reeve, o sea, Superman se había quedado tetrapléjico, postrado en un catre o en una silla eléctrica de ruedas desde la que luchó por la vida y creó una fundación para inválidos, dio conferencias, enardeció a la convención del “Partido Demócrata de 1996″ y América entera se volcó en su favor y en el de la causa de quienes están como él.
Como un Superman, eligió vivir, aunque fuera del patetismo del ángel al que le han cortado las alas, del superactor antes guaperas y ahora desfigurado y destrozado por el sufrimiento y la enfermedad.
Mientras, Ramón Sampedro también luchaba, pero para quitarse de en medio, para que alguien le ayudaba a abandonar una existencia que no podía disfrutar con intensidad.
Reeve, como Superman, fue el gran abanderado del sueño americano, que no se rinde ante la adversidad y lucha por la vida que le ha tocado vivir.
Sampedro, como Bardem (o Bardem como Sanpedro) optó por follar con la dama de la guadaña, por salir de su desgracia huyendo al jardín de la oscuridad, pero mientras no podía morir, conservó su humor negro, sobrevolando las playas y montañas galaicas como un Superman, escuchando a Wagner, escribiendo poesía o ligándose tías con las que, desgraciadamente, no podía copular.
Se trata, en fin, de dos casos diametralmente opuestos que, en el fondo, son las dos caras de una misma moneda: ¿vida o muerte? ¿Sampedro o Superman? ¿Bardem o Reeve? ¿Oscuridad o luz? Nosotros decidimos. Lo importante es conocerse a uno mismo, luchar, tener una meta y una idea clara de nuestro futuro y llevarla al límite con fuerza de voluntad y, tanto el gallego como el yanqui, no cabe duda que tuvieron todo eso y más e hicieron lo que debían hacer.
Porque la realidad siempre supera a la ficción, cuando no se funde completamente con ella. Superman-Bardem-Sampedro-Reeve. En el momento de la muerte, amigos míos, todos pasamos a formar parte del mismo universo, mezclándonos los unos con los otros en la inmensa oscuridad.
Pero ahora, es el momento de vivir.
RÉQUIEM por Superman
Convengamos por un momento que Christopher Reeve se transformó en algún momento de su vida en su propio personaje. No es algo difícil en un mundo de fantasía y menos aún si encarnas el mismo papel más veces de lo deseado. Admitamos también que esa transmutación fue acogida por el público con la misma naturalidad con que se acoge la metamorfosis de la oruga. Digamos entonces que Chistopher sustituyó a Clark Kent en la imaginación de todos los devotos del cine y el cómic. En lugar de cabina de teléfonos, el actor asumía su condición de superhéroe en platós y camerinos. Todo hasta el día en que le faltó esa pizca de kriptonita que nos mantiene a todos, humanos y personajes, héroes y villanos, actores y espectadores con vida. Kriptonita o suerte, llámenlo como quieran.
Christopher Reeve ha muerto. Su batalla contra la parálisis fue quizá el reto más grande que jamás tuvo que asumir superhombre alguno. Con él se ha ido la imagen, el rostro y la sonrisa, del Superman de carne y hueso. Al contrario que Sampedro, Reeve apostó directamente por la permanencia y la superación. Paradójicamente, lo que a uno se le negaba al otro le vino impuesto.
No hay guión que soporte trama tan compleja y descabellada. Pero así son el cine, la realidad, el mundo de los superhéroes, la silente epopeya del desempleado y el ciclo de vida de la mariposa. Estrenar alas, encandilar y procrear para entregarse a la muerte y así nacer nuevamente. Con otro rostro, otro cuerpo, otro color, otra identidad… otra materia. Superman-mariposa-Reeve ha muerto. ¡Viva Superman!
