
(Galveston, Texas, 8 febrero 1894 – Paso Robles, California, 1 noviembre 1982)

Su abuelo paterno era originario de Hungría. Su padre fue un rico negociante. Cursa estudios en la academia Militar de San Antonio y después, en el colegio de Fort Deposit. Su madre le inicia en la Christian Science. Filma como aficionado documentales publicitarios y noticiarios que, algunas veces vende a firmas especializadas. En el año 1916, contrae matrimonio con Florence Arto, la futura estrella Florence Vidor. Se instalan en Hollywood donde trabaja de extra, contable, regidor o escribe guiones. Realiza unos cortometrajes dramáticos para el juez Willis Brown, que quiere crear una ciudad para adolescentes. En 1919 trabaja para un grupo de médicos (la Brentwood Company), adeptos como él de la Christian Science. Realiza cuatro largometrajes de ficción y el éxito del primero, La vuelta del camino (1919), atrae la atención de los distribuidores. En el año 1920, funda su estudio Vidor Village, donde dirige siete películas, de las que seis tienen como estrella a su mujer Florence Vidor. En 1923 cierra el estudio. Consigue el éxito con El gran desfile (1925),Y el mundo marcha (1928). En ese año llega a París acompañado de su segunda esposa, Eleanor Boardman, para presentar: Y el mundo marcha. Regresa a Hollywood donde rueda su obra maestra: Aleluya (1929) interpretada totalmente por negros. En el año 1941 se interesa por el estudio de la pintura, necesidad que siente durante el rodaje de Paso al noroeste (1940), su primera película en color. Con An American Romance (1944) realiza su segunda experiencia en color. Entre sus obras destacadas aparecen Duelo al sol (1947), Más allá del bosque (1949) y Pasión bajo la niebla (1952). Rueda su última en 1959 y se retira y se dedica a la escritura, la pintura y la filosofía. En los años 60 trabaja en The Milly Story. Se ocupa, también, de “The Man Called Cervantes” y de una película sobre la fundadora de la Christian Science, Mary Baker Eddy, proyectos todos ellos que no se llevan a cabo. Es profesor en la Universidad del Sur de California y rueda dos cortometrajes experimentales. En 1979, recibe un Oscar por el conjunto de su obra.

Florence Vidor, su mujer entre 1915 y 1924, con la que tuvo un hijo

King Vidor, puede ser considerado como el cineasta que mejor ha sabido expresar el amor y la pasión romántica en una pantalla. El amor y la guerra, el esfuerzo individual, el conflicto entre las diversas tendencias que pugnan en el ser humano, la permanente búsqueda de la verdad, son caracteres que explican y describen lo mejor del estilo y personalidad de este extraordinario creador de Hollywood.
En una larga carrera, a él debemos una serie de obras maestras que han sabido expresar no sólo las complejidades del alma humana sino también la esencia de la sociedad y la cultura del país en el que nació y desarrolló su obra: Estados Unidos.
Algunas de sus películas: El gran desfile (1925), Y el mundo marcha (1928), El campeón (1931), Stella Dallas (1937), Aleluya (1929), Cenizas de amor (1941), El manantial (1949), La pradera sin ley (1955), Duelo al sol (1946), Pasión bajo la niebla (1952), Guerra y paz (1956), Salomón y la reina de Saba (1959)