
(Cranston, Rhode Island, 9 agosto 1918 - Los Angeles, 5 diciembre 1983)

Fue un director de cine, guionista y productor estadounidense.
Su abuelo fue senador de los Estados Unidos y su padre publicaba un periódico, lo que de alguna manera lo impulsó a seguir la carrera de Economía en la Universidad de Virginia, que posteriormente abandonó para ingresar en el mundo del cine.
Se inició en los estudios RKO y fue ayudante de dirección de Jean Renoir, Joseph Losey y Charles Chaplin. En 1950 comenzó en la dirección televisiva y dirigió su primera película, The Big Leaguer en 1953.

The Big Leaguer (1953)
Pronto destacó por tu retrato de la violencia y su crítica demoledora, hasta convertirse en un símbolo del cine estadounidense de la posguerra. Suele recrearse en escenas de violencia desatada y fiera crudeza visual. También trata los temas eróticos con directo desgarro (Sodoma y Gomorra, 1963). Fue despedido durante el rodaje de Bestias de la ciudad (1957).

Ha realizado algunos de los filmes más singulares de Hollywood y gran parte de su trabajo es de visión indispensable para los amantes del cine. Entre sus obras más recordadas están el western
Veracruz (1954) -con Burt Lancaster y Gary Cooper-, el thriller Bésame mortalmente (1955), la aguda visión del mundo del cine de The Big Knife (1955) y ¿Qué fue de Baby Jane? (1962), con un memorable duelo actoral entre Joan Crawford y Bette Davis, entre quienes había mucha tensión durante el rodaje y, una vez acabada la película, desvelaron públicamente su enemistad.

Joan Crawford y Bette Davis en ¿Qué fue de Baby Jane? (1962)
Aldrich impuso su toque personal en cada una de sus películas, incluso en aquellas de interés puramente comercial como Doce del patíbulo (1967), un ejemplo para las posteriores películas bélicas y que le permitió montar su propio estudio y financiar sus películas unos cuantos años.

En 1955 obtuvo el segundo premio del Festival de Venecia por The Big Knife, mientras que en la edición de 1956 del citado festival, obtuvo el premio de la crítica italiana por Attack. Ese mismo año, obtuvo el premio al mejor director del Festival de Berlín por Autumn Leaves.


Tras estudiar Economía en la Universidad de Virginia, Robert Aldrich marcha a Hollywood en 1941 bajo la seguridad de conseguir un puesto en RKO a través de un contacto. En dicha compañía no tarda en ascender, a asistente de dirección y manager de producción, desempeñándose en filmes de Mervyn LeRoy, William A. Wellman, Lewis Milestone, Robert Rossen, Abraham Polonsky, Joseph Losey y Charles Chaplin, entre otros. A pesar de su relación con víctimas del MacCarthysmo como Rossen, Losey, Polonsky, y Chaplin, Aldrich se las arregla para evitar testificar ante el HUAC y no ser incluido en listas negras.
Sobrino de John D. Rockefeller Jr. y nieto de Nelson Aldrich. Fue el presidente del Gremio de Directores de América (DGA) desde 1975 a 1979. De su matrimonio con Harriet Foster que duró desde 1941 a 1965, tuvo cuatro hijos que trabajan en el negocio cinematográfico, Adell Aldrich, Guillermo Aldrich, Alida Aldrich, y Kelly Aldrich. En 1966, después de divorciarse de su primera esposa, Harriet, él se casó con la modelo Sybille Siegfried.

A principios de los 50 dirige asiduamente ciclos televisivos como The Doctor, con Warner Anderson y China Smith, con Dan Duryea, hasta que MGM le da la chance de realizar su primer largometraje, The Big Leader (1953) con Edward G. Robinson, que no implica ningún cambio sustancial en su carrera. Es contratado por una compañía independiente (la Hecht-Lancaster) y dirige el notable western Apache (1954) con Burt Lancaster, que, convertido en éxito, alienta a los productores redoblar la apuesta, a través de la magnífica Veracruz (1954) con Gary Cooper y Lancaster.


A pesar del desdén de la crítica, Aldrich logra carta blanca para producir su siguiente película, Bésame mortalmente (1955), uno de los filmes “noir” más impactantes de su época.

Acto seguido funda su propia productora, The Associates & Aldrich Company, con la que lleva adelante The Big Knife (1955, La intimidad de una estrella), película que gana el León de Plata de Venecia al tiempo que provoca a los críticos franceses de “Cahiers du Cinéma) a declararlo uno de los más importantes directores del año.
A pesar de su notoria acogida crítica en Europa, no tuvo repercusión popular, de manera que firma contrato con Columbia para la que dirige el melodrama Autumn Leaves (1956, Tal como somos) que le cosecha el Oso de Plata en el Festival de Berlín.

Attack! (1956), violento relato antibélico, le da el Premio de la Crítica en Venecia aunque con su siguiente filme, The garment jungle (1957, Bestias de la ciudad) tiene un problema con el estudio y es despedido, siendo el nombre de Vincent Sherman (que se hace cargo del rodaje a cinco días de su finalización) el que aparece en créditos. Siguen años en que Aldrich parece perder el rumbo, incluso marchando a Italia a dirigir el péplum de categoría Sodoma y Gomorra (1962). Es a través de una comedia negra, ¿Qué fue de Baby Jane? (1962) con Bette Davis y Joan Crawford, que no soló marca su más grande éxito tras Veracruz sino que también pone la piedra fundacional del género “terror de viejas”, continuando con esa veta en Hush… hush, Sweet Charlotte (1964, Cálmate dulce Carlota). El Vuelo del Fénix (1965) no satisface sus aspiraciones mercantiles, pero Aldrich marca un nuevo hito con Doce del Patíbulo (1967), filme más taquillero de su temporada que permite a su director recuperar la tranquilidad económica que le permite afrontar la calificación “X” dada a El asesinato de la hermana George (1968) por una escena de amor sáfico y realizar una película fuertemente antibélica como Comando en el mar de China (1970) en plena Guerra de Vietnam.

Rompehuesos (1974)
Sin embargo, estos filmes no se traducen en éxitos comerciales, por lo que se ve forzado a vender su estudio y emplearse nuevamente como director de Lancaster en La venganza de Ulzana (1972), otra alegoría sobre Vietman que tampoco tuvo mucho éxito. Por fin se recupera de otra crisis profesional con Rompehuesos (1974) que se corona rompetaquillas gracias a la furiosa popularidad de su protagonista Burt Reynolds. Luego de un segundo entretenimiento con Reynolds, Destino fatal (1975), Aldrich vuelve con burt Lancaster para Alerta: Misiles (1977), película que criticó directamente, sin metáforas, la Guerra de Vietnam. El público le da la espalda, lo mismo que a sus siguientes filmes hasta que se retira en 1981, falleciendo dos años después de una afección renal.