SUPERGIRL (1984)
Supergirl / Kara / Linda Lee. La prima de Superman

Director: Jeannot Szwarc. 1984. G.B. Color
Intérpretes: Faye Dunaway (Selena), Helen Slater (Kara/Supergirl/Linda Lee), Peter O’Toole (Zaltar), Mia Farrow (Alura), Brenda Vaccaro (Bianca), Peter Cook (Nigel), Simon Ward (Zor-El), Marc McClure (Jimmy Olsen), Hart Bochner (Ethan), Maureen Teefy (Lucy Lane), Sandra Dickinson (Mujer joven bonita), Robyn Mandell (Myra), Jenifer Landor (Muffy), Diana Ricardo (Sra. Murray)

Helen Slater protagonizó el doble papel de Supergirl/Linda Lane.
Kara Zor-El es un personaje ficticio, prima kryptoniana de Superman, también llamada Supergirl (Superchica).

Supergirl en los comics (etapa pre-Crisis)
Tierra 1
La primera Supergirl antes de la crisis fue creada por medio de la magia, por un deseo de Jimmy Olsen, no teniendo ninguna relación con Krypton, planeta natal de Superman. Ésta, en lugar de ser útil como ayuda para él, causaba más líos, dando su vida al final para salvarlo.
La segunda Supergirl (Kara Zor-El) fue enviada a la tierra en un cohete siendo ya una adolescente, desde una sección de Krypton encerrada en un domo después de que fuera salvada por Zor-El, hermano de Jor-El, antes de que la ciudadela se destruyera por varios meteoritos que levantaron el piso cubierto por plomo pues este se había convertido en kryptonita verde, al aterrizar fue encontrada por su primo Kal-El (Superman), manteniéndola oculta por varios años mientras aprendía a utilizar sus poderes como su arma secreta, siendo enviada primero a un orfanatorio con una peluca y una identidad secreta primero como Linda Lee y después de que fue adoptada como Linda Lee Danvers.
Cuando salió al mundo en su identidad de Linda fue modelo y actriz de novelas, en su identidad de Supergirl su mayor logro como heroína fue cuando peleó contra Antimonitor para salvar a su primo (Kal-El) dando su vida en Crisis en Tierras Infinitas.
Tierra 2
Aunque este personaje no ostentó el título de Supergirl sino el de Power Girl, también vino de un Krypton a la tierra de otro universo paralelo, con ciertas diferencias tales como su nombre Kara Zor-L hija de Zor-L y Sobrina de Jor-L. Cuando fue encontrada por Kal-L
Superman (Tierra 2) fue una empresaria llamada Karen Star, como Power Girl fue miembro de All Star Squadron y de la Sociedad de la Justicia de América antes de ser reclutada para pelear contra Antimonitor en Crisis en Tierras Infinitas sobreviviendo a esta pelea y reintegrada al recién reformado universo.
Supergirl en los comics (etapa post-Crisis)
En el mundo de los cómics, y teniendo siempre en cuenta la época posterior a los hechos sucedidos en Crisis en Tierras Infinitas, nos encontramos con las siguientes Supergirls:
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Matrix
La primera supergirl post-Crisis en realidad es una entidad conocida como Matrix, creada en un universo de bolsillo por un Lex Luthor bondadoso, a raíz de la desaparición del Superboy de ese universo, que murió en el futuro salvando a la Legión de Super Héroes. Lex la hizo de protomateria, con el DNA de Lana Lang y la vistió con un traje similar al de Superboy (este Superboy era Clark Kent, que en este universo desarrolló sus poderes a temprana edad y adoptó dicha identidad). Supergirl fue enviada a este universo por ayuda del Superman original, pues en su dimensión unos villanos Kriptonianos estaban destruyendo la tierra. Superman fue a ese universo y allí fue donde perpetró el único asesinato de su vida contra los 3 kryptonianos. De vuelta a este universo Superman se trajo a Matrix, pues en el universo de bolsillo todo había quedado destruido. Después de varios años llegó fusionarse con el cuerpo moribundo de Linda Danvers, una terrícola (Alter ego pre-crisis), para salvarla, por lo que sus pensamientos y su alma también entraron a Matrix. Después de esta fusión ella se volvió un ser angelical con poderes divinos. Esta seria, por así llamarla, la segunda supergirl post-Crisis.
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Linda Danvers
En una batalla, Matrix abandonó el cuerpo de Linda y se fusionó con un ser llamado Twilight. Después de esto Linda cambió su traje por una camisa playera blanca con la S y minifalda azul cielo (similar a la serie animada de Superman), pero no tenía los mismos poderes que antes. Es más, estaban muy reducidos. Después de un reencuentro entre Linda y Matrix, volvió a tener sus poderes telequinéticos y la habilidad de la mutación, pero después se retiró de la carrera de heroína después de que conoció a la tercera Supergirl (Kara).
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Kara Zor-El (pre-Crisis)
Esta tercera Supergirl era la verdadera prima de Superman pues venía de Tierra 1, perdida en este universo, pues su nave fue interceptada y enviada a través de un portal interdimensional por Fatalist el ayudante de Xenon. Tenía que regresar a su realidad porque ella jugaba un papel esencial en la Crisis en tierras infinitas, donde tendría que morir. Linda ocupo su lugar en tierra 1 viviendo varias aventuras, casándose con Superman y teniendo una hija (Ariella) con el en ese universo. Kara tenía que regresar al universo pre-Crisis, Linda (Supergirl 2), se rompió la mano antes de llegar. Después de esto Linda se retiró de su papel de Supergirl y le dejó una carta a Clark explicándole los motivos, sin revelarle que tuvo que perder a su hija en otro universo. Supergirl 2 se retiró y Kara murió en Tierra 1 para no crear una paradoja temporal, como lo explica el Espectro (Hal Jordan) anteriormente Linterna Verde. Todo esto ocurrió en una serie llamada “Retornos Felices“.
Cuando todo parecía indicar que Supergirl había desaparecido del Universo DC, apareció la cuarta Supergirl. Con traje y apariencia totalmente distintos (Cabello y traje negros, S en forma de serpiente), CIR-EL, clamaba ser la hija del futuro de Clark y Lois, pero resultó ser creada por los Futuresmith, pero era parte de un complot de Brainiac para matar a Superman sin ella saberlo. Al principio se creía que tenía DNA de krypton, pero fue alterada genéticamente por Brainiac para provocar la confusión. Se sacrificó en la serie La última historia de Superman donde alteró las líneas temporales y modificó el inicio que Byrne le había hecho a Superman, lo cual sucedió en Superman: Birthright (legado).

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Kara Zor-El
Y de repente apareció la quinta Supergirl. Su historia se inició en las páginas del comic Superman/Batman justo antes de la Crisis Infinita. Clama ser Kara Zor-El la segunda sobreviviente de Krypton.
Supergirl se unió a los héroes que Donna Troy recluto para operar en el espacio profundo durante la Crisis Infinita. Sin embargo, el retorno de Kara del espacio profundo se rompió por el mal funcionamiento del rayo zeta que ocurrió al equipo del espacio de Donna. Mientras algunos tuvieron graves lesiones físicas y deformidades (Adam Strange pierde sus ojos; Chica Halcón creció de tamaño, Bumblebee se redujo, Cyborg y Firestorm se fusionaron), Supergirl simplemente desapareció. Fue revelado que antes de la crisis, Superboy Prime alteró la realidad por efectos de las ondas al tratar de escapar del “Paraíso” devolviendo a la existencia a Kara Zor-El.
Después de la serie 52, vemos a Kara y a Power Girl en Kandor como Nightwing y Flamebird.
Supergirl en otros medios
Supergirl en el cine
Kara (Supergirl) interpretada por Laura Vandervoort
En la mitología de Superman y en su versión cinematográfica, Kara es hija de Alura y Zor-El. Zor-El es hermano de Jor-El, el padre de Kal-El (el nombre nativo de Clark Kent o Superman). Sobrevivió a la desintegración del planeta Krypton en la ciudad de Argo City; un mundo artificial creado basándose en la misma tecnología que usaron los Kryptonianos para construir la Zona Fantasma, un submundo casi sin vida pero habitable cubierto por tinieblas eternas.
La misión personal de Kara en la Tierra es recobrar el Omegaheadron, el poder vital de la ciudad de Argo; una cápsula mística de energía ilimitada que mantiene vivo a su mundo y que se perdió escapándose de los límites de la ciudad a través del espacio interior, llegando a la Tierra, por un descuido de Zaltar el fundador de Argo y salvador de los últimos kryptonianos quién se autoexilió en la Zona Fantasma. Kara se escapa de Argo City y llega al planeta Tierra a través de una nave que viaja por el espacio interior, una especie de universo paralelo donde existe únicamente la ciudad de Argon. En la Tierra descubre sus poderes y conoce la leyenda de su primo como defensor de la verdad y la justicia. Kara adopta el nombre de Linda Lee, haciéndose amiga de Lucy Lane, prima de Lois Lane; la reportera compañera de Clark Kent, y dónde conoce a Ethan, su eterno enamorado.
En batalla contra una oscura hechicera llamada Selena quién se autodenomina la última sirena de Endor, Kara es apresada en la Zona Fantasma perdiendo sus poderes. Allí es rescatada por Zaltar, quién la guía en su escape hacia la única salida del submundo. Zaltar cae en un tornado eterno, pero alcanza a salvar a Kara, quién logra finalmente escapar de la Zona Fantasma recuperando sus poderes. Kara logra vencer a la hechicera, salvando de paso a los humanos de la Tierra que empezaban a caer bajo su embrujo, entre ellos a Lucy Lane y Jimmy Olsen, el compañero fotógrafo de Clark Kent.
Finalmente abandona la Tierra y a su amor quién resignado descubre su identidad. Kara regresa a Argo, llevando con ella el Omegaheadron, con lo que la ciudad recupera su vida, salvando así a los últimos kryptonianos.
El Hombre de Acero no toma parte en esta contienda pues, según se menciona en la película, se encuentra en una “misión en el espacio profundo”; esto está relacionado con su viaje a los últimos restos de Krypton, previo a Superman Returns.
En su adaptación cinematográfica dirigida por Jeannot Szwarc, el personaje de Supergirl es representada por Helen Slater. Serena es interpretada por Faye Dunaway, Zaltar es Peter O’Toole, Lucy Lane es Maureen Teeny, Jimmy Olsen es Marc McClure.
Datos sobre el filme Supergirl
Supergirl fue estrenada en 1984, pero de manera irregular, pues se vio primero en Europa y Asia que en Estados Unidos, razón por la cual, a la hora de su estreno, ya estaba disponible la copia pirata en Video y el filme pasó inadvertido en taquilla, siendo más exitoso fuera de los Estados Unidos.
Según los planes originales del productor Ilya Salkind, Supergirl iba a aparecer en la idea original para Superman III y junto a su primo enfrentarían a Brainiac. Al tomarse otro rumbo con la producción, se decidió que Supergirl tendría su propio filme, y contaría como protagonistas a Dolly Parton como Serena, Brooke Shields como Supergirl y una participación especial de Christopher Reeve como Superman.
Los planes para hacer otro filme de Supergirl fueron descartados ante el pobre desempeño comercial de la cinta, y por que al mismo tiempo, la joven de acero, moría en el número 7 de la serie de 12 partes “Crisis en las Tierras Infinitas”, que publicó DC entre 1.985 y 1.986.
Helen Slater narró en un programa de TV, que se encontró junto a Christopher Reeve en un parque y se sentaron a hablar, para que el la aconsejara sobre como interpretar a un personaje todo poderoso. En ese momento se desató un incendio casi frente a ellos, pero rápidamente fue sofocado por los bomberos. Lo irónico del asunto es que Superman y Supergirl estuvieron ahí y no hicieron nada para remediarlo.
Demi Moore hizo audición para el papel de Lucy Lane. Al no obtenerlo, logró un papel en el filme Blame it to Rio.
Gracias a su papel como Jimmy Olsen, el actor Marc McClure, fue el único miembro de los filmes de Superman que ha aparecido en todos los filmes de la saga.
Supergirl fue el único filme de la saga de Superman que no fue distribuido por Warner Bros. La distribución corrió a cargo de Tri Star Pictures, y sus derechos de TV, por más de una década, estuvieron, junto a los de Superman III y Superman IV en manos de Viacom. En el año 2.000, la compañía Anchor Bay Entertainment lanzó una edición especial del filme con 2 discos que incluían la versión del director, con más de 20 minutos de escenas nunca antes vistas y un “Making off” del filme. Los derechos sobre el filme de Supergirl fueron recientemente adquiridos por Warner Bros. y planea reeditarlo con nuevo material extra a fin de re lanzarlo como parte de la edición especial The Ultimate Superman Collection, de 14 discos y que incluirá la versión original de Superman I, la versión de Richard Donner de Superman II y ediciones de Superman III y IV con material adicional nunca antes visto. Dicha edición podría incluir el reciente filme Superman: El regreso.
Supergirl no fue la única asociación del director Jeannot Szwarc con el universo de Superman, pues en 1.980 dirigió Somewhere in Time, con Christopher Reeve (Superman) y Jane Seymour. Desde 2003, Szwarc ha dirigido varios episodios de “Smallville”, serie en donde el fallecido Reeve interpretó al filántropo millonario Virgil Swann y Jane Seymour a una malvada dama de sociedad llamada Geneviève Teague.
La Supergil
de la Silver Age

Una de las creaciones más persistentes que han surgido dentro de la leyenda del Hombre de Acero, es sin duda alguna, la de su prima Kara de Krypton, más conocida como Supergirl. A pesar de que desde Crisis en Tierras Infinitas, se dio muerte a este personaje, creemos que merece de sobras ser revalorizado y reconsiderado volviendo a ver toda su trayectoria desde su debut en mayo de 1959, en el número
252 de “Action Comics”, hasta su muerte en el número 7 de “Crisis en Tierras Infinitas” en 1985.
La idea de una contraparte femenina de Superman, ha estado presente a lo largo de numerosas aventuras en las distintas colecciones del Hombre de Acero, incluidos ejemplares de la “Golden Age”, como en el “Action Comics” 156 de junio 1951 titulado “The Girl of Steel”, o también en la portada del “Superman” 57 de mayo-abril 1949 en la que vemos a Lois Lane con traje de supermujer cogiendo en brazos a Superman, formando parte de lo que será la segunda aventura del cuaderno.
Sin embargo, será Mort Weisinger como editor y Otto Binder como escritor, quienes serán los creadores de la idea definitiva que tuvo su inmediata preaparición en el número 123 de “Superman” de agosto 1958, en una aventura en tres partes, escrita por Otto Binder bajo la supervisión de Mort Weisinger, titulada también, “The Girl of Steel”.
En esta aventura, surge una joven de acero de la nada, ante el conjuro mágico de un tótem indio que posee Jimmy Olsen, que le concede hacer realidad tres deseos. En la primera de las tres historias dibujadas por Dick Sprang & Stan Kaye, Jimmy desea una compañera para su amigo Superman y ahí tenemos a una Supergirl con un traje muy similar al del Hombre de Acero salvo que lleva la falda de color rojo, siendo que la falda ordinaria de la auténtica Supergirl es de color azul.
Encontramos diferencias entre la Joven de Acero de la portada del cuaderno, dibujada por Curt Swan y entintada por Stan Kaye y la del interior de Dick Sprang, como es el que lleve un peinado con moño, zapatos de tacón alto y el color de la falda. De cualquier manera, la versión de Dick Sprang será más parecida a la futura y auténtica Supergirl.
Esta primera versión de Supergirl, no controlorá bien sus superpoderes y al final se sacrificará salvando la vida de Superman que estaba siendo víctima de la mortal kryptonita.
La primera aparición de Supergirl, como hemos mencionado antes, tuvo lugar en el número 252 de “Actions Comics” de mayo 1959 en la tercera aventura del cuaderno. La primera marcaba el debut de Metalo y la segunda estaba protagonizada por Congorila. En la versión de la Editorial Novaro, se pudo leer este ejemplar en su número 246 de “Superman”.
DC Comics, en su colección sobre ejemplares famosos de la Silver Age, volvió a reimprimir todo el cuaderno, si bien en un formato un poco más pequeño y con la portada diferente en el sentido del recuadro negro y logos que rodean a la imagen de la portada original que también aparece en la cubierta.
Si bien el creador de la idea fue Mort Weisinger y el escrito del guión Otto Binder, será Al Plastino quien dibujará y entintará esta primera aventura de la llegada a la Tierra de la Joven de Acero. Al Plastino siempre fue para Mort Weisinger uno de los mejores dibujantes de la saga de Superman y por ello quiso que fuera él quien estrenara el personaje si bien, a partir del siguiente número, el “Action Comics” 253 pasará a manos de Jim Mooney que lo dibujará durante 9 años en los ejemplares “Action Comics” 253 al 358, excepto el 343 que lo dibujó Curt Swan & John Forte y los números 351 y 352 dibujados por Curt Swan con entintado de George Klein. A partir del 359 de febrero 1968, el personaje será dibujado y entintado por Kurt Schaffenberger, aún con buena calidad en sus obras.
Un mes antes de la aparición del número 123 de “Superman” (Novaro 193), en el número 242 de “Action Comics” de julio 1958 (Novaro 211), surgen los primeros habitantes que sobrevivieron a la explosión del planeta. Hasta ese momento, en los 20 años de edición, Superman era el único superviviente de su planeta natal. En julio de 1958 y también por idea de Mort Weisinger, se suma a la saga del Hombre de Acero toda una ciudad, Kandor, que antes de que Krypton estallara, fue miniaturizada y metida en una botella por alguien que se convertiría en uno de los peores enemigos de Superman, Brainiac, que hace su primera aparición en ese cuaderno, dibujado también por Al Plastino y donde Superman logra rescatar la botella que contiene la ciudad de Kandor, de la nave espacial de Brainiac y la deposita en su Fortaleza de la Soledad, con la intención de conseguir algún día, el devolverla a su tamaño original.
Sin embargo, en mayo de 1959 nos enteramos por boca de Supergirl que se llama Kara, que es hija del científico Zor-El y Allura y que proviene de una ciudad llamada Argo City, que salió despedida entera en un fragmento del planeta Krypton cuando éste estalló.
Zor-El, que ya había salvado a su ciudad cuando su suelo se volvió radioactivo por la kryptonita, cuando una lluvia de meteoritos perforó la protección de plomo que se había instalado en los suelos, al ver próximo el fin de Argo City y habiendo descubierto que en el planeta Tierra se hallaba Kal-El, el hijo de su hermano Jor-El, decide enviar allí a su hija, con la esperanza de que será encontrada por su primo. Su madre Alura, le ha confeccionado un traje similar al que han visto que lleva Kal-El gracias a unos potentes telescopios.
Cuando Supergirl llega a la Tierra, tiene 15 años y es la segunda huérfana del espacio junto con Superman. Aunque su deseo es vivir con su primo, éste considera que es mejor que permanezca en secreto mientras aprende a usar sus superpoderes y así, Kara adopta la personalidad secreta de Linda Lee, yendo a vivir a un orfanato de Midvale (Valleverde en la versión de Novaro). Allí es llevada por el propio Superman que la presenta al director del orfanato. Disfrazada con una peluca de color castaño con trenzas, Linda (Supergirl) Lee, se convierte así en el arma secreta de Superman que será utilizada numerosas veces antes de que la superheroína sea presentada oficialmente al mundo en el “Action Comics” 285.
Hacemos referencia a la versión Novaro, ya que todas estas aventuras han sido publicadas a través de Novaro. El nombre de Supergirl, fue traducido por el de Superniña y Linda Lee fue traducido por Linda Lara. Hablando de traducciones, hay que señalar que hay una gran diferencia de leer estos cuadernos en la versión original americana que leerlos en las versiones resumidas que hacía la Editorial Novaro, donde se perdía todo el contenido literario.
En el “Action Comics” 253, en el que tenemos la segunda aventura de la Joven de Acero, publicada en segundo lugar dentro de las tres aventuras del cuaderno, Supergirl dedica todos sus esfuerzos a conseguir que una familia pobre se haga rica para poder adoptar a uno de sus compañeros de orfanato. Las proezas que realiza son absolutamente increíbles, igual que las de su primo. En esta ocasión hace una perforación recta que va desde una granja de EE.UU. hasta la Torre de Pisa en Italia y de esa manera, desde la granja se puede ver con un telescopio la famosa torre inclinada.
Las aventuras de Supergirl han sido muy numerosas en sus 26 años de existencia. Desde su primera aparición caló profundamente en los lectores recibiéndose en la editorial una avalancha de cartas cada mes, incorporando la figura de Supergirl junto a la de Superman en la sección de correo de los lectores, denominada “Metropolis Mailbag”.
A nivel editorial, podemos dividir la carrera de la Joven de Acero en cinco etapas claramente diferenciadas por el mero hecho de que en cada etapa han utilizado una serie diferente. La primera, que podemos denominar la etapa clásica, ha usado como vehículo de expresión la colección “Action Comics” con una duración de 10 años entre el “Action Comics” 252 de mayo 1959 y el “Action Comics” 376 de mayo 1969.
En junio de 1969, con el éxito consolidado, Supergirl consigue ser la protagonista de una serie de la solera de “Adventure Comics”, desde el número 381 al 424 de octubre 1972. Tres años y cuatro meses de Supergirl siempre en la portada y en el interior de los cuadernos.
En noviembre de 1972, aparece una revista con el logo Supergirl que durará diez números hasta octubre de 1974, o sea un período de un año y once meses, para incorporarse en una cuarta etapa en la colección “Superman Family” desde su primer número, el 164 de mayo 1974 hasta el 222 de septiembre 1982, es decir, ocho años y cuatro meses.
Finalmente tenemos una quinta y última etapa en la que vuelve a tener su propia revista desde el número 1 de noviembre 1982 al 23 en septiembre 1984, o sea un año y once meses.
Un año después, en octubre de 1985, en el número 7 de la serie “Crisis en Tierras Infinitas”, el mito de Supergirl morirá por decisión de la editorial para eliminar lo que entonces consideraron personajes de menor éxito.
El período de mayor importancia de Supergirl es sin duda el clásico de los primeros diez años, cuando la revista utilizada para su aparición regular es “Action Comics” aunque su extraordinario éxito la llevó a incorporarse totalmente a la saga del Hombre de Acero y por lo tanto a aparecer en todas las demás revistas de la familia Superman.
El dibujante por excelencia de este período en su nueve primeros años fue Jim Mooney, desde el “Action Comics” 253 AL 358, cogiéndolo a continuación Kurt Schaffenberger. Jim Mooney será, dentro de la saga de Superman, el primer dibujante que conseguirá firmar sus obras en la denominada “Splash Page” o primera página de cada aventura, cuya primer viñeta es de mayor tamaño y donde se contiene la presentación de la aventura y su título.
Los guionistas de la etapa clásica fueron Otto Binder, Edmond Hamilton y Leo Dorfman principalmente, siempre supervisados por Mort Weisinger.
Las aventuras de la prima del Hombre de Acero, al principio, ocupaban un tercio del cuaderno, compartiendo con Superman y Congorila en historias de ocho páginas como término medio. A partir del número 262 se alargarán los guiones a doce páginas y ocuparán la mitad del cuaderno que a partir de ahora estará dedicado en exclusiva a las aventuras de Superman y Supergirl. Y no sólo esto, sino que, en bastantes ocasiones, al estar plenamente incorporada a la leyenda de Superman, no sólo ha ocupado la segunda aventura del cuaderno, sino también la primera.
Como dentro de este período clásico, las aventuras de Supergirl se pudieron seguir con bastante regularidad a través de las ediciones de Novaro expondremos en otra página las correspondencias, cuando las haya entre las dos ediciones.
En 1974 hubo una Wonder Woman para la TV; el doble papel de Wonder Woman/Princesa Diana fue interpretado por Cathy Lee Crosby –con 30 años–. No tuvo demasiado éxito.
Sí lo tuvo dos años después La Mujer Maravilla
(Wonder Woman),
serie de TV que Tuvo una duración de 1976-1979. Interpretó a Wonder Woman/Princesa Diana, Lynda Carter, con más medios y un aspecto más atractivo.


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